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jueves
POESIA DESDE ARGENTINA DE Boris Gold
Nací y vivo en Buenos Aires, tengo editados tres libros y pronto a salir el cuarto, un CD con doce poemas recitados con música de una concertista de piano y poeta y varias antologías, conjuntamente con algunos premios,escribo en la revista gráfica "Ecos" donde soy del staff.


“EN MI BARRIO...
SE DA”
Asoma su cara
redonda y grandota,
esa luna llena
sobre mi arrabal,
la cortada oscura
se viste de fiesta
y la muchachada,
se junta...a charlar.
Así era la gente
en ese, mi barrio,
destinos de pobres
y un incierto albur,
trabajo y esfuerzo
el salario magro,
y chicas suspirando
por un príncipe...azul.
Perfumadas tardes
bajo la glicina,
la rueda del mate
convoca a soñar,
la vecina buena
arrima unos dulces,
y la vida que pasa
sin mirar...atrás.
No se, pero a veces
en medio del ruido,
veo solo sombras
correr sin cesar,
con gestos huraños
dispuestos a todo,
sin saber siquiera
que van...a lograr.
Me pregunto en serio
si valió la pena,
dejar a mi barrio
por la gran ciudad,
si soy como un árbol
que se está secando,
mis hondas raíces
se quedaron...allá.
Aprendí que todo
es pura fachada,
el dinero no compra
ni amor ni amistad,
hay que ser de cuna
honesto y sincero,
en mi barrio te digo
todo eso...se da.
“EL SOLDADITO
DE PLOMO”
Yo vi con asombro
sin poder creerlo,
como un soldadito
ligero se escapó,
no quería batallas
que mataran gente,
aunque ese soldado
de plomo...nació.
Él quería en cambio
que los chicos tengan,
momentos de dicha
y un buen porvenir,
en un mundo donde
los niños crecieran,
sin violencia alguna
y siempre...reír.
El buen soldadito
en un gesto heroico,
le pidió a sus pares
desaparecer al fin,
para que no existan
soldados ni tanques,
jugar a la guerra
es algo...muy ruin.
Boris Gold
Que la infancia sea
solo cosas lindas,
y en mil fantasías
salgan a volar,
hacia los confines
del gran universo,
pues DIOS en lo alto
los ha...de mirar.
Habrá solo entonces
duendes y hadas buenas,
princesas muy bellas
y un rey bailarín,
muchas calesitas
girando sin pausas,
y caballos de madera
en casitas...de aserrín.
Esta es la historia
de un soldadito,
que aunque de plomo
tenía un corazón,
prefirió la muerte
para que los chicos,
jueguen otro juegos
de paz...y de amor.
“LA ÚLTIMA
PÁGINA”
La marchita camelia
colgando de un vaso,
nos dice que todo
cumple una función,
lo mismo que el rostro
mustio de la dama,
colgajos de vida
que el viento..llevó.
Que triste que haya
espejos al paso,
mostrando con saña
lo que hoy uno es,
una anciana apenas
que a todos molesta,
dolores y achaques
y el mundo...al revés.
Nunca lo ha pensado
que un día cualquiera,
flaquearían sus fuerzas
no serán las de ayer,
en su andar despacio
descubre con pena,
que esta película
cambió...de cartel.
En el fondo piensa
que habrá un milagro,
que sea cualquiera
la cuestión, ser feliz,
no exige grandezas
tan solo cariño,
lo daría todo
por volver...a reír.
Nadie le contesta
el tiempo tampoco,
se fue sin decirle
ni siquiera adiós,
se envolvió sumisa
en sus utopías,
hoy está tan sola
y un día...eran dos.
Que final artero
el último acto,
es una novela
que alguien escribió,
repartió a su paso
suspiros y besos,
y la última página
en blanco...quedó.
BORIS GOLD
SE DA”
Asoma su cara
redonda y grandota,
esa luna llena
sobre mi arrabal,
la cortada oscura
se viste de fiesta
y la muchachada,
se junta...a charlar.
Así era la gente
en ese, mi barrio,
destinos de pobres
y un incierto albur,
trabajo y esfuerzo
el salario magro,
y chicas suspirando
por un príncipe...azul.
Perfumadas tardes
bajo la glicina,
la rueda del mate
convoca a soñar,
la vecina buena
arrima unos dulces,
y la vida que pasa
sin mirar...atrás.
No se, pero a veces
en medio del ruido,
veo solo sombras
correr sin cesar,
con gestos huraños
dispuestos a todo,
sin saber siquiera
que van...a lograr.
Me pregunto en serio
si valió la pena,
dejar a mi barrio
por la gran ciudad,
si soy como un árbol
que se está secando,
mis hondas raíces
se quedaron...allá.
Aprendí que todo
es pura fachada,
el dinero no compra
ni amor ni amistad,
hay que ser de cuna
honesto y sincero,
en mi barrio te digo
todo eso...se da.
“EL SOLDADITO
DE PLOMO”
Yo vi con asombro
sin poder creerlo,
como un soldadito
ligero se escapó,
no quería batallas
que mataran gente,
aunque ese soldado
de plomo...nació.
Él quería en cambio
que los chicos tengan,
momentos de dicha
y un buen porvenir,
en un mundo donde
los niños crecieran,
sin violencia alguna
y siempre...reír.
El buen soldadito
en un gesto heroico,
le pidió a sus pares
desaparecer al fin,
para que no existan
soldados ni tanques,
jugar a la guerra
es algo...muy ruin.
Boris Gold
Que la infancia sea
solo cosas lindas,
y en mil fantasías
salgan a volar,
hacia los confines
del gran universo,
pues DIOS en lo alto
los ha...de mirar.
Habrá solo entonces
duendes y hadas buenas,
princesas muy bellas
y un rey bailarín,
muchas calesitas
girando sin pausas,
y caballos de madera
en casitas...de aserrín.
Esta es la historia
de un soldadito,
que aunque de plomo
tenía un corazón,
prefirió la muerte
para que los chicos,
jueguen otro juegos
de paz...y de amor.
“LA ÚLTIMA
PÁGINA”
La marchita camelia
colgando de un vaso,
nos dice que todo
cumple una función,
lo mismo que el rostro
mustio de la dama,
colgajos de vida
que el viento..llevó.
Que triste que haya
espejos al paso,
mostrando con saña
lo que hoy uno es,
una anciana apenas
que a todos molesta,
dolores y achaques
y el mundo...al revés.
Nunca lo ha pensado
que un día cualquiera,
flaquearían sus fuerzas
no serán las de ayer,
en su andar despacio
descubre con pena,
que esta película
cambió...de cartel.
En el fondo piensa
que habrá un milagro,
que sea cualquiera
la cuestión, ser feliz,
no exige grandezas
tan solo cariño,
lo daría todo
por volver...a reír.
Nadie le contesta
el tiempo tampoco,
se fue sin decirle
ni siquiera adiós,
se envolvió sumisa
en sus utopías,
hoy está tan sola
y un día...eran dos.
Que final artero
el último acto,
es una novela
que alguien escribió,
repartió a su paso
suspiros y besos,
y la última página
en blanco...quedó.
BORIS GOLD
miércoles
ENTREVISTA A RENSOND SAID
Renson Said, el enfant terrible de la crítica, confiesa: “No tengo más armas que mis propias convicciones”
Por Saúl Gómez e Isaías Romero
Hace 10 años salió Renson Said Sepúlveda de Cúcuta. Ocultos en algún lugar de su maleta, llevaba unos poemas con los que había quedado en segundo lugar en un concurso nacional de poesía, algunos periódicos arriesgados que editaba en el colegio y con los cuales denunció irregularidades en varios centros educativos de la ciudad. Estas denuncias le costaron el puesto a un rector, según supimos.
Pasados varios años, culminados sus estudios de literatura en la Universidad Javeriana , Renson Said es conferencista y especialista en la obra de Gabriel García Márquez y una de las plumas más osadas que tiene el país. Sus artículos de La Opinión se reproducen en varias páginas Web de América Latina y en revistas especializadas. Su blog en Internet (www.nuevolevitico.blogspot.com) cuenta con más de siete mil entradas, unas cien visitas por semana. Sin embargo, sus logros literarios no se limitan allí, ha sido llamado para realizar los prólogos de literatura universal de la editorial Oveja Negra, escribió el capitulo dedicado a García Márquez en la Nueva Enciclopedia Colombiana editada por el diario El Tiempo, e incluso, por paradójico que parezca, la misma Asociación de Escritores le llamó para realizar los prólogos de las Antologías de los Concursos Eduardo Cote y Jorge Gaitán Durán.
Es el columnista más atrevido que tiene el periódico La Opinión , ya que no escribe para buscar favores, ni para alabar a los políticos de turno, Renson tiene una posición ética, difícil de encontrar en estos días y desde allí lanza sus ataques, donde clava sus espinas en los lectores, esperando que sus palabras convoquen a una acción, que transformen poco a poco a la ciudad y sus adormilados habitantes. Recientemente en el marco de la Feria del Libro de Cúcuta varios asistentes le reclamaron públicamente por el silencio de su columna.
El columnista
-Usted, que es un estudioso de las relaciones entre el periodismo y la literatura, ¿en qué medida su formación literaria ha alimentado sus labores como periodista cultural y como columnista?
-La literatura me ha enseñado que una columna de prensa puede alcanzar la belleza estética de una obra de arte. Una columna, por su estructura, por su lenguaje, por el nuevo ángulo en que se enfoque, puede perdurar en el tiempo, pude vivir más allá de la anécdota que le dio origen. Mire usted las columnas del británico Paul Jhonson en The Guardian, o las de Albert Camus cuando escribía desde la resistencia, o las columnas de Héctor Rojas Herazo y García Márquez y verá que diez o veinte o cincuenta años después de haber sido escritas, tienen una asombrosa vigencia: se leen como si hubieran sido escritas esta mañana. Y eso es posible cuando el columnista tiene una profunda conciencia del arte. Hemingway decía que aprendió a escribir viendo cuadros de Cezanne. Pero también la música, la danza y la escultura ayudan a escribir una buena columna. No digo que mis columnas tengan la misma importancia de estos maestros, digo simplemente que la columna de prensa es un arte que exige disciplina y en la que no cabe ni el exhibicionismo ni la lambonería.
-Su columna, Vía Libre, se caracterizaba por hacer revelaciones y recordar hechos históricos que parecen olvidados pero que hacen parte de nuestro pasado y son causantes de la situación del país; en este caso recordamos cuando hablaba sobre Turbay Ayala, Uribe Vélez, George Bush, entre otros. ¿Qué consecuencias trae para su labor y para su humanidad atreverse a decir lo que todos saben y callan?
-La consecuencia la sabe todo el mundo. Muchos periodistas en este país han sido exiliados y asesinados por que sus escritos revelaron que algún alcalde además de corrupto tiene vínculos con bandas criminales. Muchos columnistas de opinión han sido asesinados o perseguidos porque se han atrevido llamar a las cosas por su nombre. Hace poco Hollman Morris tuvo que salir del país amenazado de muerte. Y Daniel Coronell y Carlos Lozano. En Cúcuta asesinaron al director de La Opinión , Eustorgio Colmenares, a Tirso Vélez y están amenazados Carlos Patiño y Gala Peña. La consecuencia de un trabajo honesto y responsable con la libertad de opinión es un atentado directo y criminal contra la vida del periodista. Sin embargo, pienso que el periodismo es el nivel más alto de la solidaridad humana, en ese sentido, agachar la cabeza frente a una amenaza y guardar silencio, no solo es traicionar su naturaleza, sino también es traicionar la memoria de nuestros muertos. Es duro decirlo, pero el árbol de la libertad muchas veces se tiene que regar con la sangre de nuestros mártires.
-En una columna dedicada al presidente Álvaro Uribe, usted afirma que Colombia y su clase dirigente hacen parte del catolicismo uribista confesional…
-Ah, bueno, lo que sucede es que Colombia ha sido siempre un país de derechas, con una clase política corrupta y excluyente, que no ha sabido y que probablemente no ha querido llevar al país a las puertas de la modernidad. Aquí todavía nos matamos por prejuicios políticos; aquí la gente se muere de hambre y vive en la miseria pero en época de elecciones los políticos les llevan las urnas a los basureros para que voten. Hay zonas del país donde la gente vive en la época de las cavernas, sin luz y sin agua, cocinando con leña. Y eso es así porque a la dirigencia de este país lo único que le importa es conservar sus privilegios. Y el gobierno de Uribe, que se parece mucho al gobierno de Turbay Ayala y aún más al de Mariano Ospina Pérez, ha logrado una alianza criminal entre la derecha armada, la iglesia católica y unos cuantos propietarios que han sumido en la pobreza y en un mar de sangre a miles de colombianos. La alianza de la iglesia con los paramilitares se explica por el hecho de que los paramilitares combaten a una guerrilla comunista y atea que de alguna manera representa una amenaza para la fe cristiana. Pero todo esto viene orquestado desde arriba, desde un presidente que se cree enviado de Dios, que se cree un salvador y un Mesías. Y es probable que lo sea, pero no de los pobres ni de los desplazados, sino de la clase política.
El periodista
- Usted ha entrevistado a muchos escritores de la talla de José Saramago, García Marquéz, Ernesto Cardenal, Antonio Caballero, Gay Talese por sólo mencionar algunos. Frente a un trabajo periodístico como éste qué recuerdos agradables quedan…
-Pues, mire, el género de la entrevista me ha servido para conocer a la gente que yo admiro. Personalmente no me gusta la entrevista desde el punto de vista del trabajo: desgrabar, editar, titular, en fin. Soy muy perezoso para eso. Sólo hago entrevistas cuando me encuentro con un escritor cuyos libros me han gustado y decido entonces buscarlo para hablar de literatura. Eso explica que tenga muchas entrevistas que no he publicado todavía: con Héctor Rojas Herazo, Leandro Díaz o Antonio Caballero. Pero tampoco es que estén completamente inéditas, porque muchas de ellas las he convertido en artículos.
-Qué entrevistas le faltan… cuáles se le dañaron en el camino.
-Muchas. Un día me encontré en una calle de Bogotá con Gustavo Ibarra Merlano, el hombre que más sabía de griego en Colombia y el que había corregido La Hojarasca , de García Márquez. Yo le dije que quería entrevistarlo y él me invitó a que hiciéramos la entrevista ahí mismo, en un café de la séptima. Pero era viernes, cinco de la tarde y la rumba estallaba en las tabernas. Le propuse, entonces, que dejáramos la entrevista para el lunes siguiente y así yo tendría suficiente tiempo para pensar. El maestro Gustavo estuvo de acuerdo y cuando llegó el lunes leí en la prensa muy temprano que Gustavo Ibarra Merlano había muerto ese fin de semana. Algo parecido me sucedió con Eligio García Márquez y Zapata Olivella. Aprendí que en el periodismo las cosas no hay que dejarlas para mañana porque mañana no existe. Y con respecto a su otra pregunta, me gustaría entrevistar a Concha Buika, que no es escritora, sino cantante de jazz, y combina ritmos del flamenco y de las bulerías en una voz que no es de este mundo. Además es dueña de una belleza inverosímil.
El critico Literario
-Usted es un buen lector de poesía, y ha escrito sobre poetas de la talla de Montale, Eliot, Rilke, Cardenal, entre otros, esto ha ayudado a la formación de jóvenes escritores, en nuestra ciudad y en otras oportunidades ha participado en talleres de formación y mantiene correspondencia con varios autores jóvenes. ¿Cuál considera que es la causa de que la actual poesía nortesantandereana, con contadas excepciones, no tenga relevancia a nivel nacional?
-Lo primero que he notado en los jóvenes poetas de Cúcuta es un afán por publicar. Y escriben de prisa, sin las lecturas necesarias, sin la disciplina y la reflexión que conlleva el oficio poético. Y viven preocupados por ganarse el concurso literario, por figurar en el periódico, y en los cócteles. Y usted sabe muy bien que la poesía es un trabajo arduo y paciente. No todos los días se escribe un buen poema. Por eso hay que tener muy claro si lo que importa es la poesía o la publicación. Tal vez hacen falta modelos, salir de la anquilosada influencia de Cote y Gaitán, y con esto me refiero a que hay que superarlos mirando hacia otros lados. Hay un poeta argentino llamado Jorge Boccanera que me parece extraordinario porque usa un lenguaje contenido y preciso en un mundo dominado por la incontinencia verbal.
-Sabemos que usted fue demandado por el abogado penalista Pablo Chacón Medina por hacer una fuerte crítica a su obra poética. Cómo va el proceso y qué consecuencias trae para los pocos críticos literarios que tiene la ciudad, que los escritores no permitan el libre ejercicio de la crítica.
-Mire, la verdad yo he estado muy ocupado y no he tenido cabeza para esto. Ahí está mi abogado que trata de buscar una solución. Pero le puedo decir que esta demanda se analiza desde dos puntos de vista: primero, que Colombia sigue siendo un país de leguleyos que quieren llevar todos los problemas, incluso los académicos y poéticos, a un plano jurídico. Y segundo, que Chacón Medina no ha sido honesto consigo mismo cuando en sus columnas predica la libertad de expresión y se autodenomina humanista, pero al mismo tiempo da muestras de intolerancia y ceguera intelectual. Lo que hace Chacón Medina es peligrosísimo para la libertad de opinión y la libertad crítica. Incluso es peligroso para él mismo y no se ha dado cuenta.
-Por qué asegura que es peligroso para Chacón si fue él quien interpuso la demanda.
-Porque yo he leído sus columnas y muchas de ellas son todo eso que él me endilga: injuriosas, insolentes y menoscaban el patrimonio moral de las personas. Mire, aquí tengo una columna de Chacón Medina publicada en La Opinión en el año 2003 contra el presidente de Venezuela Hugo Chávez. Aquí dice que “Chávez es un payaso con ínfulas de ser la reencarnación del máximo prócer de América”. También dice que es “un papagayo de colores rechinantes”, que tiene una “verborrea de vulgar hojarasca”. Y lo trata de “Bolívar de plomo” y “vulgar imitador” de Bolívar. Y hasta donde yo sé el Consulado de Venezuela no lo ha demandado por injuria y calumnia. Chacón Medina tendrá sus motivos para asegurar que Hugo Chávez es un completo payaso, así como yo tengo los míos para pensar que él es un mal poeta.
-Sabemos que Chacón Medina pide una suma de 500 millones de pesos por indemnización ya que su columna le causó daños personales. Sería la primera vez en la historia que un crítico es tratado de esta manera al referirse netamente a una obra literaria, ¿existe la posibilidad de que Renson Said haya pretendido un daño moral y profundo en la persona del respetado penalista?
-Estoy de acuerdo con el primer razonamiento de su pregunta: es la primera vez en Colombia que sucede algo semejante. Pero, ¿daño moral? Pablo Chacón lo que quiere es plata. Pero la cosa va más allá: él tuvo la oportunidad de contraargumentar desde la tribuna de su columna, y si no lo hizo es porque sabe muy bien que yo tengo la razón. Lo que pasa es que me está usando como chivo expiatorio para demostrarle a sus clientes que todavía tiene poder. Y me elige a mí como blanco porque sabe que yo no tengo más armas que mis propias convicciones. Jamás he injuriado a nadie, ni le dicho a nadie que es un vulgar payaso, como Chacón ha dicho de Hugo Chávez.
Por Saúl Gómez e Isaías Romero
Hace 10 años salió Renson Said Sepúlveda de Cúcuta. Ocultos en algún lugar de su maleta, llevaba unos poemas con los que había quedado en segundo lugar en un concurso nacional de poesía, algunos periódicos arriesgados que editaba en el colegio y con los cuales denunció irregularidades en varios centros educativos de la ciudad. Estas denuncias le costaron el puesto a un rector, según supimos.
Pasados varios años, culminados sus estudios de literatura en la Universidad Javeriana , Renson Said es conferencista y especialista en la obra de Gabriel García Márquez y una de las plumas más osadas que tiene el país. Sus artículos de La Opinión se reproducen en varias páginas Web de América Latina y en revistas especializadas. Su blog en Internet (www.nuevolevitico.blogspot.com) cuenta con más de siete mil entradas, unas cien visitas por semana. Sin embargo, sus logros literarios no se limitan allí, ha sido llamado para realizar los prólogos de literatura universal de la editorial Oveja Negra, escribió el capitulo dedicado a García Márquez en la Nueva Enciclopedia Colombiana editada por el diario El Tiempo, e incluso, por paradójico que parezca, la misma Asociación de Escritores le llamó para realizar los prólogos de las Antologías de los Concursos Eduardo Cote y Jorge Gaitán Durán.
Es el columnista más atrevido que tiene el periódico La Opinión , ya que no escribe para buscar favores, ni para alabar a los políticos de turno, Renson tiene una posición ética, difícil de encontrar en estos días y desde allí lanza sus ataques, donde clava sus espinas en los lectores, esperando que sus palabras convoquen a una acción, que transformen poco a poco a la ciudad y sus adormilados habitantes. Recientemente en el marco de la Feria del Libro de Cúcuta varios asistentes le reclamaron públicamente por el silencio de su columna.
El columnista
-Usted, que es un estudioso de las relaciones entre el periodismo y la literatura, ¿en qué medida su formación literaria ha alimentado sus labores como periodista cultural y como columnista?
-La literatura me ha enseñado que una columna de prensa puede alcanzar la belleza estética de una obra de arte. Una columna, por su estructura, por su lenguaje, por el nuevo ángulo en que se enfoque, puede perdurar en el tiempo, pude vivir más allá de la anécdota que le dio origen. Mire usted las columnas del británico Paul Jhonson en The Guardian, o las de Albert Camus cuando escribía desde la resistencia, o las columnas de Héctor Rojas Herazo y García Márquez y verá que diez o veinte o cincuenta años después de haber sido escritas, tienen una asombrosa vigencia: se leen como si hubieran sido escritas esta mañana. Y eso es posible cuando el columnista tiene una profunda conciencia del arte. Hemingway decía que aprendió a escribir viendo cuadros de Cezanne. Pero también la música, la danza y la escultura ayudan a escribir una buena columna. No digo que mis columnas tengan la misma importancia de estos maestros, digo simplemente que la columna de prensa es un arte que exige disciplina y en la que no cabe ni el exhibicionismo ni la lambonería.
-Su columna, Vía Libre, se caracterizaba por hacer revelaciones y recordar hechos históricos que parecen olvidados pero que hacen parte de nuestro pasado y son causantes de la situación del país; en este caso recordamos cuando hablaba sobre Turbay Ayala, Uribe Vélez, George Bush, entre otros. ¿Qué consecuencias trae para su labor y para su humanidad atreverse a decir lo que todos saben y callan?
-La consecuencia la sabe todo el mundo. Muchos periodistas en este país han sido exiliados y asesinados por que sus escritos revelaron que algún alcalde además de corrupto tiene vínculos con bandas criminales. Muchos columnistas de opinión han sido asesinados o perseguidos porque se han atrevido llamar a las cosas por su nombre. Hace poco Hollman Morris tuvo que salir del país amenazado de muerte. Y Daniel Coronell y Carlos Lozano. En Cúcuta asesinaron al director de La Opinión , Eustorgio Colmenares, a Tirso Vélez y están amenazados Carlos Patiño y Gala Peña. La consecuencia de un trabajo honesto y responsable con la libertad de opinión es un atentado directo y criminal contra la vida del periodista. Sin embargo, pienso que el periodismo es el nivel más alto de la solidaridad humana, en ese sentido, agachar la cabeza frente a una amenaza y guardar silencio, no solo es traicionar su naturaleza, sino también es traicionar la memoria de nuestros muertos. Es duro decirlo, pero el árbol de la libertad muchas veces se tiene que regar con la sangre de nuestros mártires.
-En una columna dedicada al presidente Álvaro Uribe, usted afirma que Colombia y su clase dirigente hacen parte del catolicismo uribista confesional…
-Ah, bueno, lo que sucede es que Colombia ha sido siempre un país de derechas, con una clase política corrupta y excluyente, que no ha sabido y que probablemente no ha querido llevar al país a las puertas de la modernidad. Aquí todavía nos matamos por prejuicios políticos; aquí la gente se muere de hambre y vive en la miseria pero en época de elecciones los políticos les llevan las urnas a los basureros para que voten. Hay zonas del país donde la gente vive en la época de las cavernas, sin luz y sin agua, cocinando con leña. Y eso es así porque a la dirigencia de este país lo único que le importa es conservar sus privilegios. Y el gobierno de Uribe, que se parece mucho al gobierno de Turbay Ayala y aún más al de Mariano Ospina Pérez, ha logrado una alianza criminal entre la derecha armada, la iglesia católica y unos cuantos propietarios que han sumido en la pobreza y en un mar de sangre a miles de colombianos. La alianza de la iglesia con los paramilitares se explica por el hecho de que los paramilitares combaten a una guerrilla comunista y atea que de alguna manera representa una amenaza para la fe cristiana. Pero todo esto viene orquestado desde arriba, desde un presidente que se cree enviado de Dios, que se cree un salvador y un Mesías. Y es probable que lo sea, pero no de los pobres ni de los desplazados, sino de la clase política.
El periodista
- Usted ha entrevistado a muchos escritores de la talla de José Saramago, García Marquéz, Ernesto Cardenal, Antonio Caballero, Gay Talese por sólo mencionar algunos. Frente a un trabajo periodístico como éste qué recuerdos agradables quedan…
-Pues, mire, el género de la entrevista me ha servido para conocer a la gente que yo admiro. Personalmente no me gusta la entrevista desde el punto de vista del trabajo: desgrabar, editar, titular, en fin. Soy muy perezoso para eso. Sólo hago entrevistas cuando me encuentro con un escritor cuyos libros me han gustado y decido entonces buscarlo para hablar de literatura. Eso explica que tenga muchas entrevistas que no he publicado todavía: con Héctor Rojas Herazo, Leandro Díaz o Antonio Caballero. Pero tampoco es que estén completamente inéditas, porque muchas de ellas las he convertido en artículos.
-Qué entrevistas le faltan… cuáles se le dañaron en el camino.
-Muchas. Un día me encontré en una calle de Bogotá con Gustavo Ibarra Merlano, el hombre que más sabía de griego en Colombia y el que había corregido La Hojarasca , de García Márquez. Yo le dije que quería entrevistarlo y él me invitó a que hiciéramos la entrevista ahí mismo, en un café de la séptima. Pero era viernes, cinco de la tarde y la rumba estallaba en las tabernas. Le propuse, entonces, que dejáramos la entrevista para el lunes siguiente y así yo tendría suficiente tiempo para pensar. El maestro Gustavo estuvo de acuerdo y cuando llegó el lunes leí en la prensa muy temprano que Gustavo Ibarra Merlano había muerto ese fin de semana. Algo parecido me sucedió con Eligio García Márquez y Zapata Olivella. Aprendí que en el periodismo las cosas no hay que dejarlas para mañana porque mañana no existe. Y con respecto a su otra pregunta, me gustaría entrevistar a Concha Buika, que no es escritora, sino cantante de jazz, y combina ritmos del flamenco y de las bulerías en una voz que no es de este mundo. Además es dueña de una belleza inverosímil.
El critico Literario
-Usted es un buen lector de poesía, y ha escrito sobre poetas de la talla de Montale, Eliot, Rilke, Cardenal, entre otros, esto ha ayudado a la formación de jóvenes escritores, en nuestra ciudad y en otras oportunidades ha participado en talleres de formación y mantiene correspondencia con varios autores jóvenes. ¿Cuál considera que es la causa de que la actual poesía nortesantandereana, con contadas excepciones, no tenga relevancia a nivel nacional?
-Lo primero que he notado en los jóvenes poetas de Cúcuta es un afán por publicar. Y escriben de prisa, sin las lecturas necesarias, sin la disciplina y la reflexión que conlleva el oficio poético. Y viven preocupados por ganarse el concurso literario, por figurar en el periódico, y en los cócteles. Y usted sabe muy bien que la poesía es un trabajo arduo y paciente. No todos los días se escribe un buen poema. Por eso hay que tener muy claro si lo que importa es la poesía o la publicación. Tal vez hacen falta modelos, salir de la anquilosada influencia de Cote y Gaitán, y con esto me refiero a que hay que superarlos mirando hacia otros lados. Hay un poeta argentino llamado Jorge Boccanera que me parece extraordinario porque usa un lenguaje contenido y preciso en un mundo dominado por la incontinencia verbal.
-Sabemos que usted fue demandado por el abogado penalista Pablo Chacón Medina por hacer una fuerte crítica a su obra poética. Cómo va el proceso y qué consecuencias trae para los pocos críticos literarios que tiene la ciudad, que los escritores no permitan el libre ejercicio de la crítica.
-Mire, la verdad yo he estado muy ocupado y no he tenido cabeza para esto. Ahí está mi abogado que trata de buscar una solución. Pero le puedo decir que esta demanda se analiza desde dos puntos de vista: primero, que Colombia sigue siendo un país de leguleyos que quieren llevar todos los problemas, incluso los académicos y poéticos, a un plano jurídico. Y segundo, que Chacón Medina no ha sido honesto consigo mismo cuando en sus columnas predica la libertad de expresión y se autodenomina humanista, pero al mismo tiempo da muestras de intolerancia y ceguera intelectual. Lo que hace Chacón Medina es peligrosísimo para la libertad de opinión y la libertad crítica. Incluso es peligroso para él mismo y no se ha dado cuenta.
-Por qué asegura que es peligroso para Chacón si fue él quien interpuso la demanda.
-Porque yo he leído sus columnas y muchas de ellas son todo eso que él me endilga: injuriosas, insolentes y menoscaban el patrimonio moral de las personas. Mire, aquí tengo una columna de Chacón Medina publicada en La Opinión en el año 2003 contra el presidente de Venezuela Hugo Chávez. Aquí dice que “Chávez es un payaso con ínfulas de ser la reencarnación del máximo prócer de América”. También dice que es “un papagayo de colores rechinantes”, que tiene una “verborrea de vulgar hojarasca”. Y lo trata de “Bolívar de plomo” y “vulgar imitador” de Bolívar. Y hasta donde yo sé el Consulado de Venezuela no lo ha demandado por injuria y calumnia. Chacón Medina tendrá sus motivos para asegurar que Hugo Chávez es un completo payaso, así como yo tengo los míos para pensar que él es un mal poeta.
-Sabemos que Chacón Medina pide una suma de 500 millones de pesos por indemnización ya que su columna le causó daños personales. Sería la primera vez en la historia que un crítico es tratado de esta manera al referirse netamente a una obra literaria, ¿existe la posibilidad de que Renson Said haya pretendido un daño moral y profundo en la persona del respetado penalista?
-Estoy de acuerdo con el primer razonamiento de su pregunta: es la primera vez en Colombia que sucede algo semejante. Pero, ¿daño moral? Pablo Chacón lo que quiere es plata. Pero la cosa va más allá: él tuvo la oportunidad de contraargumentar desde la tribuna de su columna, y si no lo hizo es porque sabe muy bien que yo tengo la razón. Lo que pasa es que me está usando como chivo expiatorio para demostrarle a sus clientes que todavía tiene poder. Y me elige a mí como blanco porque sabe que yo no tengo más armas que mis propias convicciones. Jamás he injuriado a nadie, ni le dicho a nadie que es un vulgar payaso, como Chacón ha dicho de Hugo Chávez.
INVITACION MILCIADES AREVALO
Corporacion sociedad de la Imaginacion invita a los editores,
impresores, escritores y poetas colombianos a participar en la Feria
Internacional del Libro de Bogota a realizarse del 23 de abril al 5
de mayo y pone a su servicio el Stand de SOCIEDAD DE LA IMAGINACION
Autoires-Editores, para la exhibicion y venta de libros y revistas de
literatura. Se recibiran maximo 5 libros, de acuerdo a las
condiciones establecidas por la Càmara del Libro.
Cualquier informacion sirvanse solicitarla a: Milciades Arèvalo.
Carrera 3 No. 10-89 La Candelaria- Bogotà. Cel No. 312-376-8380.
Cordialmente, Milciades Arevalo
Representante Legal.
impresores, escritores y poetas colombianos a participar en la Feria
Internacional del Libro de Bogota a realizarse del 23 de abril al 5
de mayo y pone a su servicio el Stand de SOCIEDAD DE LA IMAGINACION
Autoires-Editores, para la exhibicion y venta de libros y revistas de
literatura. Se recibiran maximo 5 libros, de acuerdo a las
condiciones establecidas por la Càmara del Libro.
Cualquier informacion sirvanse solicitarla a: Milciades Arèvalo.
Carrera 3 No. 10-89 La Candelaria- Bogotà. Cel No. 312-376-8380.
Cordialmente, Milciades Arevalo
Representante Legal.
COLABORACION HAROL ALVARADO TENORIO
La poesía en Colombia ha dejado de existir
Por Harold Alvarado Tenorio
Hasta bien entrado el siglo XX la poesía “colombiana” siguió obedientemente los dictados del romanticismo hispánico y el modernismo rubendaríaco, en dos de sus mejores exponentes, Julio Flórez [1867-1923] y Guillermo Valencia [1873-1943], los poetas de la Guerra de los Mil Días, cuando durante tres años en los campos y las ciudades cientos de miles de hombres dejaron viudas y huérfanos a cientos de miles de mujeres y niños. Flórez lloró a las amadas infieles, los despojos mortales de los sacrificados y el alcohol, mientras Valencia tallaba en versos de mármol el dolor de la existencia y las heridas del pecado de la carne. Desde entonces el poema “nacional” es Todo nos llega tarde:
Todo nos llega tarde... ¡hasta la muerte! /Nunca se satisface ni se alcanza /la dulce posesión de una esperanza/ cuando el deseo acósanos más fuerte. //Todo puede llegar: pero se advierte/ que todo llega tarde: la bonanza, / después de la tragedia: la alabanza /cuando ya está la inspiración inerte.// La justicia nos muestra su balanza/ cuando su siglos en la Historia vierte/ el Tiempo mudo que en el orbe avanza; //Y la gloria, esa ninfa de la suerte, / sólo en las sepulturas danza. / Todo nos llega tarde... ¡hasta la muerte! [Julio Flórez]
Luego de la pax romana impuesta por los vencedores, en plena postguerra un iluminado trató de cambiar el estado de cosas y propuso una república liberal que nos dejara a las puertas del progreso. Alfonso López Pumarejo intentó durante dos gobiernos transformar a Colombia en una nación moderna y democrática y fue entonces, cuando en esa caja de Pandora, surgieron León de Greiff [1895-1976], Jorge Zalamea [1905-1969], Aurelio Arturo [1906-1974] y el basilisco que sumiría el país en otro baño de sangre, donde tienen origen todos los males que padecemos.
Alberto Lleras Camargo dio la espalda, desde dentro, a la Revolución en Marcha de López Pumarejo, causando el crimen de Jorge Eliecer Gaitán, el 9 de Abril de 1948, y con su simpar complejo de inferioridad ante los norteamericanos y su modelo capitalista, extrajo de su manga e impuso a la nación, en medio de una guerra civil que dejó mas de 300.000 muertos, el Frente Nacional --[una componenda política y electoral entre liberales y conservadores vigente entre 1958-1974]-- que deshizo los partidos, erigió la corrupción como instrumento de gobierno y obligó a las clases medias y obreras a buscar en el transgresión, la fechoría y la guerra de guerrillas, las únicas formas posibles de subsistencia.
Musicólogo, ajedrecista y mago de los números; alto, hercúleo, rojizo, barbado, con sus trajes deshilachados y los bolsillos repletos de papeles, con burla e ironía, olvidadas sintaxis, palabras envejecidas, neologismos y arcaísmos, León de Greiff urdió otras galaxias, verbales y mágicas, donde sobrevivir a las mezquinas realidades de los años de entreguerras. Escéptico y sensual, levantó un universo de fantásticos personajes, con su flora y su fauna, y un lenguaje irrepetible para celebrar las cosas y los seres de ese mundo ilusorio.
Voraz lector y dueño de un carácter sin par, Jorge Zalamea participó al lado de Gerardo Molina, Diego Montaña Cuellar y Jorge Gaitán Durán [1924-1962], en la revuelta popular contra el asesinato de Gaitán, exiliándose luego en Buenos Aires, donde publicó El gran Burundú Burundá ha muerto, -una deslumbrante sátira poética contra los tiranos- e hizo valiosas traducciones de Perse, Valery, Sartre, Eliot o Faulkner. Sin el tono de Zalamea mucha de la narrativa de García Márquez, Rojas Herazo, Zapata Olivella, Álvarez Gardeazábal y otros sonaría a sordina.
Aurelio Arturo, que llegó a Bogotá en el lomo de un caballo desde su lejana provincia del sur, publicó Morada al sur, trece poemas que le han convertido en el poeta elegíaco más estimado por los colombianos. Su obra, desconocida en vida, es recordada y repetida en voz alta por la juventud.
Luego de casi medio siglo de expectativas los intelectuales progresistas, los obreros y los campesinos que habían participado desde el fin de la hegemonía conservadora de los años treinta en las luchas populares, se encontraron sin futuro. Las fuerzas reaccionarias, los esquiroles y los oportunistas hicieron de las suyas negando cualquier posibilidad de acceso al poder a toda una estirpe, que conoceríamos como Generación de Mito, de la que hacen parte algunos de los más importantes intelectuales del siglo pasado, como Camilo Torres Restrepo, Eduardo Ramírez Villamizar, Fernando Botero, Gabriel García Márquez o Rogelio Salmona.
Expresión de las ideas, gustos, fobias y anhelos de esa generación, fue Mito, la revista que Jorge Gaitán Durán fundó a su regreso de Europa, luego de varios años de exilio. Una revista que como la española Laye, más que cuestionar llanamente los hechos políticos, sociales y culturales de su tiempo, mostró a los colombianos que había otros mundos y otras maneras de entender la realidad, más allá de la barbarie e ignorancia que les rodeaba, desde el poder y desde el fondo de la miseria de miles de compatriotas. En Mito publicaron Borges, Paz, Carpentier, Cortázar, Brecht, Luckács, Baran, Cernuda, Durrell, Navokov, Caballero Bonald, Genet, Sartre, Camus, Robbe-Grillet, Simon, Sarraute, Miller, Heidegger y se frecuentaron temas que interesaban a la juventud como el cinematógrafo, el sexo y las drogas, revelando los hilos que manipulaban la provincial cultural colombiana, mostrando sus deformaciones y vínculos con los sectores mas retardatarios de la iglesia, la clerecía y los partidos políticos.
Jorge Gaitán Durán con sus escasos treinta y siete años, ejerció un magisterio comparable al de Barral, Gil de Biedma o Caballero Bonald, el brasileño Ferreira Gullar o Juan Liscano, el venezolano. Gaitán Durán imitó en su juventud los estilos y quizás hasta los motivos del piedracielismo carrancista, a quien insólitamente admiraba. Pero luego, cuando entró en comercio con la literatura francesa, en especial con Camus, los cahiers fueron su principal ocupación y del ejercicio de esas reflexiones saltó a la poesía. Poeta de la existencia, es decir, de la consunción de la muerte a través de la vida, sus mejores poemas están reunidos en libros como Asombro, Amantes y Si mañana despierto.
Para 1958, cuando Gonzalo Arango [1931-1976] divulgó el primer manifiesto Nadaísta, Colombia era ya un país en ruinas. La dictadura de Gustavo Rojas Pinilla había concluido la tarea delicuescente de Mariano Ospina Pérez, Laureano Gómez y Roberto Urdaneta Arbeláez, mientras la clase dirigente se disponía a repartirse el presupuesto nacional y la libertad de asociación y expresión, de manera paritaria, en los futuros veinte años. La dictadura instauró el culto a la personalidad, la censura a la prensa, creó la Televisora Nacional como su principal instrumento de propaganda, asesinó estudiantes, voló barrios enteros con dinamita y masacró a sus opositores en corridas de toros.
Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez, que inventaron el Frente Nacional, procedieron a desmontar la cultura colombiana desde sus mismos cimientos, y con la ayuda de un puñado de intelectuales de “izquierda” y el liberalismo, borraron primero la memoria colectiva, la historia y las literaturas, a fin de crear un nuevo estado donde los colombianos guardaran silencio, pasaran hambres inmemoriales, ningún pobre pudiese ir a la escuela y todo el país, pero especialmente las mujeres, se sometieran al control de la natalidad. Lo que llevó a la creación de la más grande república del narcotráfico jamás imaginada, cuando una minoría de malhechores iba a elegir venalmente a Julio César Turbay, Alfonso López Michelsen, Belisario Betancur, Virgilio Barco, César Gaviria Trujillo y Ernesto Samper, cambiaría el centenario estatuto para no ser extraditados y serían los únicos capaces de desmantelar ideológicamente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia [FARC], haciéndoles socios. A todo ello contribuyó de día y de noche, la batahola, garrulería, el narcisismo, chabacanería y oportunismo de los adeptos de Gonzalo Arango. Entre 1956 y 1968, años de alza del Nadaísmo, Colombia vivió la más grande recesión cultural de su historia.
El Nadaísmo fue el anverso de Mito. Esta significaba la cultura, aquel fue la barbarie. Mientras Gaitán Durán publicaba la revista más importante que haya tenido Colombia, Gonzalo Arango y su pandilla quemaban libros, se endiosaban a sí mismos y servían de taparrabos y lameculos del Frente Nacional. Los nadaístas son hoy, con alguna notoria excepción, miembros del estatu quo y sus sacamicas nocturnos.
Autor del libro de poemas más notable de la segunda mitad del siglo XX, Jaime Jaramillo Escobar [1932], quien fungió como nadaísta junto a Armando Romero, Mario Cataño, Darío Lemos, Pablo Gallinazo, José Mario Arbeláez y Juan Manuel Roca, concibió y redactó los cuarenta y cuatro desencantados textos de Los poemas de la ofensa [1968] a la manera de los versículos bíblicos, con un tono exuberante, rico y sentencioso, tiznado de ironía y quizás como exorcismo a los cotidianos apocalipsis que vivíamos entre el fango de clericalismos y leguleyadas restauradas por el Frente Nacional, cuando cada mañana cientos de hombres y mujeres campesinas eran acuchillados y mutiladas, entregados a sus dolientes con sus sexos en las bocas y los vientres abiertos.
Desde entonces, hasta sus libros más recientes, los argumentos que han interesado a Jaramillo Escobar bordean zonas como el regusto por lo mórbido, la vida errante y marginal, los climas tropicales, la exaltación de los comportamientos y formas de la belleza de la raza negra y la burla y el sarcasmo de las pasiones eróticas. Los decorados de estos asuntos serán unas veces lugares de miseria y ruina, abandonadas estaciones de ferrocarril, viejas y empolvadas y mugrientas oficinas estatales, prisiones, remotas playas paradisíacas y calurosos lugares de la selva y el mar Pacífico, que ofrecen al poeta una comunicación directa con el corazón y la medula de la poesía.
Paradójicamente, durante esos años triunfales del Frente Nacional, en medio de las rebeliones estudiantiles, una nueva generación de poetas surgía, principalmente, de las aulas universitarias como respuesta a la mascarada de los adeptos a Gonzalo Arango. Lectores de Borges, Paz, Kavafis, Cernuda, los poetas de la experiencia españoles: Ángel González, J.M. Caballero Bonald, Jaime Gil de Biedma y los colombianos Arturo y Jaramillo Escobar, los ahora llamados miembros de la Generación desencantada se refugiaron más que en sí mismos, en la cultura y las tradiciones que había roto el Nadaísmo. Fue en Aurelio Arturo, el elegíaco poeta ignorado y postergado por los ruidos del Piedracielismo y la fanfarria publicitaria de Álvaro Mutis, donde depositaron todas las apuestas de su futuro, que hoy ciertamente ha llegado.
Registros y movimientos que una novela de culto, Sin remedio, de Antonio Caballero Holguín [1945], ha dejado para la historia. Ignacio Escobar es la viva representación de esos nuevos poetas desilusionados, hijos o nietos de la oligarquía y la clase media, que asistiendo a la universidad viven aturdidos por una realidad que no terminan por entender y por ello se refugian en la poesía y sólo rinden culto a ella. Escobar recorre casi quinientas páginas pensando en la complejidad de la creación poética sometido a los vaivenes de una vida social inocua y frívola. Y sin embargo, como el protagonista, los poetas desencantados cruzan las noches buscando amantes, se reúnen clandestinamente para conspirar con trotskistas y maoístas, visitan, luego, las oficinas de sus parientes funcionarios pensando en que podrán tener mañana un cargo público o serán, por qué no, embajadores y emisarios de la “cultura colombiana”. A esa Generación desencantada pertenecen José Manuel Arango [1937-2002], Giovanni Quessep [1939], Elkin Restrepo [1942], María Mercedes Carranza [1945-2003], Raúl Gómez Jattin [1945-1997] y Juan Gustavo Cobo Borda [1948].
Aplicado lector de Aurelio Arturo y de Emily Dickinson, José Manuel Arango erigió un árbol de palabras que decían callando, con una atmósfera de sugerencias, que dibujan en la imaginación del lector el mundo ofrecido. Arango es testigo del paso del tiempo y sus transformaciones del mundo. Aguas, vientos, miradas, palpitaciones del corazón y de la carne, su voz nueva y milenaria fue la primera y contundente respuesta de la nueva poesía a la barbarie instaurada por los secuaces de Gonzalo Arango.
Giovanni Quessep representa el retorno a ciertas concepciones del poema que parten del Nocturno de Silva y tienen su cumbre en Morada al Sur, de Arturo. Para Quessep la poesía es la consubstanciación de otras posibles realidades que se opondrían, mediante la encarnación de las leyendas y las fantasías del hombre, a un mundo de crueldad, miseria y hambres que es la historia del hombre. Un mundo hecho de la derrota del hombre por los dioses. Apolo y Dionisos presiden con toda su fuerza y equilibrio esta poesía. El fuego y el canto de Orfeo también, pero siempre la duermevela del ensueño conduce la vida y lo real.
Elkin Restrepo, quien militó con cierta ingenuidad en el Nadaísmo, pronto descendió su mirada al interior de los actos y derivas de la vida cotidiana, hurgando en la intimidad y la conciencia de los otros merced a un ejercicio de crueldad consigo mismo. Restrepo no mira sino que congela los momentos de tedio y horror de nuestras vidas. En La visita que no pasó del jardín, uno de los libros más extraños de la poesía escrita en Colombia, hay un lirismo y elegía dignas de la conciencia luminosa de Larsen, donde todo sucumbe, como esas mudas respuestas al ir y venir de nuestros sentimientos y los deslumbramientos del poder.
J. G. Cobo Borda, autodidacta, editor y diplomático, reúne en su curriculum vitæ, con lujo de detalles, las características de la Generación desencantada. Lector de Kavafis, Borges y Paz, sus mejores poemas son una mirada sarcástica y cursi de la vida y la historia de su ciudad y su clase. Cobo Borda es una patética encarnación del protagonista de Sin Remedio. Todos los poetas son santos e irán al cielo (1983), publicado en Buenos Aires cuando se desempeñaba como emisario del espantoso gobierno de Belisario Betancur, es uno de los libros definitivos de la época.
El triunfo del narcotráfico y la escalada de la guerra civil entre guerrillas y paramilitares ofreció a un sector de la inteligencia colombiana la oportunidad de entrar en escena con beneficios y resultados que nunca se habían conocido. En los primeros años ochentas se crearon La Casa de Poesía Silva y El Festival de Poesía de Medellín, dos de las instituciones que hicieron de la poesía el más grande espectáculo de nuestro tiempo. Filmes, videos, seriales de televisión, grabaciones, lecturas públicas, seminarios, todo ha servido para prorratearse los presupuestos municipales y de los ministerios. En ningún otro país del mundo ha servido la poesía tanto a los políticos de la guerra en su ejercicio del poder. Y como nunca antes, la inopia de la poesía ha escalado hasta las profundidades de la ignorancia y ordinariez. Instrumentalizada y pervertida como oficio y como forma de vida, la poesía, sea colombiana o no, en Colombia ha desaparecido y no parece dar señales de vida en un futuro inmediato. Porque como nunca antes, distritos y gabinetes, secretarias de cultura y empresarios del capital han invertido desmedidas sumas de dinero para hacer brillar la lirica como una joya más de la pasarela y del entretenimiento contemporáneo. Los poetas colombianos crecen ahora como palmas y desaparecen como cocos, según el criterio del manipulador de turno, d´habitude poeta él mismo. Hoy son más de medio centenar de vates vivos y muertos los que ostentan en sus faltriqueras más de un laurel del erario público, pero nadie, literalmente, nadie, recuerda sus nombres ni lee sus versos.
Por Harold Alvarado Tenorio
Hasta bien entrado el siglo XX la poesía “colombiana” siguió obedientemente los dictados del romanticismo hispánico y el modernismo rubendaríaco, en dos de sus mejores exponentes, Julio Flórez [1867-1923] y Guillermo Valencia [1873-1943], los poetas de la Guerra de los Mil Días, cuando durante tres años en los campos y las ciudades cientos de miles de hombres dejaron viudas y huérfanos a cientos de miles de mujeres y niños. Flórez lloró a las amadas infieles, los despojos mortales de los sacrificados y el alcohol, mientras Valencia tallaba en versos de mármol el dolor de la existencia y las heridas del pecado de la carne. Desde entonces el poema “nacional” es Todo nos llega tarde:
Todo nos llega tarde... ¡hasta la muerte! /Nunca se satisface ni se alcanza /la dulce posesión de una esperanza/ cuando el deseo acósanos más fuerte. //Todo puede llegar: pero se advierte/ que todo llega tarde: la bonanza, / después de la tragedia: la alabanza /cuando ya está la inspiración inerte.// La justicia nos muestra su balanza/ cuando su siglos en la Historia vierte/ el Tiempo mudo que en el orbe avanza; //Y la gloria, esa ninfa de la suerte, / sólo en las sepulturas danza. / Todo nos llega tarde... ¡hasta la muerte! [Julio Flórez]
Luego de la pax romana impuesta por los vencedores, en plena postguerra un iluminado trató de cambiar el estado de cosas y propuso una república liberal que nos dejara a las puertas del progreso. Alfonso López Pumarejo intentó durante dos gobiernos transformar a Colombia en una nación moderna y democrática y fue entonces, cuando en esa caja de Pandora, surgieron León de Greiff [1895-1976], Jorge Zalamea [1905-1969], Aurelio Arturo [1906-1974] y el basilisco que sumiría el país en otro baño de sangre, donde tienen origen todos los males que padecemos.
Alberto Lleras Camargo dio la espalda, desde dentro, a la Revolución en Marcha de López Pumarejo, causando el crimen de Jorge Eliecer Gaitán, el 9 de Abril de 1948, y con su simpar complejo de inferioridad ante los norteamericanos y su modelo capitalista, extrajo de su manga e impuso a la nación, en medio de una guerra civil que dejó mas de 300.000 muertos, el Frente Nacional --[una componenda política y electoral entre liberales y conservadores vigente entre 1958-1974]-- que deshizo los partidos, erigió la corrupción como instrumento de gobierno y obligó a las clases medias y obreras a buscar en el transgresión, la fechoría y la guerra de guerrillas, las únicas formas posibles de subsistencia.
Musicólogo, ajedrecista y mago de los números; alto, hercúleo, rojizo, barbado, con sus trajes deshilachados y los bolsillos repletos de papeles, con burla e ironía, olvidadas sintaxis, palabras envejecidas, neologismos y arcaísmos, León de Greiff urdió otras galaxias, verbales y mágicas, donde sobrevivir a las mezquinas realidades de los años de entreguerras. Escéptico y sensual, levantó un universo de fantásticos personajes, con su flora y su fauna, y un lenguaje irrepetible para celebrar las cosas y los seres de ese mundo ilusorio.
Voraz lector y dueño de un carácter sin par, Jorge Zalamea participó al lado de Gerardo Molina, Diego Montaña Cuellar y Jorge Gaitán Durán [1924-1962], en la revuelta popular contra el asesinato de Gaitán, exiliándose luego en Buenos Aires, donde publicó El gran Burundú Burundá ha muerto, -una deslumbrante sátira poética contra los tiranos- e hizo valiosas traducciones de Perse, Valery, Sartre, Eliot o Faulkner. Sin el tono de Zalamea mucha de la narrativa de García Márquez, Rojas Herazo, Zapata Olivella, Álvarez Gardeazábal y otros sonaría a sordina.
Aurelio Arturo, que llegó a Bogotá en el lomo de un caballo desde su lejana provincia del sur, publicó Morada al sur, trece poemas que le han convertido en el poeta elegíaco más estimado por los colombianos. Su obra, desconocida en vida, es recordada y repetida en voz alta por la juventud.
Luego de casi medio siglo de expectativas los intelectuales progresistas, los obreros y los campesinos que habían participado desde el fin de la hegemonía conservadora de los años treinta en las luchas populares, se encontraron sin futuro. Las fuerzas reaccionarias, los esquiroles y los oportunistas hicieron de las suyas negando cualquier posibilidad de acceso al poder a toda una estirpe, que conoceríamos como Generación de Mito, de la que hacen parte algunos de los más importantes intelectuales del siglo pasado, como Camilo Torres Restrepo, Eduardo Ramírez Villamizar, Fernando Botero, Gabriel García Márquez o Rogelio Salmona.
Expresión de las ideas, gustos, fobias y anhelos de esa generación, fue Mito, la revista que Jorge Gaitán Durán fundó a su regreso de Europa, luego de varios años de exilio. Una revista que como la española Laye, más que cuestionar llanamente los hechos políticos, sociales y culturales de su tiempo, mostró a los colombianos que había otros mundos y otras maneras de entender la realidad, más allá de la barbarie e ignorancia que les rodeaba, desde el poder y desde el fondo de la miseria de miles de compatriotas. En Mito publicaron Borges, Paz, Carpentier, Cortázar, Brecht, Luckács, Baran, Cernuda, Durrell, Navokov, Caballero Bonald, Genet, Sartre, Camus, Robbe-Grillet, Simon, Sarraute, Miller, Heidegger y se frecuentaron temas que interesaban a la juventud como el cinematógrafo, el sexo y las drogas, revelando los hilos que manipulaban la provincial cultural colombiana, mostrando sus deformaciones y vínculos con los sectores mas retardatarios de la iglesia, la clerecía y los partidos políticos.
Jorge Gaitán Durán con sus escasos treinta y siete años, ejerció un magisterio comparable al de Barral, Gil de Biedma o Caballero Bonald, el brasileño Ferreira Gullar o Juan Liscano, el venezolano. Gaitán Durán imitó en su juventud los estilos y quizás hasta los motivos del piedracielismo carrancista, a quien insólitamente admiraba. Pero luego, cuando entró en comercio con la literatura francesa, en especial con Camus, los cahiers fueron su principal ocupación y del ejercicio de esas reflexiones saltó a la poesía. Poeta de la existencia, es decir, de la consunción de la muerte a través de la vida, sus mejores poemas están reunidos en libros como Asombro, Amantes y Si mañana despierto.
Para 1958, cuando Gonzalo Arango [1931-1976] divulgó el primer manifiesto Nadaísta, Colombia era ya un país en ruinas. La dictadura de Gustavo Rojas Pinilla había concluido la tarea delicuescente de Mariano Ospina Pérez, Laureano Gómez y Roberto Urdaneta Arbeláez, mientras la clase dirigente se disponía a repartirse el presupuesto nacional y la libertad de asociación y expresión, de manera paritaria, en los futuros veinte años. La dictadura instauró el culto a la personalidad, la censura a la prensa, creó la Televisora Nacional como su principal instrumento de propaganda, asesinó estudiantes, voló barrios enteros con dinamita y masacró a sus opositores en corridas de toros.
Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez, que inventaron el Frente Nacional, procedieron a desmontar la cultura colombiana desde sus mismos cimientos, y con la ayuda de un puñado de intelectuales de “izquierda” y el liberalismo, borraron primero la memoria colectiva, la historia y las literaturas, a fin de crear un nuevo estado donde los colombianos guardaran silencio, pasaran hambres inmemoriales, ningún pobre pudiese ir a la escuela y todo el país, pero especialmente las mujeres, se sometieran al control de la natalidad. Lo que llevó a la creación de la más grande república del narcotráfico jamás imaginada, cuando una minoría de malhechores iba a elegir venalmente a Julio César Turbay, Alfonso López Michelsen, Belisario Betancur, Virgilio Barco, César Gaviria Trujillo y Ernesto Samper, cambiaría el centenario estatuto para no ser extraditados y serían los únicos capaces de desmantelar ideológicamente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia [FARC], haciéndoles socios. A todo ello contribuyó de día y de noche, la batahola, garrulería, el narcisismo, chabacanería y oportunismo de los adeptos de Gonzalo Arango. Entre 1956 y 1968, años de alza del Nadaísmo, Colombia vivió la más grande recesión cultural de su historia.
El Nadaísmo fue el anverso de Mito. Esta significaba la cultura, aquel fue la barbarie. Mientras Gaitán Durán publicaba la revista más importante que haya tenido Colombia, Gonzalo Arango y su pandilla quemaban libros, se endiosaban a sí mismos y servían de taparrabos y lameculos del Frente Nacional. Los nadaístas son hoy, con alguna notoria excepción, miembros del estatu quo y sus sacamicas nocturnos.
Autor del libro de poemas más notable de la segunda mitad del siglo XX, Jaime Jaramillo Escobar [1932], quien fungió como nadaísta junto a Armando Romero, Mario Cataño, Darío Lemos, Pablo Gallinazo, José Mario Arbeláez y Juan Manuel Roca, concibió y redactó los cuarenta y cuatro desencantados textos de Los poemas de la ofensa [1968] a la manera de los versículos bíblicos, con un tono exuberante, rico y sentencioso, tiznado de ironía y quizás como exorcismo a los cotidianos apocalipsis que vivíamos entre el fango de clericalismos y leguleyadas restauradas por el Frente Nacional, cuando cada mañana cientos de hombres y mujeres campesinas eran acuchillados y mutiladas, entregados a sus dolientes con sus sexos en las bocas y los vientres abiertos.
Desde entonces, hasta sus libros más recientes, los argumentos que han interesado a Jaramillo Escobar bordean zonas como el regusto por lo mórbido, la vida errante y marginal, los climas tropicales, la exaltación de los comportamientos y formas de la belleza de la raza negra y la burla y el sarcasmo de las pasiones eróticas. Los decorados de estos asuntos serán unas veces lugares de miseria y ruina, abandonadas estaciones de ferrocarril, viejas y empolvadas y mugrientas oficinas estatales, prisiones, remotas playas paradisíacas y calurosos lugares de la selva y el mar Pacífico, que ofrecen al poeta una comunicación directa con el corazón y la medula de la poesía.
Paradójicamente, durante esos años triunfales del Frente Nacional, en medio de las rebeliones estudiantiles, una nueva generación de poetas surgía, principalmente, de las aulas universitarias como respuesta a la mascarada de los adeptos a Gonzalo Arango. Lectores de Borges, Paz, Kavafis, Cernuda, los poetas de la experiencia españoles: Ángel González, J.M. Caballero Bonald, Jaime Gil de Biedma y los colombianos Arturo y Jaramillo Escobar, los ahora llamados miembros de la Generación desencantada se refugiaron más que en sí mismos, en la cultura y las tradiciones que había roto el Nadaísmo. Fue en Aurelio Arturo, el elegíaco poeta ignorado y postergado por los ruidos del Piedracielismo y la fanfarria publicitaria de Álvaro Mutis, donde depositaron todas las apuestas de su futuro, que hoy ciertamente ha llegado.
Registros y movimientos que una novela de culto, Sin remedio, de Antonio Caballero Holguín [1945], ha dejado para la historia. Ignacio Escobar es la viva representación de esos nuevos poetas desilusionados, hijos o nietos de la oligarquía y la clase media, que asistiendo a la universidad viven aturdidos por una realidad que no terminan por entender y por ello se refugian en la poesía y sólo rinden culto a ella. Escobar recorre casi quinientas páginas pensando en la complejidad de la creación poética sometido a los vaivenes de una vida social inocua y frívola. Y sin embargo, como el protagonista, los poetas desencantados cruzan las noches buscando amantes, se reúnen clandestinamente para conspirar con trotskistas y maoístas, visitan, luego, las oficinas de sus parientes funcionarios pensando en que podrán tener mañana un cargo público o serán, por qué no, embajadores y emisarios de la “cultura colombiana”. A esa Generación desencantada pertenecen José Manuel Arango [1937-2002], Giovanni Quessep [1939], Elkin Restrepo [1942], María Mercedes Carranza [1945-2003], Raúl Gómez Jattin [1945-1997] y Juan Gustavo Cobo Borda [1948].
Aplicado lector de Aurelio Arturo y de Emily Dickinson, José Manuel Arango erigió un árbol de palabras que decían callando, con una atmósfera de sugerencias, que dibujan en la imaginación del lector el mundo ofrecido. Arango es testigo del paso del tiempo y sus transformaciones del mundo. Aguas, vientos, miradas, palpitaciones del corazón y de la carne, su voz nueva y milenaria fue la primera y contundente respuesta de la nueva poesía a la barbarie instaurada por los secuaces de Gonzalo Arango.
Giovanni Quessep representa el retorno a ciertas concepciones del poema que parten del Nocturno de Silva y tienen su cumbre en Morada al Sur, de Arturo. Para Quessep la poesía es la consubstanciación de otras posibles realidades que se opondrían, mediante la encarnación de las leyendas y las fantasías del hombre, a un mundo de crueldad, miseria y hambres que es la historia del hombre. Un mundo hecho de la derrota del hombre por los dioses. Apolo y Dionisos presiden con toda su fuerza y equilibrio esta poesía. El fuego y el canto de Orfeo también, pero siempre la duermevela del ensueño conduce la vida y lo real.
Elkin Restrepo, quien militó con cierta ingenuidad en el Nadaísmo, pronto descendió su mirada al interior de los actos y derivas de la vida cotidiana, hurgando en la intimidad y la conciencia de los otros merced a un ejercicio de crueldad consigo mismo. Restrepo no mira sino que congela los momentos de tedio y horror de nuestras vidas. En La visita que no pasó del jardín, uno de los libros más extraños de la poesía escrita en Colombia, hay un lirismo y elegía dignas de la conciencia luminosa de Larsen, donde todo sucumbe, como esas mudas respuestas al ir y venir de nuestros sentimientos y los deslumbramientos del poder.
J. G. Cobo Borda, autodidacta, editor y diplomático, reúne en su curriculum vitæ, con lujo de detalles, las características de la Generación desencantada. Lector de Kavafis, Borges y Paz, sus mejores poemas son una mirada sarcástica y cursi de la vida y la historia de su ciudad y su clase. Cobo Borda es una patética encarnación del protagonista de Sin Remedio. Todos los poetas son santos e irán al cielo (1983), publicado en Buenos Aires cuando se desempeñaba como emisario del espantoso gobierno de Belisario Betancur, es uno de los libros definitivos de la época.
El triunfo del narcotráfico y la escalada de la guerra civil entre guerrillas y paramilitares ofreció a un sector de la inteligencia colombiana la oportunidad de entrar en escena con beneficios y resultados que nunca se habían conocido. En los primeros años ochentas se crearon La Casa de Poesía Silva y El Festival de Poesía de Medellín, dos de las instituciones que hicieron de la poesía el más grande espectáculo de nuestro tiempo. Filmes, videos, seriales de televisión, grabaciones, lecturas públicas, seminarios, todo ha servido para prorratearse los presupuestos municipales y de los ministerios. En ningún otro país del mundo ha servido la poesía tanto a los políticos de la guerra en su ejercicio del poder. Y como nunca antes, la inopia de la poesía ha escalado hasta las profundidades de la ignorancia y ordinariez. Instrumentalizada y pervertida como oficio y como forma de vida, la poesía, sea colombiana o no, en Colombia ha desaparecido y no parece dar señales de vida en un futuro inmediato. Porque como nunca antes, distritos y gabinetes, secretarias de cultura y empresarios del capital han invertido desmedidas sumas de dinero para hacer brillar la lirica como una joya más de la pasarela y del entretenimiento contemporáneo. Los poetas colombianos crecen ahora como palmas y desaparecen como cocos, según el criterio del manipulador de turno, d´habitude poeta él mismo. Hoy son más de medio centenar de vates vivos y muertos los que ostentan en sus faltriqueras más de un laurel del erario público, pero nadie, literalmente, nadie, recuerda sus nombres ni lee sus versos.
domingo
MAS DE LARRY MEJÍA
Mamá ¿donde están los juguetes?
... y la paz, y el amor, y todo aquello que nos hace recordar, y los recuerdos, o por lo menos la natilla, y la vida, porque de un momento a otro esta procesión de zombis folklóricos nos inunda con su tono áspero en melodía de villancicos, con sus masivos asesinatos de marranos, con su abierta declaración a la ignorancia.
Colombia hija de puta ¿por que tan orante? Pásenme una pandereta, yo no tengo ni un viejo tambor, Colombia santísima Colombia, te lloramos de felicidad.
Hace un par de días en la casa de un amigo me estiraban con las manos llenándose de luto, el diario El País, con la “desgarradora” imagen, de la “desgarradora” Ingrid, al diablo mi señora, “que está muy flaca” decían los unos “que pobrecita” repicaban los otros, pobrecito, pobrecito el diablo que no le celebran su natividad.
No supe que decirles a mis amigos, que cobardía la mía, ¿que les podía decir? aquí nos estamos muriendo todos y se preocupan por una política que siempre fue anoréxica, y ahora simplemente no tiene un sastre comprado en Italia, ni usa Carolina Herrera, pobrecitos los secuestrados que andamos por las calles evitando matar al primer hijo de Colombia que se nos cruza, “pobrecitos los reinsertados” pobrecito el diablo que no alcanzó a misa, mierda de mojigatería este país tiene huevo, tiene uno que ser malo para ser tenido en cuenta, por que no pensar mejor en el que nunca fuma, vende, tranza, compra, solo pensamos en lo que ya dejaron de fumar, comprar, vender, tranzar, o por lo menos eso es lo que nos dicen por televisión, que ya lo dejaron, pero valla uno a saberlo.
Más y más cuentos, nuevo alcalde, y esa ilusión de los pobres, pobres, pobres que ponen su esperanza en el amarillo, mientras los ricos, ricos, ricos, ponen sus labios en el “amarillito” para celebrar por su victoriosa izquierda, que no es otra cosa que la otra derecha, como decía mi abuela “el que de amarillo se viste a su belleza se atiene”.
¿Donde es que van a abrir el primer hueco para el metro? Probos, virtuosos, honestos, castos, incorruptibles, honrados, ecuánimes, justos, imparciales y objetivos mandatarios, ¿donde, donde es que van a abrir el primer hueco para nuestro metro? será en el culo de las madres de los que votamos.
Esta vez pasará con el metro lo mismo que con los juguetes de la canción, en un año bis una vez más.
... y la paz, y el amor, y todo aquello que nos hace recordar, y los recuerdos, o por lo menos la natilla, y la vida, porque de un momento a otro esta procesión de zombis folklóricos nos inunda con su tono áspero en melodía de villancicos, con sus masivos asesinatos de marranos, con su abierta declaración a la ignorancia.
Colombia hija de puta ¿por que tan orante? Pásenme una pandereta, yo no tengo ni un viejo tambor, Colombia santísima Colombia, te lloramos de felicidad.
Hace un par de días en la casa de un amigo me estiraban con las manos llenándose de luto, el diario El País, con la “desgarradora” imagen, de la “desgarradora” Ingrid, al diablo mi señora, “que está muy flaca” decían los unos “que pobrecita” repicaban los otros, pobrecito, pobrecito el diablo que no le celebran su natividad.
No supe que decirles a mis amigos, que cobardía la mía, ¿que les podía decir? aquí nos estamos muriendo todos y se preocupan por una política que siempre fue anoréxica, y ahora simplemente no tiene un sastre comprado en Italia, ni usa Carolina Herrera, pobrecitos los secuestrados que andamos por las calles evitando matar al primer hijo de Colombia que se nos cruza, “pobrecitos los reinsertados” pobrecito el diablo que no alcanzó a misa, mierda de mojigatería este país tiene huevo, tiene uno que ser malo para ser tenido en cuenta, por que no pensar mejor en el que nunca fuma, vende, tranza, compra, solo pensamos en lo que ya dejaron de fumar, comprar, vender, tranzar, o por lo menos eso es lo que nos dicen por televisión, que ya lo dejaron, pero valla uno a saberlo.
Más y más cuentos, nuevo alcalde, y esa ilusión de los pobres, pobres, pobres que ponen su esperanza en el amarillo, mientras los ricos, ricos, ricos, ponen sus labios en el “amarillito” para celebrar por su victoriosa izquierda, que no es otra cosa que la otra derecha, como decía mi abuela “el que de amarillo se viste a su belleza se atiene”.
¿Donde es que van a abrir el primer hueco para el metro? Probos, virtuosos, honestos, castos, incorruptibles, honrados, ecuánimes, justos, imparciales y objetivos mandatarios, ¿donde, donde es que van a abrir el primer hueco para nuestro metro? será en el culo de las madres de los que votamos.
Esta vez pasará con el metro lo mismo que con los juguetes de la canción, en un año bis una vez más.
COLABORACION DE MAURICIO ALDANA
Las cucarachas heredarán los restos de la tierra
"Ha cruzado divina y desnuda.
Es la Forma, es la Forma, es la Forma.
El artista sujeto en la Norma,
la llama en su ayuda."
Gerardo Diego
Caminando al lado de alelados dinosaurios que no saben si la luz que ven venir del cielo
es un pájaro, es un avión o es superman. Los pelos antenas de sus cuerpos advierten la
llegada y la celebran como la profecía encarnada que finalmente les traerá la oscuridad
que persiguen con tanta prisa al igual que las polillas fundamentalistas que se inmolan
desde la antigüedad. Es paradójico como su mierda puede ser o bien un ángel de vida o
un mensajero de la muerte. En la tierra inmaculada fluyen dentro de los sistemas
articulados; en la tierra que pulula de una plaga bípeda fuera de control se esconden en
sus madrigueras y silenciosas dejan bombas minúsculas que han de arrodillar a los
gigantes.
250 millones de años contra 2.5 millones de años. En la apuesta de la sobrevivencia no
habrá un corredor que juegue en contra. El cerebro humano, el traspaso de información
a través de un sistema simbólico, la cadena continua, el lazo que eleva una cometa o ata
y mata. El espanto ante el vacío, ante la nada, ante la certeza de la ausencia de
certezas.....AAARRRRRRRRRRRRRRRRRRGGGGGGGGGGGGGGGGGGG
No se nos deja por mucho rato danzar con el fondo
para cubrirlo
en un parpadeo
con una pesada colcha de continuaciones
Inesperados reflejos
Destello en el telar
Un vistazo al absoluto
Puentes serpientes
Historias voluntarias
Navegar
Somos más que hablar
Cuerpo
Hogar
Amar
Infección en evidencia
Simbiosis
Libre albedrío
Superorganismos
Uno y Uno
Gregario andar
Mudos ante la esperanza de mudas en un cuarto de tensiones invisibles que hacen los
muros del mundo sin sorpresas, se entregan al compulsivo atosigamiento de un espacio
que crece inversamente proporcional al tiempo. ¿ es el satori la cabeza de un perro ?
He visto a un perro callejero
Sin saberse víctima
Caminar horas enteras
Horas enteras caminar
Enteras eras enteras
No ora
No hora
Ahora Ahora Ahora
Nada es extraño
Todo es extraño
Extrañes y silencio
Un perro callejero
A las cucarachas jamás se les estanca su exoesqueleto cuando no sienten el apremio de
crecer sino que crecen. De andar fetando y dormitando refugios el hombre de los
medios masivos ha pretendido no crecer ignorando el impulso del cambio y quiere ,
como una ballena varada en la orilla de cualquier playa, morir ahogado bajo el peso de
sus convicciones que recrean de la nada una malla electrificada a su alrededor.
Max , el perro de mi parcero, era mi parcero también. Era un perro juerguista. Era lo
más cercano a un prohombre. Todos sus días fueron una sola vibración de presentes, no
sabía de la tensión entre las esencias y las apariencias, comía cuando tenía hambre,
tomaba cuando tenía sed, culeaba cuando quería y casi siempre quería. Algo que le
fascinaba era correr como un demente, revolcarse en el pasto y volverse una mierda
dentro de cualquier barrial. Murió en su ley, aprehendiendo el mundo....un buen día se
intoxicó sin culpa cuando un infeliz con el sentido común de una ameba decidió
acabar con las ratas del barrio.
“ Con el tiempo te volverás como ellos y no recordaras nada” ( Pág. 22 )
La mirada de un niño
que poco a poco se entera
como el juego de los viejos
no es juego sino pesadilla,
observa a todos
y en su cabeza
ya se van formando dos
Encerrados en ámbar....silenciosos....perfectos....el deseo amordazado....El afiche de
Laika debajo del vidrio del escritorio del oficinista quien la mira y luego suspira
contemplando una ventana dibujada en la pared. –“¿ Por qué no fui Laika?....Me hubiera
importado un culo morir en esa empresa con tal de mirar la tierra desde lejos..lejos de
esta horda de esclavos del vudú occidental...”- se dice a diario mientras trae a la
memoria la escopeta con la que piensa matar a uno de los jinetes del Apocalipsis para
robarle su caballo volador...
Compañero de la soledad.....robado de su manada...
En la desdoblación conciente de las máscaras en más máscaras se convierte en
hechicero medico brujo chamán programador – suena de fondo Ambición Eterna de
Thievery Corporation- candomblero y se cura bañándose los reflejos con su flujo
irrepetible....
They are not cruel; they're in a state of high indifference.
Hacemos el odio
Expiamos demonios
Ahogamos el llanto
Respiramos ocre
La vida embromamos
Los buitres sonríen
Cuando terminamos
Los escupimos
Nos soportamos
Hola Gahia......no sé porque lo dicho te ha llamado a llorar.....ese es justamente el
meollo del asunto.....un asunto con censura cósmica....nadie lo puede llegar a
imaginar.....ese espacio es de nosotros y es independiente del tiempo.....hay voces
invitadas y no invitabas, pero igual les es imposible saber de lo que hablamos y de lo
que no....sus intuiciones sólo se remiten a lo que han visto en pantallas.....esto sólo lo
puedes entender tú.....el resto tienen de que ocuparse y si lo hacen estarán ocupados
haciéndose nacer....Este no puede ser monólogo.....
El perrito pendiente de cuando le envío otro pedazo de la hogaza que devoro......la boca
abierta, la lengua por fuera, como sonriendo con los ojos; otro animal con
visiones.....Mirá como hago el gesto con la mano como que esconde un regalo para
abrirse como una flor con cuatro pétalos dormidos y el del medio levantado.....La risa de
que una vez inoculado se adquiere la mayoría de edad para cagarse en la inocencia....esa
risa que está pegada a los huesos....ese rictus disfrazado de sonrisa....
Nos miramos a los ojos con un perro......ese día el hambre no era de comida.......ese día
nos abrazamos en las brazas de la ausencia de palabras....Es como quitarle un tumor a
un espectro que se convierte en objeto y espectador mientras suspira descansado...
“¿No quieres acaso copular sobre un lecho de muertos?” (Pág. 62 )
Hibernar viejos cielos
Nuevos latidos
Cráneos antiguos
Pasajes de huesos a nuestro paso crujen
Mirada al sepulcro
Flores tristes y pálidas
Restos olvidados
Restos de historias no contadas
Restos de lágrimas que corrompen las lozas
Entre las redes, silencio
Tenso equilibrio sobre las redes
Reptando en las redes
Mil y una redes
Respirando odios
Respirando descartadas inocencias
Creaciones de miedo
Creaciones que anclan
Mentiras de etiqueta
Mentiras que torturan
Mentiras heredadas
Costras macilentas
Unamos nuestros gritos
Encendamos la hoguera
Mis llamas Tus llamas
Purifican Expían
Cremando al cadáver
Cenizas y olvidos
No aparentes
Reales....
“ Me llamo isla. Me estoy volviendo otra cosa. Tal vez una mujer. ¿Puedes meterte por aquí?”
Habitación
La misma donde creamos
Siempre
Antes
Después
Jamás
Luego
Luego
Ahogándonos
Arrastrándonos
Asesinándonos
Visto desde afuera
Que extraño animal
Que extraño animal
Un anillo en un espejo que se refleja en un prisma reflejado en un espejo ha creado el pasado y el futuro en un parpadear........una serpiente con anillos de color imaginados, anillos que se van cerrando poco a poco o muy despacio creando colas y cabezas que se aferran del lugar...describen sus voces circuitos cerrados que se repiten y se repiten sin cesar de querer primar....
Cuando estoy solo y parezco estar con dos
Al hablarlo
Tres ya son
Crecimiento estúpidamente exponencial
Así
Cíclicamente
Hasta rozar un agujero de gusano
Atracción de los seres
Total
Centrífuga
Fuera del juego
Ansias y ahogos
Océano
Abrazo
Millones de gritos
Éxtasis
Uno más o No más
Igual
Uno
Un reflejo más
Volver a comenzar
Quizá
Que más da...
Aprovechan la noche, mientras los otros duermen, para latirse las primeras noticias.....vidas paralelas....
Unos perros jugando póquer y fumándose un amanecer como bípedos bohemios ajustando el tono de sus ladridos para darle profundidad a la monocromática idea de un Francis Crick que dice que todo dolor y toda alegría, todos los recuerdos y la ambiciones, todo sentido de identidad personal y libre albedrío no son más que el comportamiento de un conglomerado de células nerviosas, algunos mueven la cola nerviosamente y le ladran a sus evidencias exclusivas.
Dame la patita.......galletita¡¡ Da unas vueltitas por el piso.....galletita¡¡ Hazte el muerto...galletita ¡¡ Abre la boquita...ostiecita ¡¡ Dame tu platita...mentirita ¡¡ Cierra los ojitos...muñequitas...Que lameculos que son los perros se comentan dos señoras que hace fila para un evento...
“ salta, más arriba, salta. Ya pronto nos saldrán alas para escaparnos.” (Pág. 55) Mirá como salivan mientras ven como otros a hurtadillas mayusculadas cocinan en el caldo cósmico de energía primordial que Wilhelm Reich llegó a fletar. Pavlov ha graduado a los arquitectos que se encargaron de dividir el océano para luego cobrar la sutura de la unión...Suena una campana.....ya como géiseres escapa el agua por mis poros.... “Cierto que puedo ser tu amigo?” le pregunta el gozque al Alfa....
El diálogo de la búsqueda de la experiencia cumbre, tan burda y circular manera de
rellenar vacío
La belleza fantasma de compartir la vida en un mito
Silencioso fantasma
Calor de los cuerpos
Mágicamente aparece
Mágica Mente
Mitológico ser
Camino por caminar
Camino
Sin destino
Arrogante interrogante
Camino
Espinas de papel
Camino
Camino Vacío
Vacío Camino
Caminos
Caminos
Os Nos
Camino
Sé del juego del lenguaje que apresa
Se del juego del lenguaje que apresa
Qué qué?
Cuando en sueños miraba lo que era
Cuando en sueños soñaba que no existía
Cuando en sueños soñaba que te conocía
Cuando en sueños soñaba imágenes mías
Cuando en sueños soñaba que el tiempo moría
Cuando en sueños soñaba mil lenguas que ardían
Cuando en sueños soñaba que sólo bastaría
Cuando en sueños soñaba imágenes mías
No hay tú no hay yo
Sueño en contravía
Cuando en sueños soñaba que no importaría
Cuando en sueños soñaba que al final lo haría
Cuando en sueños soñaba que en mitos vivía
Cuando en sueños soñaba que ya lo sabía
Cuando en sueños soñaba tu desnudez, la mía
Cuando en sueños soñaba canciones sin días
El mito ya vive sin mi compañía.
Un nivel más alto de programación, la singularidad cósmica que parece estar llamando al universo, una intuición que no puede ser acallada por las muchas voces transmisoras de otras historias que pululan el globo. Resistir la transformación y asumir la vocería de una nueva religión es inútil en una visión que se ha escurrido por los intercisos de los discursos camaleónicos de las ciencias y el arte y que no acepta interclusiones. El teatro como artificio que refleja la mente multiplicándose según el contemplante actuante.
Cada vez que ladran los perros recuerdo las vasijas de Pompeya que al girar grabaron en su piel voces que desconocían la eventualidad del desastre y ahora son parte de mi estereo.....igual presiento que lo mismo ha de escucharse cuando situemos la aguja apropiada en el continuo vital....
Censor conciente
El valle de la muerte
La mutación
Sensor conciente
Una obra de teatro......una obra del teatro.....del latín theatrum del griego mirar......asistiendo tus partos y asistiendo a mis partidas.....la montaña donde reposa la melancolía y se transforma en cimiente para una nueva aventura.....asisto al nacimiento que me asiste....
Los nostálgicos hijos bastardos del abismo
se desvanecen en manantiales eternamente alimentados
por lágrimas de almas anacrónicas
Y desde el nacimiento en este campo que se disfraza de eterno, han
encarnado personas que vagan toda su existencia sintiendo nostalgia por la
presencia ausencia de un miembro fantasma, su propia voz, su propia vida, su
propia obra.
Metamorfosearse Metaprogramarse Amarse Reprogramarse Recrearse Saberse Palpitar Explotar Malabrar Neuronalmente el transhumano levanta una hoja negra que mutiló al árbol de la dinámica sistémica por un parpadeo astronómico y sobre el cual los escribas habían dibujado toda suerte de monstruos que habrían de habitar en las aguas de afuera de lo habitual.
Un déjà vu al revés......siento que esto no lo he vivido....siento que esto no le he vivido.....
BIBLIOGRAFÍA
Todas las citas vienen de la obra de Fabio Rubiano.
ABRAHAM, Ralph & MCKENNA, Terence - Dynamics of Hyperspace. (eBook)
BORDIEU, Pierre. Las reglas del arte. Barcelona. Anagrama, 1997.
CAMPBELL ,Joseph. El héroe de las mil caras. Fondo de Cultura Económica.
México,1997
CHOMSKY , Noam - You Are Being Lied to (The Disinformation Guide). (eBook)
FOUCAULT, Michel. Tecnologías del yo y otros textos afines. Ediciones Paidós
Ibérica, S.A. 1991
RUBIANO, Fabio. Cada vez que ladran los perros. Ministerio de Cultura 1998.
SHELDRAKE, Rupert - Mind, Memory, and Archetype Morphic Resonance and the
Collective Unconscious. (eBook)
"Ha cruzado divina y desnuda.
Es la Forma, es la Forma, es la Forma.
El artista sujeto en la Norma,
la llama en su ayuda."
Gerardo Diego
Caminando al lado de alelados dinosaurios que no saben si la luz que ven venir del cielo
es un pájaro, es un avión o es superman. Los pelos antenas de sus cuerpos advierten la
llegada y la celebran como la profecía encarnada que finalmente les traerá la oscuridad
que persiguen con tanta prisa al igual que las polillas fundamentalistas que se inmolan
desde la antigüedad. Es paradójico como su mierda puede ser o bien un ángel de vida o
un mensajero de la muerte. En la tierra inmaculada fluyen dentro de los sistemas
articulados; en la tierra que pulula de una plaga bípeda fuera de control se esconden en
sus madrigueras y silenciosas dejan bombas minúsculas que han de arrodillar a los
gigantes.
250 millones de años contra 2.5 millones de años. En la apuesta de la sobrevivencia no
habrá un corredor que juegue en contra. El cerebro humano, el traspaso de información
a través de un sistema simbólico, la cadena continua, el lazo que eleva una cometa o ata
y mata. El espanto ante el vacío, ante la nada, ante la certeza de la ausencia de
certezas.....AAARRRRRRRRRRRRRRRRRRGGGGGGGGGGGGGGGGGGG
No se nos deja por mucho rato danzar con el fondo
para cubrirlo
en un parpadeo
con una pesada colcha de continuaciones
Inesperados reflejos
Destello en el telar
Un vistazo al absoluto
Puentes serpientes
Historias voluntarias
Navegar
Somos más que hablar
Cuerpo
Hogar
Amar
Infección en evidencia
Simbiosis
Libre albedrío
Superorganismos
Uno y Uno
Gregario andar
Mudos ante la esperanza de mudas en un cuarto de tensiones invisibles que hacen los
muros del mundo sin sorpresas, se entregan al compulsivo atosigamiento de un espacio
que crece inversamente proporcional al tiempo. ¿ es el satori la cabeza de un perro ?
He visto a un perro callejero
Sin saberse víctima
Caminar horas enteras
Horas enteras caminar
Enteras eras enteras
No ora
No hora
Ahora Ahora Ahora
Nada es extraño
Todo es extraño
Extrañes y silencio
Un perro callejero
A las cucarachas jamás se les estanca su exoesqueleto cuando no sienten el apremio de
crecer sino que crecen. De andar fetando y dormitando refugios el hombre de los
medios masivos ha pretendido no crecer ignorando el impulso del cambio y quiere ,
como una ballena varada en la orilla de cualquier playa, morir ahogado bajo el peso de
sus convicciones que recrean de la nada una malla electrificada a su alrededor.
Max , el perro de mi parcero, era mi parcero también. Era un perro juerguista. Era lo
más cercano a un prohombre. Todos sus días fueron una sola vibración de presentes, no
sabía de la tensión entre las esencias y las apariencias, comía cuando tenía hambre,
tomaba cuando tenía sed, culeaba cuando quería y casi siempre quería. Algo que le
fascinaba era correr como un demente, revolcarse en el pasto y volverse una mierda
dentro de cualquier barrial. Murió en su ley, aprehendiendo el mundo....un buen día se
intoxicó sin culpa cuando un infeliz con el sentido común de una ameba decidió
acabar con las ratas del barrio.
“ Con el tiempo te volverás como ellos y no recordaras nada” ( Pág. 22 )
La mirada de un niño
que poco a poco se entera
como el juego de los viejos
no es juego sino pesadilla,
observa a todos
y en su cabeza
ya se van formando dos
Encerrados en ámbar....silenciosos....perfectos....el deseo amordazado....El afiche de
Laika debajo del vidrio del escritorio del oficinista quien la mira y luego suspira
contemplando una ventana dibujada en la pared. –“¿ Por qué no fui Laika?....Me hubiera
importado un culo morir en esa empresa con tal de mirar la tierra desde lejos..lejos de
esta horda de esclavos del vudú occidental...”- se dice a diario mientras trae a la
memoria la escopeta con la que piensa matar a uno de los jinetes del Apocalipsis para
robarle su caballo volador...
Compañero de la soledad.....robado de su manada...
En la desdoblación conciente de las máscaras en más máscaras se convierte en
hechicero medico brujo chamán programador – suena de fondo Ambición Eterna de
Thievery Corporation- candomblero y se cura bañándose los reflejos con su flujo
irrepetible....
They are not cruel; they're in a state of high indifference.
Hacemos el odio
Expiamos demonios
Ahogamos el llanto
Respiramos ocre
La vida embromamos
Los buitres sonríen
Cuando terminamos
Los escupimos
Nos soportamos
Hola Gahia......no sé porque lo dicho te ha llamado a llorar.....ese es justamente el
meollo del asunto.....un asunto con censura cósmica....nadie lo puede llegar a
imaginar.....ese espacio es de nosotros y es independiente del tiempo.....hay voces
invitadas y no invitabas, pero igual les es imposible saber de lo que hablamos y de lo
que no....sus intuiciones sólo se remiten a lo que han visto en pantallas.....esto sólo lo
puedes entender tú.....el resto tienen de que ocuparse y si lo hacen estarán ocupados
haciéndose nacer....Este no puede ser monólogo.....
El perrito pendiente de cuando le envío otro pedazo de la hogaza que devoro......la boca
abierta, la lengua por fuera, como sonriendo con los ojos; otro animal con
visiones.....Mirá como hago el gesto con la mano como que esconde un regalo para
abrirse como una flor con cuatro pétalos dormidos y el del medio levantado.....La risa de
que una vez inoculado se adquiere la mayoría de edad para cagarse en la inocencia....esa
risa que está pegada a los huesos....ese rictus disfrazado de sonrisa....
Nos miramos a los ojos con un perro......ese día el hambre no era de comida.......ese día
nos abrazamos en las brazas de la ausencia de palabras....Es como quitarle un tumor a
un espectro que se convierte en objeto y espectador mientras suspira descansado...
“¿No quieres acaso copular sobre un lecho de muertos?” (Pág. 62 )
Hibernar viejos cielos
Nuevos latidos
Cráneos antiguos
Pasajes de huesos a nuestro paso crujen
Mirada al sepulcro
Flores tristes y pálidas
Restos olvidados
Restos de historias no contadas
Restos de lágrimas que corrompen las lozas
Entre las redes, silencio
Tenso equilibrio sobre las redes
Reptando en las redes
Mil y una redes
Respirando odios
Respirando descartadas inocencias
Creaciones de miedo
Creaciones que anclan
Mentiras de etiqueta
Mentiras que torturan
Mentiras heredadas
Costras macilentas
Unamos nuestros gritos
Encendamos la hoguera
Mis llamas Tus llamas
Purifican Expían
Cremando al cadáver
Cenizas y olvidos
No aparentes
Reales....
“ Me llamo isla. Me estoy volviendo otra cosa. Tal vez una mujer. ¿Puedes meterte por aquí?”
Habitación
La misma donde creamos
Siempre
Antes
Después
Jamás
Luego
Luego
Ahogándonos
Arrastrándonos
Asesinándonos
Visto desde afuera
Que extraño animal
Que extraño animal
Un anillo en un espejo que se refleja en un prisma reflejado en un espejo ha creado el pasado y el futuro en un parpadear........una serpiente con anillos de color imaginados, anillos que se van cerrando poco a poco o muy despacio creando colas y cabezas que se aferran del lugar...describen sus voces circuitos cerrados que se repiten y se repiten sin cesar de querer primar....
Cuando estoy solo y parezco estar con dos
Al hablarlo
Tres ya son
Crecimiento estúpidamente exponencial
Así
Cíclicamente
Hasta rozar un agujero de gusano
Atracción de los seres
Total
Centrífuga
Fuera del juego
Ansias y ahogos
Océano
Abrazo
Millones de gritos
Éxtasis
Uno más o No más
Igual
Uno
Un reflejo más
Volver a comenzar
Quizá
Que más da...
Aprovechan la noche, mientras los otros duermen, para latirse las primeras noticias.....vidas paralelas....
Unos perros jugando póquer y fumándose un amanecer como bípedos bohemios ajustando el tono de sus ladridos para darle profundidad a la monocromática idea de un Francis Crick que dice que todo dolor y toda alegría, todos los recuerdos y la ambiciones, todo sentido de identidad personal y libre albedrío no son más que el comportamiento de un conglomerado de células nerviosas, algunos mueven la cola nerviosamente y le ladran a sus evidencias exclusivas.
Dame la patita.......galletita¡¡ Da unas vueltitas por el piso.....galletita¡¡ Hazte el muerto...galletita ¡¡ Abre la boquita...ostiecita ¡¡ Dame tu platita...mentirita ¡¡ Cierra los ojitos...muñequitas...Que lameculos que son los perros se comentan dos señoras que hace fila para un evento...
“ salta, más arriba, salta. Ya pronto nos saldrán alas para escaparnos.” (Pág. 55) Mirá como salivan mientras ven como otros a hurtadillas mayusculadas cocinan en el caldo cósmico de energía primordial que Wilhelm Reich llegó a fletar. Pavlov ha graduado a los arquitectos que se encargaron de dividir el océano para luego cobrar la sutura de la unión...Suena una campana.....ya como géiseres escapa el agua por mis poros.... “Cierto que puedo ser tu amigo?” le pregunta el gozque al Alfa....
El diálogo de la búsqueda de la experiencia cumbre, tan burda y circular manera de
rellenar vacío
La belleza fantasma de compartir la vida en un mito
Silencioso fantasma
Calor de los cuerpos
Mágicamente aparece
Mágica Mente
Mitológico ser
Camino por caminar
Camino
Sin destino
Arrogante interrogante
Camino
Espinas de papel
Camino
Camino Vacío
Vacío Camino
Caminos
Caminos
Os Nos
Camino
Sé del juego del lenguaje que apresa
Se del juego del lenguaje que apresa
Qué qué?
Cuando en sueños miraba lo que era
Cuando en sueños soñaba que no existía
Cuando en sueños soñaba que te conocía
Cuando en sueños soñaba imágenes mías
Cuando en sueños soñaba que el tiempo moría
Cuando en sueños soñaba mil lenguas que ardían
Cuando en sueños soñaba que sólo bastaría
Cuando en sueños soñaba imágenes mías
No hay tú no hay yo
Sueño en contravía
Cuando en sueños soñaba que no importaría
Cuando en sueños soñaba que al final lo haría
Cuando en sueños soñaba que en mitos vivía
Cuando en sueños soñaba que ya lo sabía
Cuando en sueños soñaba tu desnudez, la mía
Cuando en sueños soñaba canciones sin días
El mito ya vive sin mi compañía.
Un nivel más alto de programación, la singularidad cósmica que parece estar llamando al universo, una intuición que no puede ser acallada por las muchas voces transmisoras de otras historias que pululan el globo. Resistir la transformación y asumir la vocería de una nueva religión es inútil en una visión que se ha escurrido por los intercisos de los discursos camaleónicos de las ciencias y el arte y que no acepta interclusiones. El teatro como artificio que refleja la mente multiplicándose según el contemplante actuante.
Cada vez que ladran los perros recuerdo las vasijas de Pompeya que al girar grabaron en su piel voces que desconocían la eventualidad del desastre y ahora son parte de mi estereo.....igual presiento que lo mismo ha de escucharse cuando situemos la aguja apropiada en el continuo vital....
Censor conciente
El valle de la muerte
La mutación
Sensor conciente
Una obra de teatro......una obra del teatro.....del latín theatrum del griego mirar......asistiendo tus partos y asistiendo a mis partidas.....la montaña donde reposa la melancolía y se transforma en cimiente para una nueva aventura.....asisto al nacimiento que me asiste....
Los nostálgicos hijos bastardos del abismo
se desvanecen en manantiales eternamente alimentados
por lágrimas de almas anacrónicas
Y desde el nacimiento en este campo que se disfraza de eterno, han
encarnado personas que vagan toda su existencia sintiendo nostalgia por la
presencia ausencia de un miembro fantasma, su propia voz, su propia vida, su
propia obra.
Metamorfosearse Metaprogramarse Amarse Reprogramarse Recrearse Saberse Palpitar Explotar Malabrar Neuronalmente el transhumano levanta una hoja negra que mutiló al árbol de la dinámica sistémica por un parpadeo astronómico y sobre el cual los escribas habían dibujado toda suerte de monstruos que habrían de habitar en las aguas de afuera de lo habitual.
Un déjà vu al revés......siento que esto no lo he vivido....siento que esto no le he vivido.....
BIBLIOGRAFÍA
Todas las citas vienen de la obra de Fabio Rubiano.
ABRAHAM, Ralph & MCKENNA, Terence - Dynamics of Hyperspace. (eBook)
BORDIEU, Pierre. Las reglas del arte. Barcelona. Anagrama, 1997.
CAMPBELL ,Joseph. El héroe de las mil caras. Fondo de Cultura Económica.
México,1997
CHOMSKY , Noam - You Are Being Lied to (The Disinformation Guide). (eBook)
FOUCAULT, Michel. Tecnologías del yo y otros textos afines. Ediciones Paidós
Ibérica, S.A. 1991
RUBIANO, Fabio. Cada vez que ladran los perros. Ministerio de Cultura 1998.
SHELDRAKE, Rupert - Mind, Memory, and Archetype Morphic Resonance and the
Collective Unconscious. (eBook)
COLABORACION DE LARRY MEJÍA- NEGACIONISMO
EL AUTOGRAFO COLOMBIANO
Lo peor del amor es cuando acaba,
cuando al final de los puntos finales
no les quedan dos puntos suspensivos
Joaquín Sabina
Los cuentos de amor son cuentos sobre cualquier cosa, cualquier cosa en el mundo, en el infinito, en el universo, más allá, o aquí en la esquina, en cualquier lugar visible o no. Digamos que este es también un cuento de amor, aunque para serlo tiene pocas de las estructuras de las que hablan lo “maestros” pero como no lo mandaré a ningún concurso y seguramente usted “hipócrita lector, mi amigo” lo leerá con el afán y la displicencia que caracteriza la vida humana-colombiana, me tomaré la licencia de escribir este NO cuento, de NO amor.
Esa frase de los puntos suspensivos de Sabína me da vueltas todo el tiempo, no se si es una buena frase, o un contentillo, no se como debo tomarla, pero la repito como oración, al igual que otras tantas, digamos que nunca he sabido que es lo mejor con el sentimiento, pero ahora tengo los suspensivos tatuados en mi espalda, no se trata del nombre de alguna conquista, ni estuve viajando en un barco por el caribe, ni unos meses en prisión, ni son mis amigos una pandilla de harlystas consagrados a la carretera, de hecho todos, tomamos siempre el servicio público, y el viernes en la noche (de las velitas) de camino a esa rutina, entrados en copas y risas, bajábamos por la 27 con tercera, en ese barrio bonito que es La Macarena, hablando de las cosas habituales, inútiles, muy de nosotros, un poco de mujeres, otro poco de los últimos discos de nuestras bandas favoritas.
Fabián, Darwin, Mario, Luís, y yo caminábamos a relativa distancia, en parejas, a veces al paso de algo que llamara nuestra atención nos uníamos para conversar sobre el hecho o la persona que hubiera atraído nuestra curiosidad, la noche se había portado bien, lo que significa que aun estábamos todos vivos y completos.
Llegando a la calle quinta yo venía solo, caminando, recordando un par de restaurantes donde hace un año pasé alegres momentos con mi amiga Elvia, mientras Fabián, Darwin, y Luis estaban unos 50 metros atrás mió, Mario por su parte caminaba muy adelante, en la esquina de la quinta apareció una pareja de jóvenes, que caminaba en sentido contrario al mío, venían discutiendo, él le golpeaba, ella lo esquivaba, él se le lanzaba encima una vez más, el habitual forcejeo de una pareja de novios, la relación típica colombiana, trago, viernes, discusión, malos tratos, y en fin, la cadena alimenticia completando su ciclo de inefable violencia. Cuando pasaron a unos metros míos, yo que tengo algún complejo de velar por los intereses de los menos favorecidos, alcé mi voz en un asonante reclamo contra el joven que ultrajaba a la señorita en cuestión.
Después de eso lo único que recuerdo es a ella tapándome con su chaqueta blanca la cara mientras el desenfundaba un cuchillo, y yo llamaba a mis amigos quienes se aprontaban al baile nocturno de las puñaladas y de entregarle la vida a cualquier hijo de vecino por nada, por todo, por lo mismo, por Colombia, por la fatalidad de nacer en esta tierra del olvido. Solo nosotros estábamos desarmados, y solo yo no podía ver, luego vino el calor en mi espalda, las figuras que se desvanecían en mi mente, la imagen de Luís corriendo tras mi agresor, la mujer haciéndole frente a los golpes que él le lanzaba, y los ruidos imperceptibles de la ciudad metiéndose por mis oídos como más cuchillos que venían a por mi.
Gracias a Luís fue capturado el delincuente, y gracias a la policía puesto en libertad minutos más tarde, mientras yo me debatía la vida en el CAMI de La Perseverancia, donde para ser consecuente con la frase popular “subí de a pie y bajé en ambulancia”
No se cuento tiempo pasó, ni cuanta sangre perdí, ni cuantas veces recordé desde el asiento de atrás de una patrulla y luego de una ambulancia, las veces que he dicho que Colombia es el peor país el mundo para vivir y el más eficiente para morir, y cosas como esa, mientras evitaba mancharle las manos a mi amigo con la molesta tinta roja que brotaba copiosamente de mi espalda saliendo a gruesos hilos entre mi camisa y un saco que compré años atrás en Quito, no recuerdo ahora la canción que empecé a cantar sé que era de Fito, quise acordarme del pasado, de cantar en una patrulla como una forma de no perder la libertad, quise un poco de güisqui cuando me pasaron a la ambulancia, pero eso solo ocurre en las novelas colombianas, me contenté con la lealtad de mis amigos y muchas, muchas luces rojas dando vueltas sobre mi cabeza y las voces de un par de estudiantes de criminalistica, que alimentaban con mi herida el morbo de sus vidas, parafraseando lo que recordaban de Lombroso, era graciosos escucharlos, a medias luces, buscando esclarecer los hechos que tan claros estaban. Sí, la sangre es escandalosa, “el criminal es un tipo malo” que grandes estupideces dice Lombroso, cuando aquí todos sabemos que los criminales somos todos, y sus patrones sirven para nada.
Luego fui trasladado al hospital donde nació mi novia, y me atendió una doctora caleña que atendía al mismo nombre de ella, Liliana Aponte, me salvó la vida su acento a chapus, y su tono a canela, el recuerdo de un sorbete de guanábana en la sexta a las dos de la tarde, me salvó la vida acordarme de Cali, de la iglesia donde me bautizaron, del Parque de la Caña y de los mayorcitos de la orilla del río, que cantan en la tarde las canciones de Goyeneche y Julio Jaramillo, me salvó la vida, las ganas de vivir, en este país hubiera sido cobarde morir de una sola puñalada, hubiera despertado risas en el velorio, y mis fieles amigos no hubieran tenido mucho tema de conversación.
Salí del hospital a las 5 de la tarde del día siguiente, pensado no se por que en mi piano, en las velas que dejé de encender, y en que tal vez aun no es el momento para dejar esta tierra colombiana de apones y sobrevivientes, quizás deba hacer más cosas aun para que cuando muera pueda resistirle a los críticos y por fin mis escritos sean tomados en cuanta como una confirmación de vida, digamos entonces que la muerte estaba ocupada con los últimos quemados de la noche de las velitas, digamos entonces que no era mi momento que gané por doble u el partido, digamos que el autógrafo colombiano que me quedó en la dorso son los tres puntos que me cocieron, los mismos de los que habla Sabína, los puntos suspensivos, del amor o el odio, que en este país terminan siendo siempre la misma cosa.
Larry Mejía.
Lo peor del amor es cuando acaba,
cuando al final de los puntos finales
no les quedan dos puntos suspensivos
Joaquín Sabina
Los cuentos de amor son cuentos sobre cualquier cosa, cualquier cosa en el mundo, en el infinito, en el universo, más allá, o aquí en la esquina, en cualquier lugar visible o no. Digamos que este es también un cuento de amor, aunque para serlo tiene pocas de las estructuras de las que hablan lo “maestros” pero como no lo mandaré a ningún concurso y seguramente usted “hipócrita lector, mi amigo” lo leerá con el afán y la displicencia que caracteriza la vida humana-colombiana, me tomaré la licencia de escribir este NO cuento, de NO amor.
Esa frase de los puntos suspensivos de Sabína me da vueltas todo el tiempo, no se si es una buena frase, o un contentillo, no se como debo tomarla, pero la repito como oración, al igual que otras tantas, digamos que nunca he sabido que es lo mejor con el sentimiento, pero ahora tengo los suspensivos tatuados en mi espalda, no se trata del nombre de alguna conquista, ni estuve viajando en un barco por el caribe, ni unos meses en prisión, ni son mis amigos una pandilla de harlystas consagrados a la carretera, de hecho todos, tomamos siempre el servicio público, y el viernes en la noche (de las velitas) de camino a esa rutina, entrados en copas y risas, bajábamos por la 27 con tercera, en ese barrio bonito que es La Macarena, hablando de las cosas habituales, inútiles, muy de nosotros, un poco de mujeres, otro poco de los últimos discos de nuestras bandas favoritas.
Fabián, Darwin, Mario, Luís, y yo caminábamos a relativa distancia, en parejas, a veces al paso de algo que llamara nuestra atención nos uníamos para conversar sobre el hecho o la persona que hubiera atraído nuestra curiosidad, la noche se había portado bien, lo que significa que aun estábamos todos vivos y completos.
Llegando a la calle quinta yo venía solo, caminando, recordando un par de restaurantes donde hace un año pasé alegres momentos con mi amiga Elvia, mientras Fabián, Darwin, y Luis estaban unos 50 metros atrás mió, Mario por su parte caminaba muy adelante, en la esquina de la quinta apareció una pareja de jóvenes, que caminaba en sentido contrario al mío, venían discutiendo, él le golpeaba, ella lo esquivaba, él se le lanzaba encima una vez más, el habitual forcejeo de una pareja de novios, la relación típica colombiana, trago, viernes, discusión, malos tratos, y en fin, la cadena alimenticia completando su ciclo de inefable violencia. Cuando pasaron a unos metros míos, yo que tengo algún complejo de velar por los intereses de los menos favorecidos, alcé mi voz en un asonante reclamo contra el joven que ultrajaba a la señorita en cuestión.
Después de eso lo único que recuerdo es a ella tapándome con su chaqueta blanca la cara mientras el desenfundaba un cuchillo, y yo llamaba a mis amigos quienes se aprontaban al baile nocturno de las puñaladas y de entregarle la vida a cualquier hijo de vecino por nada, por todo, por lo mismo, por Colombia, por la fatalidad de nacer en esta tierra del olvido. Solo nosotros estábamos desarmados, y solo yo no podía ver, luego vino el calor en mi espalda, las figuras que se desvanecían en mi mente, la imagen de Luís corriendo tras mi agresor, la mujer haciéndole frente a los golpes que él le lanzaba, y los ruidos imperceptibles de la ciudad metiéndose por mis oídos como más cuchillos que venían a por mi.
Gracias a Luís fue capturado el delincuente, y gracias a la policía puesto en libertad minutos más tarde, mientras yo me debatía la vida en el CAMI de La Perseverancia, donde para ser consecuente con la frase popular “subí de a pie y bajé en ambulancia”
No se cuento tiempo pasó, ni cuanta sangre perdí, ni cuantas veces recordé desde el asiento de atrás de una patrulla y luego de una ambulancia, las veces que he dicho que Colombia es el peor país el mundo para vivir y el más eficiente para morir, y cosas como esa, mientras evitaba mancharle las manos a mi amigo con la molesta tinta roja que brotaba copiosamente de mi espalda saliendo a gruesos hilos entre mi camisa y un saco que compré años atrás en Quito, no recuerdo ahora la canción que empecé a cantar sé que era de Fito, quise acordarme del pasado, de cantar en una patrulla como una forma de no perder la libertad, quise un poco de güisqui cuando me pasaron a la ambulancia, pero eso solo ocurre en las novelas colombianas, me contenté con la lealtad de mis amigos y muchas, muchas luces rojas dando vueltas sobre mi cabeza y las voces de un par de estudiantes de criminalistica, que alimentaban con mi herida el morbo de sus vidas, parafraseando lo que recordaban de Lombroso, era graciosos escucharlos, a medias luces, buscando esclarecer los hechos que tan claros estaban. Sí, la sangre es escandalosa, “el criminal es un tipo malo” que grandes estupideces dice Lombroso, cuando aquí todos sabemos que los criminales somos todos, y sus patrones sirven para nada.
Luego fui trasladado al hospital donde nació mi novia, y me atendió una doctora caleña que atendía al mismo nombre de ella, Liliana Aponte, me salvó la vida su acento a chapus, y su tono a canela, el recuerdo de un sorbete de guanábana en la sexta a las dos de la tarde, me salvó la vida acordarme de Cali, de la iglesia donde me bautizaron, del Parque de la Caña y de los mayorcitos de la orilla del río, que cantan en la tarde las canciones de Goyeneche y Julio Jaramillo, me salvó la vida, las ganas de vivir, en este país hubiera sido cobarde morir de una sola puñalada, hubiera despertado risas en el velorio, y mis fieles amigos no hubieran tenido mucho tema de conversación.
Salí del hospital a las 5 de la tarde del día siguiente, pensado no se por que en mi piano, en las velas que dejé de encender, y en que tal vez aun no es el momento para dejar esta tierra colombiana de apones y sobrevivientes, quizás deba hacer más cosas aun para que cuando muera pueda resistirle a los críticos y por fin mis escritos sean tomados en cuanta como una confirmación de vida, digamos entonces que la muerte estaba ocupada con los últimos quemados de la noche de las velitas, digamos entonces que no era mi momento que gané por doble u el partido, digamos que el autógrafo colombiano que me quedó en la dorso son los tres puntos que me cocieron, los mismos de los que habla Sabína, los puntos suspensivos, del amor o el odio, que en este país terminan siendo siempre la misma cosa.
Larry Mejía.
COLABORACION DE JJ PALOMINO

Entrevista a Jorge Volpi.
"Toda experiencia humana es novelable"
Por: JJPalomino*
Entre los jóvenes escritores mexicanos que firmaron el manifiesto de ruptura con el pasado literario hispanoamericano, "Generación del Crack", está Jorge Volpi. Nació en Ciudad de México en1968, estudió Derecho y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México y Filología Hispánica en la Universidad de Salamanca. Un trasterrado que definitivamente se quedó a vivir en España. Ganador del Premio Biblioteca Breve de Seix Barral en 1999 por su obra "En busca de Klingsor", el mismo galardón que un día ganaran Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y grandes autores españoles como Juan Marsé y Caballero Bonald; definitivamente uno de los premios más prestigiosos del idioma español.
Dueño de una narrativa científica, histórica y detectivesca que cautiva al lector desde las primeras líneas, a la vez muy distante de las fórmulas similares que usan algunos autores actuales de gran promoción y poco talento. Ha escrito ya cinco novelas y algunos ensayos: A pesar del oscuro silencio (1992), Días de ira (1994), La paz de los sepulcros (1995), El temperamento melancólico (1996), Sanar tu piel amarga (1997), y el ensayo La imaginación y el poder: una historia intelectual de 1968 (1998) Recientemente visito nuestro país invitado por la organización de la Feria del Libro de Bogota para el encuentro “Generación 39”
¿Como es un día de trabajo para Jorge Volpi?
Cuando estoy en medio de un proyecto, por ejemplo ahora con No será la Tierra, puedo escribir hasta 8 horas diarias, aunque nunca en periodos de más dos horas y media, entonces ya no resisto más y tengo que salir de mi casa y dar una vuelta.
¿Alguna obra rechazada por las editoriales?
Sí, la primera novela que escribí a los 19 nunca se ha publicado. Es sobre el último día de Zapata.
¿Cómo ha sido el camino hacia el éxito y la consagración literaria?
El éxito siempre es relativo y, desde luego, no sé qué sea eso de la "consagración literaria". Para sobrevivir, yo sólo tengo una regla: mi felicidad personal no depende de lo que pase con mis libros.
Háblenos un poco de la novela "No será la Tierra", la obra que cierra la trilogía "En busca de Klingsor" y "El fin de la locura".
Es mi novela más ambiciosa, una novela de personajes con los cuales he convivido todos estos años. Una novela de mujeres sobre cómo sobrevivir y adaptarse o no a los grandes cambios históricos, como la caída de la Unión Soviética y el fin del socialismo en Rusia.
Definitivamente con el siglo XX murió la utopía del bienestar social para todos. ¿Usted qué cree?
Todavía vivimos con la última utopía, la de la democracia liberal y el libre mercado como soluciones a todos los problemas de nuestro tiempo.
El conflicto actual, la guerra contra el terrorismo, es también novelable?
Toda experiencia humana es novelable, la ficción ayuda a comprender mejor cualquier fenómeno, o al menos, a hacernos nuevas preguntas sobre él. El problema está en abordar el asunto sin prejuicios, ni directivas ideológicas predeterminadas. La reciente novela de Updike sobre el tema, por ejemplo, me parece una guía de lo que no hay que hacer.
No es racismo, es seguridad lo que mueve a los Estados Unidos a levantar la muralla de las 700 millas. ¿Usted qué cree?
Ambas cosas entremezcladas, por desgracia. El temor al otro, sea al enemigo islámico o a los "mexicanos que no se integran", como apuntan algunos conservadores.
¿Cómo ve el panorama político latinoamericano?
En América Latina conviven muchas izquierdas distintas, esa es la clave para comprender que no se trata de un fenómeno continental, por más que Chávez quiera verlo así.
La posición de López Obrador ha sumido a México en una total ingobernabilidad. ¿Usted qué opina del desafío y la soberbia del líder del PRD?
Creo que López Obrador se ha equivocado al querer llevar a la izquierda a un callejón sin salida, ajeno a toda institucionalidad. El PRD lleva décadas construyendo la democracia mexicana, no puede renunciarse a eso ahora.
*JJPalomino. Periodista y poeta caleño radicado en Broward. Florida. USA. Es director de la Fundación Memoria Cultural. Organización creada para divulgar las obras de autores y artistas latinoamericanos en Estados Unidos
POEMAS DE EDGAR TREJOS
Apuesta Por El Alba.
Señora Alba:
Los que vamos a morir tras cada infatigable círculo del tiempo que nos anonada, salimos al encuentro del día a rendirle nuestro viejo y esperanzado tributo al nuevo sol de la mañana que aún insiste en nombrarnos. “Cumplimos entonces con informarle a Usted que últimamente todo es herida”.
No morir es ya una proeza Señora. Esfuerzo que debemos al lenguaje del polvo que escupimos de mil y una manera en todos los idiomas.
Pero sepa Usted dulce señora recuperamos la eternidad, apenas instala la ruidosa tarde su frágil carrusel de sombras cuando nos descubrimos despiertos todavía, con un fardo de asombros y esperanzas calentándonos los huesos…
Sepa Usted:
Mañana nos verá de nuevo. Mañana volveremos a buscarla.
***
ALMA MÍA
Vive alma mía y busca
entre las ruinas que el viento arrastra
del día
-ese confuso molino que despedaza rostros
ese sueño que jamás dijo tu nombre
esa puerta de Ariadna que se escondió a tu tiempo-
el puente de amor que debiera unirte a todo
la razón eterna de tus secretas alianzas.
Vive y busca
en cada aliento venido hasta tu orilla
en cada gemido modesto
el don del corazón absoluto
que se abre y cierra para respirar un sueño
como una flor visible apenas
como un murmullo entre la piedra.
Alma mía en verdad
no vale la pena estar vivo
si no arrojas de tus campos el cementerio inútil
de quienes beben sólo llanto ajeno
en la descomunal frontera del oprobio
y ríen su sola mezquindad.
***
VIDA
A Manuela: Por su Vida.
Te dibujo Vida
en medio de palabras
armo tu mapa de doloroso esplendor
con lo bello que puedo ver
en tus arenas ardientes.
La cima de la verdad se necesita
habitando el pensamiento del poema
un segundo un suficiente segundo
y vivirla quien intenta huella como el último reto
para respirar en los campos de la muerte.
Nada tuyo llevaré
cuando la cita del abismo,
pero dejaré mi más íntima alma
atada al jardín de encuentros forjados
en las horas de luz día tras día
allí donde refugian los gestos su Fe:
esas búsquedas amadas por otro sendero
entre los árboles del tiempo.
Un instante eterno en tus manos soy Vida
un incendio de sangre desata tus soles
el deseo multiplica células en tus posadas
tu noche quema dulce nuestro ser.
De tus enfermedades que en silencio sepultan
de tu crueldad, de tus tormentas, no reniego,
procuro hacerte sólo apasionada, limpia de pedestales,
habitable para pájaros desvalidos
que su vuelo aventuran
acusados por murallas de odio:
Esas negras nubes que arrojas
a quienes buscan tu bondad, tu libertad,
un poco de tu voz
Vida.
***
S.O.S
Agrios nudillos de presente tiempo
acesantes llaman
claman,
increpan las aldabas de la sombra,
ahuyentan el sueño de sus extensiones prodigiosas
urgidos por los ojos de la oscuridad.
Arduos cuchillos de lo exterior que brama
acosan,
insisten solitarios con el pregón del desamparo,
Pugnan:
muchas bestias de Apocalipsis merodean
el país inocente de las víctimas durmientes.
¿El colapso de la muerte, su estertor abrupto,
anuncia su llegada?
¿Un viejo amor, un luminoso nombre
acongojado por baratas nostalgias del ayer
acude acaso?
¿Tu voz tal vez viniendo apresurada
de clausuradas lejanías de algún pasado intenso
implorando compañía a sabiendas que el miedo
duerme en las acosadas costillas de lo incierto?
¿Alguien aullando desesperanza, angustia,
buscando a su radiante Dalia desaparecida,
hijo, hija, esposo, esposa de los días, luces del alba?
¿Palabras agrietadas, acosadas, sin futuro,
pidiendo una oportunidad para uno mismo
cavando un grito hondo
en la pavorosa subasta de recuerdos sin cobijo
para apaciguar un poco
las intranquilas aguas de la desolación?
Un recital extenuado de la vida asalta,
toca en la alta noche nuestra puerta,
ruge para recordar
inminente, indestronable,
cuántos augurios inequívocos inundan
la perenne lucha nuestra que acongoja los instantes
que presiente la zarpa de la vigilia grave:
Esta que ronda
el sordo e intranquilo descanso de las almohadas.
***
HABRÁS DICHO
Te habrás dicho cuántas veces
para disipar la niebla que los días traen,
negar los vientos de muerte en tu ventana:
Sueña en grande, vuela, vence,
no seas conformista, arrasa,
tira los dados de tu fácil belleza, solemne,
arponea sin cesar tu suerte,
vive la vida, tu vida, la verdadera vida,
no quieras simplemente una vida opaca.
Aúlla en el estilo que a la mayoría desgañita,
olvídate de nimiedades sicológicas
-esas esclusas inútiles que el camino detienen-,
nunca dudes, no sientas, no temas,
sigue las aguas raudas de tu fértil destino,
doblega tu tiempo, no busques retrasado tu espejo:
llegado el momento de decir al mundo quién eres
ni siquiera pienses,
jamás te detengas fuera de ti
y pase lo que pase
-es tanto lo que verán tus ojos de asombro-
está atento siempre
a tu instante de ir con tu soledad
ese íntimo encuentro decisivo
donde tu Caronte propio hablará.
Te habrás dicho
cuántas veces, solvente:
Hoy empieza la Vida una vez más,
un nuevo fulgor para tu baraja de pedagogías de punta…
Pero ya estás muerto,
¿no sabías?
***
ESPLENDOR QUE DESPIERTA
Cuando también para Ti
las noches comiencen al alba:
tus ojos y mis ojos
(viejos pájaros ciegos
de alas amarradas desde antes)
tanto tiempo sin cielo ni destino,
sin casa conocida entre cercas de desesperanza;
tus ojos y mis ojos sin camino
(nuestros ojos de fósforo de rabia
cuencas desorbitadas a punto del incendio)
las calles surcarán,
cruzarán inmensas de odio
como sonoras fogatas
la desolada habitación que obligan hombres de poder.
Hazte a un lado entonces
no permanezcas conmigo
-faro sumiso-
ahogando entre dientes esta furia callada
luz sacrificada en los ropajes que el día nos presta.
No me hables de tus tumbas,
de tus afanes sin alivio.
No modules con miserable torpeza
tu permanente agonía.
No esgrimas la negra lista de prestamistas de abalorios
que manchan el alma de la Vida
entre los que te cuentas con tus manos.
No te acerques al inestable arcoiris
de Este esplendor Que Despierta
una gana de romperlo todo, comenzar de nuevo:
peligrará la predecible jaula
de tus ademanes siempre vendidos.
Próximo a nuestros ojos de avalancha,
si has de guardar un poco tus zapatos
camina seguro con tu viaje,
salvaremos el fragor de tu mirada viva aún
y otra mañana abrigará tu vida
cuando al alba comiencen las noches:
para Ti también.
***
ENVEJECER
Llega una edad de sombra a tu portón
en la que no la vida
el áspero tiempo sí, su temido anillo mortal,
es la última hilacha de vigor que vuela en tu costado:
Hora llegada de silenciosa condena,
de recordar interminables tumbas cavadas.
Ya no ves vivir ni vives vida,
no aleja ya el hilo de Ariadna los ojos de la muerte,
un trámite de crudo otoño devora tus días
y sin valor se rompe el ciego corazón
-tu galope de batalla otrora que bebió la tierra entera-.
Aferrar gemidos a la débil isla de la memoria,
implorar sentir un poco más
el espectáculo de tu temor medrar
de uno a otro confín del mundo, no tendrás,
y pronto pronto nada impedirá el carro fúnebre
de quienes nada pueden agregar al hastío.Has agotado agujeros en tu piel, trinchera de placer,
y no quedan ostentosos cerrojos
que protejan tu nombre.
Noche irredimible has sido, sabes,
espoleada a lo largo de tus puentes de falsedad.
Sentirte cada amanecer a salvo, quieres,
sedado entre vacuos sueños
para esquivar la inevitable certeza
de ser sólo un juguete de tu infierno:
Lamoso río de llanto este llamado envejecer,
aurora ciega
que hunde tu estela en la arena de la noche.
***
POÉTICA ALREDEDOR DE TI
Toda una vida sobrevivo alrededor de Ti,
un vino sediento, una flor, un beso, un abrazo,
una palabra urgida de tu ardiente morada,
sin Ti soy un camino sin hogar.
La vida a cada instante se me va
bien ida así, pensando, soñando, necesitando tu luz.
¿Qué puedo perder
si lo mío todo está
dentro de Ti?
El viento balbuceante que lleva y trae mensajes
hurgando los galpones del mundo
me pone los dulces guantes de tu nombre
y en mi cuerpo siento aletear
las caricias guardadas que tu aliento grita.
El cielo que vivo sobrevive en Ti,
lo mío todo gira alrededor de Ti.
¿Qué puedo perder
si lo mío todo tiene anidado en su destino
el alto sello de tu corazón?
Yo me tiendo con mis ropajes de invierno
sobre los arduos puentes de la tierra
y eludo los llantos del derrotado
alojado en el tibio carcaj de tu próxima risa,
ese dardo encendido que derrota la ausencia,
esa cercana piel de roce soñado que revive el deseo:
¿Qué puedo perder?
Sobrevivo alrededor de Ti
y en tu alma hallo las hondas alforjas para el día.
Un vino sediento, una flor, un beso, un abrazo,
una palabra nada más buscando el umbral de tu ser
voy tras de Ti:
No olvides que mi Mano que mi Tiempo que mi Vida
te buscan.
***
ORACIÓN DEL FAUNO ANCIANO
Muerde mis labios
has de sus prolongados desiertos
tu torre de babel, humedécelos
y quédate en ellos
asaltante secreta
como una ansiosa gota de agua
en las sabias aldabas del erecto aire
que te reconoce inquieto.
Toca, provoca, encendida con tu lengua
-ánfora tú, tanto tiempo urgida-
las perdidas fuentes de la sed,
esa mansión eterna que no sacia.
Levanta tu casa de ardor,
convoca los dormidos laberintos del cuerpo
en este bosque de fauno anciano
que pervive dispuesto en tu espera:
árbol profundo, festivo, para tu selva creceré
en las ariscas esquinas del día
-esa túnica de deseo que nos pierde y aproxima-.
Arde cantando el mundo,
tú y yo naciendo,
ávidas carnes, perennes danzas de fuego,
reviviendo los brazos mudos, la piel reseca de la tierra.
Agradecido abrevadero seré siempre
de tu cuerpo, diosa coronada,
célula espléndida de vida
detenida para un largo morar en mi crepúsculo,
a fin de comenzar, menos incierto,
cada nuevo amanecer
guardado en tu mirada.
***
EDGAR TREJOS
Poeta. Nacido en Riosucio, Caldas, Colombia. Licenciado en Español y Literatura en la Universidad de Antioquia. Coordinador de Programas Pedagógicos en la Casa de Poesía Porfirio Barba Jacob de Antioquia.
Ha publicado en revistas literarias del departamento y el país. Cofundador y codirector de la Revista POÉTICA de divulgación literaria, y de la publicación periódica de poetas en el panorama literario del país EL SON DEL VIENTO. Jurado de Poesía en Premio Nacional de Poesía Porfirio Barba Jacob (2002-2004).
Autor de los libros de Poemas: “La Casa del Frío”, “Alas para la Noche” (Poemas), “Fuego en El Altar del Día” (Poemas), “Coros del Amanecer” (Poemas para Jóvenes), “Poemas Ganados a Una Infancia Perdida”(poemas para Niños), “Escriviviendo en la Escuela” (poemas para Niños). “Apuesta Por El Alba” (Poemas). “Habla Vida” (Poemas). “Promesas en la oscuridad” –cuentos-; “Sangre En Tus Ojos”-cuentos-; “Diario De Sobrevivencia” -Relatos de un Corazón Conquistado-; “Palabras Profanas”; “El Viento y Yo Éramos Enemigos” –Novela infantil-; “La Canción De Los Telegramas” -Cuentos Infantiles-
Email: etreve@hotmail.com
E-Mail:casapoesiapbjacob@hotmail.com
Señora Alba:
Los que vamos a morir tras cada infatigable círculo del tiempo que nos anonada, salimos al encuentro del día a rendirle nuestro viejo y esperanzado tributo al nuevo sol de la mañana que aún insiste en nombrarnos. “Cumplimos entonces con informarle a Usted que últimamente todo es herida”.
No morir es ya una proeza Señora. Esfuerzo que debemos al lenguaje del polvo que escupimos de mil y una manera en todos los idiomas.
Pero sepa Usted dulce señora recuperamos la eternidad, apenas instala la ruidosa tarde su frágil carrusel de sombras cuando nos descubrimos despiertos todavía, con un fardo de asombros y esperanzas calentándonos los huesos…
Sepa Usted:
Mañana nos verá de nuevo. Mañana volveremos a buscarla.
***
ALMA MÍA
Vive alma mía y busca
entre las ruinas que el viento arrastra
del día
-ese confuso molino que despedaza rostros
ese sueño que jamás dijo tu nombre
esa puerta de Ariadna que se escondió a tu tiempo-
el puente de amor que debiera unirte a todo
la razón eterna de tus secretas alianzas.
Vive y busca
en cada aliento venido hasta tu orilla
en cada gemido modesto
el don del corazón absoluto
que se abre y cierra para respirar un sueño
como una flor visible apenas
como un murmullo entre la piedra.
Alma mía en verdad
no vale la pena estar vivo
si no arrojas de tus campos el cementerio inútil
de quienes beben sólo llanto ajeno
en la descomunal frontera del oprobio
y ríen su sola mezquindad.
***
VIDA
A Manuela: Por su Vida.
Te dibujo Vida
en medio de palabras
armo tu mapa de doloroso esplendor
con lo bello que puedo ver
en tus arenas ardientes.
La cima de la verdad se necesita
habitando el pensamiento del poema
un segundo un suficiente segundo
y vivirla quien intenta huella como el último reto
para respirar en los campos de la muerte.
Nada tuyo llevaré
cuando la cita del abismo,
pero dejaré mi más íntima alma
atada al jardín de encuentros forjados
en las horas de luz día tras día
allí donde refugian los gestos su Fe:
esas búsquedas amadas por otro sendero
entre los árboles del tiempo.
Un instante eterno en tus manos soy Vida
un incendio de sangre desata tus soles
el deseo multiplica células en tus posadas
tu noche quema dulce nuestro ser.
De tus enfermedades que en silencio sepultan
de tu crueldad, de tus tormentas, no reniego,
procuro hacerte sólo apasionada, limpia de pedestales,
habitable para pájaros desvalidos
que su vuelo aventuran
acusados por murallas de odio:
Esas negras nubes que arrojas
a quienes buscan tu bondad, tu libertad,
un poco de tu voz
Vida.
***
S.O.S
Agrios nudillos de presente tiempo
acesantes llaman
claman,
increpan las aldabas de la sombra,
ahuyentan el sueño de sus extensiones prodigiosas
urgidos por los ojos de la oscuridad.
Arduos cuchillos de lo exterior que brama
acosan,
insisten solitarios con el pregón del desamparo,
Pugnan:
muchas bestias de Apocalipsis merodean
el país inocente de las víctimas durmientes.
¿El colapso de la muerte, su estertor abrupto,
anuncia su llegada?
¿Un viejo amor, un luminoso nombre
acongojado por baratas nostalgias del ayer
acude acaso?
¿Tu voz tal vez viniendo apresurada
de clausuradas lejanías de algún pasado intenso
implorando compañía a sabiendas que el miedo
duerme en las acosadas costillas de lo incierto?
¿Alguien aullando desesperanza, angustia,
buscando a su radiante Dalia desaparecida,
hijo, hija, esposo, esposa de los días, luces del alba?
¿Palabras agrietadas, acosadas, sin futuro,
pidiendo una oportunidad para uno mismo
cavando un grito hondo
en la pavorosa subasta de recuerdos sin cobijo
para apaciguar un poco
las intranquilas aguas de la desolación?
Un recital extenuado de la vida asalta,
toca en la alta noche nuestra puerta,
ruge para recordar
inminente, indestronable,
cuántos augurios inequívocos inundan
la perenne lucha nuestra que acongoja los instantes
que presiente la zarpa de la vigilia grave:
Esta que ronda
el sordo e intranquilo descanso de las almohadas.
***
HABRÁS DICHO
Te habrás dicho cuántas veces
para disipar la niebla que los días traen,
negar los vientos de muerte en tu ventana:
Sueña en grande, vuela, vence,
no seas conformista, arrasa,
tira los dados de tu fácil belleza, solemne,
arponea sin cesar tu suerte,
vive la vida, tu vida, la verdadera vida,
no quieras simplemente una vida opaca.
Aúlla en el estilo que a la mayoría desgañita,
olvídate de nimiedades sicológicas
-esas esclusas inútiles que el camino detienen-,
nunca dudes, no sientas, no temas,
sigue las aguas raudas de tu fértil destino,
doblega tu tiempo, no busques retrasado tu espejo:
llegado el momento de decir al mundo quién eres
ni siquiera pienses,
jamás te detengas fuera de ti
y pase lo que pase
-es tanto lo que verán tus ojos de asombro-
está atento siempre
a tu instante de ir con tu soledad
ese íntimo encuentro decisivo
donde tu Caronte propio hablará.
Te habrás dicho
cuántas veces, solvente:
Hoy empieza la Vida una vez más,
un nuevo fulgor para tu baraja de pedagogías de punta…
Pero ya estás muerto,
¿no sabías?
***
ESPLENDOR QUE DESPIERTA
Cuando también para Ti
las noches comiencen al alba:
tus ojos y mis ojos
(viejos pájaros ciegos
de alas amarradas desde antes)
tanto tiempo sin cielo ni destino,
sin casa conocida entre cercas de desesperanza;
tus ojos y mis ojos sin camino
(nuestros ojos de fósforo de rabia
cuencas desorbitadas a punto del incendio)
las calles surcarán,
cruzarán inmensas de odio
como sonoras fogatas
la desolada habitación que obligan hombres de poder.
Hazte a un lado entonces
no permanezcas conmigo
-faro sumiso-
ahogando entre dientes esta furia callada
luz sacrificada en los ropajes que el día nos presta.
No me hables de tus tumbas,
de tus afanes sin alivio.
No modules con miserable torpeza
tu permanente agonía.
No esgrimas la negra lista de prestamistas de abalorios
que manchan el alma de la Vida
entre los que te cuentas con tus manos.
No te acerques al inestable arcoiris
de Este esplendor Que Despierta
una gana de romperlo todo, comenzar de nuevo:
peligrará la predecible jaula
de tus ademanes siempre vendidos.
Próximo a nuestros ojos de avalancha,
si has de guardar un poco tus zapatos
camina seguro con tu viaje,
salvaremos el fragor de tu mirada viva aún
y otra mañana abrigará tu vida
cuando al alba comiencen las noches:
para Ti también.
***
ENVEJECER
Llega una edad de sombra a tu portón
en la que no la vida
el áspero tiempo sí, su temido anillo mortal,
es la última hilacha de vigor que vuela en tu costado:
Hora llegada de silenciosa condena,
de recordar interminables tumbas cavadas.
Ya no ves vivir ni vives vida,
no aleja ya el hilo de Ariadna los ojos de la muerte,
un trámite de crudo otoño devora tus días
y sin valor se rompe el ciego corazón
-tu galope de batalla otrora que bebió la tierra entera-.
Aferrar gemidos a la débil isla de la memoria,
implorar sentir un poco más
el espectáculo de tu temor medrar
de uno a otro confín del mundo, no tendrás,
y pronto pronto nada impedirá el carro fúnebre
de quienes nada pueden agregar al hastío.Has agotado agujeros en tu piel, trinchera de placer,
y no quedan ostentosos cerrojos
que protejan tu nombre.
Noche irredimible has sido, sabes,
espoleada a lo largo de tus puentes de falsedad.
Sentirte cada amanecer a salvo, quieres,
sedado entre vacuos sueños
para esquivar la inevitable certeza
de ser sólo un juguete de tu infierno:
Lamoso río de llanto este llamado envejecer,
aurora ciega
que hunde tu estela en la arena de la noche.
***
POÉTICA ALREDEDOR DE TI
Toda una vida sobrevivo alrededor de Ti,
un vino sediento, una flor, un beso, un abrazo,
una palabra urgida de tu ardiente morada,
sin Ti soy un camino sin hogar.
La vida a cada instante se me va
bien ida así, pensando, soñando, necesitando tu luz.
¿Qué puedo perder
si lo mío todo está
dentro de Ti?
El viento balbuceante que lleva y trae mensajes
hurgando los galpones del mundo
me pone los dulces guantes de tu nombre
y en mi cuerpo siento aletear
las caricias guardadas que tu aliento grita.
El cielo que vivo sobrevive en Ti,
lo mío todo gira alrededor de Ti.
¿Qué puedo perder
si lo mío todo tiene anidado en su destino
el alto sello de tu corazón?
Yo me tiendo con mis ropajes de invierno
sobre los arduos puentes de la tierra
y eludo los llantos del derrotado
alojado en el tibio carcaj de tu próxima risa,
ese dardo encendido que derrota la ausencia,
esa cercana piel de roce soñado que revive el deseo:
¿Qué puedo perder?
Sobrevivo alrededor de Ti
y en tu alma hallo las hondas alforjas para el día.
Un vino sediento, una flor, un beso, un abrazo,
una palabra nada más buscando el umbral de tu ser
voy tras de Ti:
No olvides que mi Mano que mi Tiempo que mi Vida
te buscan.
***
ORACIÓN DEL FAUNO ANCIANO
Muerde mis labios
has de sus prolongados desiertos
tu torre de babel, humedécelos
y quédate en ellos
asaltante secreta
como una ansiosa gota de agua
en las sabias aldabas del erecto aire
que te reconoce inquieto.
Toca, provoca, encendida con tu lengua
-ánfora tú, tanto tiempo urgida-
las perdidas fuentes de la sed,
esa mansión eterna que no sacia.
Levanta tu casa de ardor,
convoca los dormidos laberintos del cuerpo
en este bosque de fauno anciano
que pervive dispuesto en tu espera:
árbol profundo, festivo, para tu selva creceré
en las ariscas esquinas del día
-esa túnica de deseo que nos pierde y aproxima-.
Arde cantando el mundo,
tú y yo naciendo,
ávidas carnes, perennes danzas de fuego,
reviviendo los brazos mudos, la piel reseca de la tierra.
Agradecido abrevadero seré siempre
de tu cuerpo, diosa coronada,
célula espléndida de vida
detenida para un largo morar en mi crepúsculo,
a fin de comenzar, menos incierto,
cada nuevo amanecer
guardado en tu mirada.
***
EDGAR TREJOS
Poeta. Nacido en Riosucio, Caldas, Colombia. Licenciado en Español y Literatura en la Universidad de Antioquia. Coordinador de Programas Pedagógicos en la Casa de Poesía Porfirio Barba Jacob de Antioquia.
Ha publicado en revistas literarias del departamento y el país. Cofundador y codirector de la Revista POÉTICA de divulgación literaria, y de la publicación periódica de poetas en el panorama literario del país EL SON DEL VIENTO. Jurado de Poesía en Premio Nacional de Poesía Porfirio Barba Jacob (2002-2004).
Autor de los libros de Poemas: “La Casa del Frío”, “Alas para la Noche” (Poemas), “Fuego en El Altar del Día” (Poemas), “Coros del Amanecer” (Poemas para Jóvenes), “Poemas Ganados a Una Infancia Perdida”(poemas para Niños), “Escriviviendo en la Escuela” (poemas para Niños). “Apuesta Por El Alba” (Poemas). “Habla Vida” (Poemas). “Promesas en la oscuridad” –cuentos-; “Sangre En Tus Ojos”-cuentos-; “Diario De Sobrevivencia” -Relatos de un Corazón Conquistado-; “Palabras Profanas”; “El Viento y Yo Éramos Enemigos” –Novela infantil-; “La Canción De Los Telegramas” -Cuentos Infantiles-
Email: etreve@hotmail.com
E-Mail:casapoesiapbjacob@hotmail.com
CORTESIA DEL POETA EDGAR TREJOS
RESEÑAS POÉTICAS RESEÑAS POÉTICAS RESEÑAS
“ENTREGAS”*
LEYENDO A MARIA CECILIA MUÑOZ
“Ahora que estás
Ahora que estamos
Desataré mis nudos
Liberaré las voces
Las palabras y la risa
Para que entres hasta mi cielo.
Yo me quedaré así,
Jugando a ser feliz
Ahora que estás.
Creyendo todo el tiempo.”
Encontrar en la mesa de la mañana que recién inaugura un mundo para ser, un mundo para ver, un mundo para vivir, servido el espléndido y grato regalo de una palabra cálida, sincera, sentida, venida a nuestro corazón, urgido siempre por el pan generoso de la poesía, desde la floresta extendida y propicia de un poema, una palabra que esperamos habitará con nosotros este mundo y lo transformará a no dudarlo porque en su vértigo, apacible danza de asaltos verbales y sentidos, se depositan todas las esperanzas de nuevos hallazgos desde la realidad una vez entregados a su abrazo de símbolos y signos, es un don de Dios, una singular bondad que el buen Dios tutelar tiene con nosotros, los necesitados de la palabra, esa palabra del poema justamente, que horada y liquida dudas, para reír e iluminar el devenir de un día, ese pesado, intenso, tragicómico bosque de señales.
No hay más que esta emoción silenciosa, inmensa, que alguien, el lector, este lector, sabrá postergar, hacer eterna, para agradecer este regalo inesperado que viene de lo alto. Gracias Dios.
Y este regalo enorme, y esperado desde hace rato por conocer la franja espiritual de donde procede, viene, temblando en su vida plena, viviendo su tiempo como “ENTREGAS”, de las hondas aguas vitales de una poeta: Maria Cecilia Muñoz.
Pero no es ella quien se vanagloria de ser poeta; en ocasiones, lo hemos conocido y nos hemos sorprendido con ello, esa condición entorpece su tránsito normal, cotidiano, silencioso, algo que nos indica la particular manera, tímida, lejana a la farándula ripiosa de esta bella mujer que engalana nuestra senda con su amistad.
Con este libro de poemas, su autora pretende apuntalar desde una nueva, concentrada mirada, o por lo menos desde otra mirada, -esa la intención íntima, verdadera de la poeta, pensamos-, el viejo sendero de conceptos como el Amor, el Dolor, la Esperanza indispensables para vivir, fundamentales aspectos que, desde una perspectiva general en cuanto al pensamiento y en lo tocante a una vida particular, deben ser considerados escalones de suma importancia para el devenir personal puesto que definen en buena parte la manera, esa ars poética lúcida que es el vivir instante a instante, decimos, de una evolución, un comportamiento individual en un entorno, este en el que nos movemos, social y desde luego humano.
“Nacida bajo el signo Tauro
Nunca he sabido de su maravillosa fuerza
Ni de su poderosa influencia terrenal.
Aún mis pies aletean sin piso firme
Sin vuelo seguro
Aún no descubro el guardián de mis sueños
Y me derrumbo fácilmente al menor soplo.”
“ENTREGAS” significa esas esclusas de cautela y de meditada experiencia a las que se debe todo aquel que desea pisar a conciencia y dejar su ser en cada huella, con devoción y verdad, a la vez que eslabonar su propia senda de formación. No se trata de intentar avanzar así porque así, simplemente porque existimos, se trata de registrar un afianzamiento personal que nos libere de malos hallazgos y encuentros desesperados en lo sucesivo. Entrevemos entonces, sin complicación desde los versos que nos entrega Maria Cecilia Muñoz, esa ascesis educativa y de catarsis que la palabra poética asume y obsequia para el lector desde su plataforma verbal exclusiva, sensibles y delicados poemas en la obra que leemos.
Este es el aspecto fundamental que pretenden clarificar los poemas de “ENTREGAS” para el lector en tanto un poema puede, sin duda cuando expone francamente, sin oscuridades, desde su fronda espiritual y de pensamiento, influenciar un comportamiento, una actitud, un paradigma de vida, a partir de una lectura emotiva y reflexiva.
“A mis días
Un camino largo ya he recorrido,
He sonreído ante los pocos
Pero maravillosos jardines encontrados…”
En cuanto a las ENTREGAS mismas como compartimentos esenciales de vida, la estructura del libro está planteada en tres partes, como decir tres formas de búsqueda básicas, para el lector que transita su lectura: Al Amor, Al Dolor, A La Esperanza, y cada parte con poemas alusivos en su significación a estas franjas de expansión vital del ser. No hay que ser misterioso reseñador de textos poéticos para rastrear en este libro de poemas, en lo que tiene que ver con la escritura y su plataforma de origen, su circunscripción al ámbito de la multifacética realidad, como en toda creación literaria; tanto la realidad social que nos entretiene a lo largo de los días y que compartimos con tantos otros miembros de un ámbito poblacional reconocido, como la realidad individual filosófica -esta faceta más marcada y éticamente atractiva desde el punto de vista de la autora-, de insustituible impronta sicológica, que nos conecta, esta de manera particular y aquella de manera general, a una idiosincrasia que se inscribe en un ámbito social declaradamente femenino desde estos poemas: mujer, amiga, amante, esposa, hija, hermana, nieta, ser viviente, en fin. Se ve así que estos poemas tratan de plantearle, de proponerle al lector, con miras a instaurar otro sueño, otra posibilidad de existencia actuante, una trascendencia del existir a partir de otra mirada sobre la vida, precisamente por “ENTREGAS”.
Maria Cecilia Muñoz realiza en amorosos susurros su labor como poeta. Sus poemas como lentos frutos que maduran sus hojas, sus palabras, al fragor lento pero intenso de los días, de la vida, nos acercan con regocijo y recogido esplendor a la ventana transparente de nuestro propio vivir. Esta poeta escoge dentro del idioma un camino expresivo propio, acumula sensible y delicadamente un rico crisol de palabras -moldeadas sin premura, sin violentar un ritmo de vida apacible, nos parece- cuya conformación y estructura, cuya musicalidad, casi besos se diría, cuya sensualidad y caricia, la mayor o menor fuerza de su sentido, planteada aquí en Mí menor, diríamos, responde en todo a la naturaleza profunda y personal de un vuelo espiritual. Esa la factura más notoria de este libro de poemas que leemos. Ahí un primer acto de verdadera poeta en su autora. Lo demás, su significación y proyección a lo largo de nuestra siquis, se instala con esplendor y regocijo en nuestra casa de posibles vivencias maravillosas, leer poemas por ejemplo, que nos dignifican y extasían como seres en la gran escalera humana.
“Estoy aquí así…
Tierra y piel abierta
Casa del amor,
Sin velos.
Soy juego,
Soy fuego,
Soy toda boca y alimento.
Tómame ahora
Y no me dejes.”
Maria Cecilia Muñoz es una poeta de suaves ondas poéticas, sosegadas, que instalan con suprema precaución sus cuerdas de humanidad, sus emociones profundas, en nuestro carcaj sensible de lectores de poesía, un carcaj dispuesto y abierto siempre para hallazgos como este. Gracias poeta.
Edgar Trejos.
Noviembre 2007.
*”ENTREGAS”, Maria Cecilia Muñoz,
Casa de Poesía Porfirio Barba Jacob, diciembre 2007.
POEMAS DE MARIA CECILIA MUÑOZ
ENTREGA
Estoy aquí, así...Tierra y piel abiertaCasa del amor,Sin velos.
Dispuesta al sueño de la nocheInmersa en el deseo que arrastra,Disuelta en éxtasisDesenvuelta en asfixiante placidezEnvuelta por la gracia del cuerpoPróxima al clamorY al encuentro.
Soy juego,Soy fuego,Soy toda boca y alimento.
Tómame ahoraY no me dejes.
BUSCÁNDOME
Me sorprendo cada día en la mañanaBuscándome en medio de un agonizante país:Con urgencia y dolorAbre sus venasTratando de encontrar su esencia.
Me busco cada tardeEn los desorbitados ojosDe los seres que me habitan:Incansables anteponen sus sueñosA la incertidumbre.
¿Podré cambiar el rumbo de este vientoY encontrarme?La apretada risaDe hombres y mujeresMe remuerde.
O por el contrario,Debo buscarme en el poema de Whitman,En los rostros de Guayasamín,En el verso de Pizarnik,En tu aliento,En tu risa.
En medio de la adversidadQue me levanta a diario,
Lucho por encontrarmeY encontrarte.
NO SOY AÚN
Nacida bajo el signo TauroNunca he sabido de su maravillosa fuerzaNi de su poderosa influencia terrenal.
Aún mis pies aletean sin piso firmeSin vuelo seguroAún no descubro el guardián de mis sueñosY me derrumbo fácilmenteAl menor soplo.
¿Dónde la fuerza de mis astrosPara desatar los nudos que me envuelven?
Debo decirlo ahoraEn voz altaPara revivirme.
Mi alma entonces aposentará su fuegoAbrirá esbelta sus secretas flores.
POSDATA
A Jairo Guzmán, el poeta.
Soy un espectro. .
Con los ojos perdidos
En el pavimento,
Con la mirada de abismo
En mis ojos de ausente
Y el temblor de la caída en mi cuerpo,
Como fantasma persigo
Las huellas de mis antiguos amigos,
Para resistir
Otro día, otra noche,
Otro sol
De un mañana que me huye.
La niebla a quien sirvo,
Campea en mi corazón asesinado.
Nadie me reconoce,
Asusto.
Mi delirio ahuyenta.
Sólo la poesía
Es refugio llameante
Donde aúllo.
Soy un canjeador de palabras
Y pincelo versos para respirar.
¿Donde habrá quedado
Ese halo de luz
Que como ángel altivo
Acompañaba mi trueno de gloria
En la tierra que tenía a mis pies?
Incansable
Me deslizo…
Busco afanoso un oasis.
Las calles impías que traduzco
Me anuncian.
POESIA
Cúbreme
Protégeme
Redímeme
Elévame
Sálvame
Purifícame…
Cuando la oscuridad me ronde,
Me hunda en los abismos del silencio
Y todo sea herida.
Clarifícame
Sacúdeme
Desenvuélveme…
Cuando la opacidad llegue a mi orilla,
La incertidumbre guíe mis pasos
Y el azar deje de brillar en mis días
Como una luz de esperanza
Que alimenta mi aliento.
Dame tu fuerza
En el poema siempre
Y haz mi tránsito
Liviano, transparente,
¡Claro!
MUERTE EN LA PIEL
Sabemos la muerte cercana
De la suma de los días y las horas
De la carga de los años a su favor…
No obstante
Verla llegar desde temprana edad
Sentirla respirar por cada poro de la piel
Sin remedio, ni terapia
Lastima…
El mundo
Pequeño a su mirada
Se cae a pedazos.
Afanosos y desorbitados ojos
Buscan respuestas.
Nada sabemos.
Es así:
Viene desde adentro, sosegada
Y despierta con el alba
¿Qué fisuras profundas traemos desde antes
Vulnerando como dardos nuestra piel?
Maria Cecilia Muñoz. mceciliamg@gmail.com
“ENTREGAS”*
LEYENDO A MARIA CECILIA MUÑOZ
“Ahora que estás
Ahora que estamos
Desataré mis nudos
Liberaré las voces
Las palabras y la risa
Para que entres hasta mi cielo.
Yo me quedaré así,
Jugando a ser feliz
Ahora que estás.
Creyendo todo el tiempo.”
Encontrar en la mesa de la mañana que recién inaugura un mundo para ser, un mundo para ver, un mundo para vivir, servido el espléndido y grato regalo de una palabra cálida, sincera, sentida, venida a nuestro corazón, urgido siempre por el pan generoso de la poesía, desde la floresta extendida y propicia de un poema, una palabra que esperamos habitará con nosotros este mundo y lo transformará a no dudarlo porque en su vértigo, apacible danza de asaltos verbales y sentidos, se depositan todas las esperanzas de nuevos hallazgos desde la realidad una vez entregados a su abrazo de símbolos y signos, es un don de Dios, una singular bondad que el buen Dios tutelar tiene con nosotros, los necesitados de la palabra, esa palabra del poema justamente, que horada y liquida dudas, para reír e iluminar el devenir de un día, ese pesado, intenso, tragicómico bosque de señales.
No hay más que esta emoción silenciosa, inmensa, que alguien, el lector, este lector, sabrá postergar, hacer eterna, para agradecer este regalo inesperado que viene de lo alto. Gracias Dios.
Y este regalo enorme, y esperado desde hace rato por conocer la franja espiritual de donde procede, viene, temblando en su vida plena, viviendo su tiempo como “ENTREGAS”, de las hondas aguas vitales de una poeta: Maria Cecilia Muñoz.
Pero no es ella quien se vanagloria de ser poeta; en ocasiones, lo hemos conocido y nos hemos sorprendido con ello, esa condición entorpece su tránsito normal, cotidiano, silencioso, algo que nos indica la particular manera, tímida, lejana a la farándula ripiosa de esta bella mujer que engalana nuestra senda con su amistad.
Con este libro de poemas, su autora pretende apuntalar desde una nueva, concentrada mirada, o por lo menos desde otra mirada, -esa la intención íntima, verdadera de la poeta, pensamos-, el viejo sendero de conceptos como el Amor, el Dolor, la Esperanza indispensables para vivir, fundamentales aspectos que, desde una perspectiva general en cuanto al pensamiento y en lo tocante a una vida particular, deben ser considerados escalones de suma importancia para el devenir personal puesto que definen en buena parte la manera, esa ars poética lúcida que es el vivir instante a instante, decimos, de una evolución, un comportamiento individual en un entorno, este en el que nos movemos, social y desde luego humano.
“Nacida bajo el signo Tauro
Nunca he sabido de su maravillosa fuerza
Ni de su poderosa influencia terrenal.
Aún mis pies aletean sin piso firme
Sin vuelo seguro
Aún no descubro el guardián de mis sueños
Y me derrumbo fácilmente al menor soplo.”
“ENTREGAS” significa esas esclusas de cautela y de meditada experiencia a las que se debe todo aquel que desea pisar a conciencia y dejar su ser en cada huella, con devoción y verdad, a la vez que eslabonar su propia senda de formación. No se trata de intentar avanzar así porque así, simplemente porque existimos, se trata de registrar un afianzamiento personal que nos libere de malos hallazgos y encuentros desesperados en lo sucesivo. Entrevemos entonces, sin complicación desde los versos que nos entrega Maria Cecilia Muñoz, esa ascesis educativa y de catarsis que la palabra poética asume y obsequia para el lector desde su plataforma verbal exclusiva, sensibles y delicados poemas en la obra que leemos.
Este es el aspecto fundamental que pretenden clarificar los poemas de “ENTREGAS” para el lector en tanto un poema puede, sin duda cuando expone francamente, sin oscuridades, desde su fronda espiritual y de pensamiento, influenciar un comportamiento, una actitud, un paradigma de vida, a partir de una lectura emotiva y reflexiva.
“A mis días
Un camino largo ya he recorrido,
He sonreído ante los pocos
Pero maravillosos jardines encontrados…”
En cuanto a las ENTREGAS mismas como compartimentos esenciales de vida, la estructura del libro está planteada en tres partes, como decir tres formas de búsqueda básicas, para el lector que transita su lectura: Al Amor, Al Dolor, A La Esperanza, y cada parte con poemas alusivos en su significación a estas franjas de expansión vital del ser. No hay que ser misterioso reseñador de textos poéticos para rastrear en este libro de poemas, en lo que tiene que ver con la escritura y su plataforma de origen, su circunscripción al ámbito de la multifacética realidad, como en toda creación literaria; tanto la realidad social que nos entretiene a lo largo de los días y que compartimos con tantos otros miembros de un ámbito poblacional reconocido, como la realidad individual filosófica -esta faceta más marcada y éticamente atractiva desde el punto de vista de la autora-, de insustituible impronta sicológica, que nos conecta, esta de manera particular y aquella de manera general, a una idiosincrasia que se inscribe en un ámbito social declaradamente femenino desde estos poemas: mujer, amiga, amante, esposa, hija, hermana, nieta, ser viviente, en fin. Se ve así que estos poemas tratan de plantearle, de proponerle al lector, con miras a instaurar otro sueño, otra posibilidad de existencia actuante, una trascendencia del existir a partir de otra mirada sobre la vida, precisamente por “ENTREGAS”.
Maria Cecilia Muñoz realiza en amorosos susurros su labor como poeta. Sus poemas como lentos frutos que maduran sus hojas, sus palabras, al fragor lento pero intenso de los días, de la vida, nos acercan con regocijo y recogido esplendor a la ventana transparente de nuestro propio vivir. Esta poeta escoge dentro del idioma un camino expresivo propio, acumula sensible y delicadamente un rico crisol de palabras -moldeadas sin premura, sin violentar un ritmo de vida apacible, nos parece- cuya conformación y estructura, cuya musicalidad, casi besos se diría, cuya sensualidad y caricia, la mayor o menor fuerza de su sentido, planteada aquí en Mí menor, diríamos, responde en todo a la naturaleza profunda y personal de un vuelo espiritual. Esa la factura más notoria de este libro de poemas que leemos. Ahí un primer acto de verdadera poeta en su autora. Lo demás, su significación y proyección a lo largo de nuestra siquis, se instala con esplendor y regocijo en nuestra casa de posibles vivencias maravillosas, leer poemas por ejemplo, que nos dignifican y extasían como seres en la gran escalera humana.
“Estoy aquí así…
Tierra y piel abierta
Casa del amor,
Sin velos.
Soy juego,
Soy fuego,
Soy toda boca y alimento.
Tómame ahora
Y no me dejes.”
Maria Cecilia Muñoz es una poeta de suaves ondas poéticas, sosegadas, que instalan con suprema precaución sus cuerdas de humanidad, sus emociones profundas, en nuestro carcaj sensible de lectores de poesía, un carcaj dispuesto y abierto siempre para hallazgos como este. Gracias poeta.
Edgar Trejos.
Noviembre 2007.
*”ENTREGAS”, Maria Cecilia Muñoz,
Casa de Poesía Porfirio Barba Jacob, diciembre 2007.
POEMAS DE MARIA CECILIA MUÑOZ
ENTREGA
Estoy aquí, así...Tierra y piel abiertaCasa del amor,Sin velos.
Dispuesta al sueño de la nocheInmersa en el deseo que arrastra,Disuelta en éxtasisDesenvuelta en asfixiante placidezEnvuelta por la gracia del cuerpoPróxima al clamorY al encuentro.
Soy juego,Soy fuego,Soy toda boca y alimento.
Tómame ahoraY no me dejes.
BUSCÁNDOME
Me sorprendo cada día en la mañanaBuscándome en medio de un agonizante país:Con urgencia y dolorAbre sus venasTratando de encontrar su esencia.
Me busco cada tardeEn los desorbitados ojosDe los seres que me habitan:Incansables anteponen sus sueñosA la incertidumbre.
¿Podré cambiar el rumbo de este vientoY encontrarme?La apretada risaDe hombres y mujeresMe remuerde.
O por el contrario,Debo buscarme en el poema de Whitman,En los rostros de Guayasamín,En el verso de Pizarnik,En tu aliento,En tu risa.
En medio de la adversidadQue me levanta a diario,
Lucho por encontrarmeY encontrarte.
NO SOY AÚN
Nacida bajo el signo TauroNunca he sabido de su maravillosa fuerzaNi de su poderosa influencia terrenal.
Aún mis pies aletean sin piso firmeSin vuelo seguroAún no descubro el guardián de mis sueñosY me derrumbo fácilmenteAl menor soplo.
¿Dónde la fuerza de mis astrosPara desatar los nudos que me envuelven?
Debo decirlo ahoraEn voz altaPara revivirme.
Mi alma entonces aposentará su fuegoAbrirá esbelta sus secretas flores.
POSDATA
A Jairo Guzmán, el poeta.
Soy un espectro. .
Con los ojos perdidos
En el pavimento,
Con la mirada de abismo
En mis ojos de ausente
Y el temblor de la caída en mi cuerpo,
Como fantasma persigo
Las huellas de mis antiguos amigos,
Para resistir
Otro día, otra noche,
Otro sol
De un mañana que me huye.
La niebla a quien sirvo,
Campea en mi corazón asesinado.
Nadie me reconoce,
Asusto.
Mi delirio ahuyenta.
Sólo la poesía
Es refugio llameante
Donde aúllo.
Soy un canjeador de palabras
Y pincelo versos para respirar.
¿Donde habrá quedado
Ese halo de luz
Que como ángel altivo
Acompañaba mi trueno de gloria
En la tierra que tenía a mis pies?
Incansable
Me deslizo…
Busco afanoso un oasis.
Las calles impías que traduzco
Me anuncian.
POESIA
Cúbreme
Protégeme
Redímeme
Elévame
Sálvame
Purifícame…
Cuando la oscuridad me ronde,
Me hunda en los abismos del silencio
Y todo sea herida.
Clarifícame
Sacúdeme
Desenvuélveme…
Cuando la opacidad llegue a mi orilla,
La incertidumbre guíe mis pasos
Y el azar deje de brillar en mis días
Como una luz de esperanza
Que alimenta mi aliento.
Dame tu fuerza
En el poema siempre
Y haz mi tránsito
Liviano, transparente,
¡Claro!
MUERTE EN LA PIEL
Sabemos la muerte cercana
De la suma de los días y las horas
De la carga de los años a su favor…
No obstante
Verla llegar desde temprana edad
Sentirla respirar por cada poro de la piel
Sin remedio, ni terapia
Lastima…
El mundo
Pequeño a su mirada
Se cae a pedazos.
Afanosos y desorbitados ojos
Buscan respuestas.
Nada sabemos.
Es así:
Viene desde adentro, sosegada
Y despierta con el alba
¿Qué fisuras profundas traemos desde antes
Vulnerando como dardos nuestra piel?
Maria Cecilia Muñoz. mceciliamg@gmail.com
COLABORACION DESDE MEXICO POR AYMER WALDIR
VENUS DESORIENTADA
Primer accésit en el Taller Literario 05 de Argentina – 2003
El sitio es tan boscoso que el paraje solo puede ser visto cuando se tiene a tres metros de distancia. Las hileras de los árboles parecen haber sido sembradas en forma laberíntica a propósito; cada especie frondosa se confabula allí con sus congéneres para ocultar las violetas contenidas en su centro; cada rama tupida de hojas hace impenetrable cualquier mirada. Troncos y tallos se alternan en confusión. Los colores de las hojas alternan entre verde aceituna y café haba. Hasta para los rayos del sol es difícil cruzar la espesura y calentar el olor a selva.
El bolso de la mujer continuaba en aquel centro del matorral, su color añil sobresalía sin violentar: uno de los extremos de su correa estaba suelto y de esta manera parecía la cola de una alimaña; su cierre estaba abierto y algunos elementos regados se confundían en la hojarasca. Allí estaban como hormigas en desfile: el espejo cómplice de miradas, las llaves en desuso de alguna puerta olvidada, una bolsa con lo que se adivina serían unos pendientes, una caja de maquillaje con tres colores gastados pero dos intactos, y un labial.
Atada al árbol y con las piernas en forma de k, estará ella. Llevará el cabello corto para resaltar su cuello, vestirá la chaqueta que luce arrugada solo en la parte de las axilas y los codos, con los botones de plomo haciendo uvé en su espalda. Él la conocerá en el bar, la imaginará simpática, le parecerá atenta con los demás, sonriente con quien le brinde un trago. Su aire de inocencia cuando reciba los aretes de sus manos, su coquetería cuando la tome del brazo y la lleve a lo que él le prometerá será un santuario, desaparecerán de inmediato cuando le aseste el primer golpe. Su boca lo aturdirá con un grito y de la nada saldrá el bolso añil que le lanzará a la cara: ambos lo confundirán un segundo, dándole tiempo a ella para huir. Todo en la mujer será perfecto, incluso para dejarla ir, pero lo echará a perder con ese mal sentido de la ubicación cuando corra hacia la espesura. Será de madrugada, las violetas recibirán sus pasos y él estará cerca de darle alcance.
JUICIO MILITAR
Finalista en el X Premio de Cuento Carmen Báez de México - 2003
1
Se establece juicio militar contra el soldado Blandón, integrante de la compañía Ave de rapiña adscrita a la Brigada XI del Ejército, detenido durante la operación “Casa de lenocinio” el 15 de julio del presente año. Como eje del proceso, la audiencia implicó a cuatro de entre los juzgados por el faltante del dinero decomisado.
En aplicación del decreto de 1943 sobre Rebelión Militar, Bandidaje y Terrorismo, regulado en el Código penal de 1944 y revisado en 1963 con la creación del Tribunal de Orden Público. El decreto de 1963 había abierto la posibilidad de que los tribunales civiles juzgasen los «delitos comunes», desde el 5 de agosto de 1972 la jurisdicción militar se hizo cargo de nuevo de estos asuntos. A partir de esa fecha, la Capitanía General tomó las riendas de todas las cuestiones relacionadas, por lo tanto este juzgado es competente.
2
Soy Juvenal Blandón, estuve perdido, con otros tres compañeros soldados, durante catorce días en la manigua; nos habíamos separado del grupo luego del combate con el enemigo. Recorrí palmo a palmo las entrañas de la selva, cuidé de no pisar minas antipersonales, me olvidé del baño diario y de la comida diaria. Llegué al sitio donde encontré el dinero: fatigado, con dolores de calambres severos, con heces fecales matinales no compactas, diarrea recurrente, pérdida de peso y agotamiento.
3
El sumario 15/03 consta de ciento veinte páginas. En ellas se acusa a dos personas ya detenidas, y a otras tantas en fuga, de apropiarse indebidamente de un dinero incautado en operación militar. A Juvenal Blandón se le inculpa de ser el autor intelectual del citado robo, y a Tomás Uribe, Uldorico Dominguez y Mario Osorio como “perpetradores del ilícito». Para todos ellos el fiscal pide la pena de baja del servicio y cárcel.
El presidente del Consejo de Guerra es el coronel de caballería Emmanuel Ordoñez. El fiscal, el capitán Albeiro Tangarife. El consejo en pleno aporta las actas de la visita efectuada el día 17 del mes pasado, a la prisión, las celdas de castigo de la quinta región militar de Burgos, es decir a la sede del regimiento, donde se encontraban los capturados Juvenal Blandón y Tomás Uribe.
4
En la visita les expliqué claramente los hechos: Preso de fiebre y dolores musculares, con síntomas de deshidratación y los bolsillos vacíos como mi estómago, mientras buscaba un sitio donde desalojar, encontré unas canecas con bolsas negras, en cuyo interior estaba el dinero obtenido en actividades ilícitas del grupo enemigo, equivalente al premio mayor de la lotería. Le avisé a mis tres compañeros, quienes pasada la sorpresa, hablaron de repartirse el botín de guerra. Yo, firme, mi Capitán, les dije que eso iba contra la patria, que ensuciaba los ideales por los que luchábamos, que era una afrenta a nuestra bandera. Ellos, recapacitaron y quedamos en que llevaríamos el dinero al campamento, para que el sargento decidiera. Pasamos los fajos de billetes de las bolsas a nuestras mochilas de campaña, envolvimos el resto en dos cobijas. Tomás y Mario se las echaron al hombro, cuando se turnaban para cargarlas, Uldorico dijo que el fardo pesaba mas que el fusil.
5
La resolución de separación del servicio será consecuencia de sentencia firme por delito de peculado por apropiación, si se impone pena de privación de libertad que exceda de seis años por cualquier delito o pena de inhabilitación absoluta como principal o accesoria.
6
No me vayan a excluir del servicio a la patria, que gustoso daría la vida en combate por ella, que fue el único aliciente mientras estuve en el hospital, me aferraba a ella, a la vida, a la patria, mientras los compañeros gastaban los dólares a raudales. Supe que Mario se compró una camioneta nueva, mientras que Uldorico y Tomás pagaban a mujeres de las casas de genocidio con los billetes robados.
7
Los encausados, en compañía de sus abogados, acuden a esta corte hoy, 4 de septiembre para notificarse de las condenas. El Consejo de Guerra impuso a los acusados penas superiores a las solicitadas por el fiscal Tangarife. Tomás Uribe, Uldorico Dominguez y Mario Osorio son condenados a dos años de prisión, cada uno de ellos. Juvenal Blandón será castigado con siete años y baja del servicio. Se hace constar, cuando son las cuatro de la tarde, que los abogados recibieron la comunicación de las penas impuestas, pero que ninguno de los defensores las firmó.
8
Soy inocente, ya les dije en el momento de mi detención, que se realizó mientras me encontraba en el hospital militar, recuperándome de una infección intestinal. Soy inocente, es cierto que esa noche Tomás vio que yo tomaba un fajo de billetes, y por eso se confundió y ahora me acusa como el autor intelectual. Ellos tres se llevaron todo el dinero, yo estaba tan enfermo que no podía cargar nada y solo tomé un fajo cuando, aún perdidos en la selva, noté que se nos había acabado el papel higiénico.
Cuento finalista en el X Premio de Cuento Carmen Báez de México en el año 2003 y publicado en la Antología de Cuento del Colectivo Artístico Morelia, Michoacán (México) en 2004.
Primer accésit en el Taller Literario 05 de Argentina – 2003
El sitio es tan boscoso que el paraje solo puede ser visto cuando se tiene a tres metros de distancia. Las hileras de los árboles parecen haber sido sembradas en forma laberíntica a propósito; cada especie frondosa se confabula allí con sus congéneres para ocultar las violetas contenidas en su centro; cada rama tupida de hojas hace impenetrable cualquier mirada. Troncos y tallos se alternan en confusión. Los colores de las hojas alternan entre verde aceituna y café haba. Hasta para los rayos del sol es difícil cruzar la espesura y calentar el olor a selva.
El bolso de la mujer continuaba en aquel centro del matorral, su color añil sobresalía sin violentar: uno de los extremos de su correa estaba suelto y de esta manera parecía la cola de una alimaña; su cierre estaba abierto y algunos elementos regados se confundían en la hojarasca. Allí estaban como hormigas en desfile: el espejo cómplice de miradas, las llaves en desuso de alguna puerta olvidada, una bolsa con lo que se adivina serían unos pendientes, una caja de maquillaje con tres colores gastados pero dos intactos, y un labial.
Atada al árbol y con las piernas en forma de k, estará ella. Llevará el cabello corto para resaltar su cuello, vestirá la chaqueta que luce arrugada solo en la parte de las axilas y los codos, con los botones de plomo haciendo uvé en su espalda. Él la conocerá en el bar, la imaginará simpática, le parecerá atenta con los demás, sonriente con quien le brinde un trago. Su aire de inocencia cuando reciba los aretes de sus manos, su coquetería cuando la tome del brazo y la lleve a lo que él le prometerá será un santuario, desaparecerán de inmediato cuando le aseste el primer golpe. Su boca lo aturdirá con un grito y de la nada saldrá el bolso añil que le lanzará a la cara: ambos lo confundirán un segundo, dándole tiempo a ella para huir. Todo en la mujer será perfecto, incluso para dejarla ir, pero lo echará a perder con ese mal sentido de la ubicación cuando corra hacia la espesura. Será de madrugada, las violetas recibirán sus pasos y él estará cerca de darle alcance.
JUICIO MILITAR
Finalista en el X Premio de Cuento Carmen Báez de México - 2003
1
Se establece juicio militar contra el soldado Blandón, integrante de la compañía Ave de rapiña adscrita a la Brigada XI del Ejército, detenido durante la operación “Casa de lenocinio” el 15 de julio del presente año. Como eje del proceso, la audiencia implicó a cuatro de entre los juzgados por el faltante del dinero decomisado.
En aplicación del decreto de 1943 sobre Rebelión Militar, Bandidaje y Terrorismo, regulado en el Código penal de 1944 y revisado en 1963 con la creación del Tribunal de Orden Público. El decreto de 1963 había abierto la posibilidad de que los tribunales civiles juzgasen los «delitos comunes», desde el 5 de agosto de 1972 la jurisdicción militar se hizo cargo de nuevo de estos asuntos. A partir de esa fecha, la Capitanía General tomó las riendas de todas las cuestiones relacionadas, por lo tanto este juzgado es competente.
2
Soy Juvenal Blandón, estuve perdido, con otros tres compañeros soldados, durante catorce días en la manigua; nos habíamos separado del grupo luego del combate con el enemigo. Recorrí palmo a palmo las entrañas de la selva, cuidé de no pisar minas antipersonales, me olvidé del baño diario y de la comida diaria. Llegué al sitio donde encontré el dinero: fatigado, con dolores de calambres severos, con heces fecales matinales no compactas, diarrea recurrente, pérdida de peso y agotamiento.
3
El sumario 15/03 consta de ciento veinte páginas. En ellas se acusa a dos personas ya detenidas, y a otras tantas en fuga, de apropiarse indebidamente de un dinero incautado en operación militar. A Juvenal Blandón se le inculpa de ser el autor intelectual del citado robo, y a Tomás Uribe, Uldorico Dominguez y Mario Osorio como “perpetradores del ilícito». Para todos ellos el fiscal pide la pena de baja del servicio y cárcel.
El presidente del Consejo de Guerra es el coronel de caballería Emmanuel Ordoñez. El fiscal, el capitán Albeiro Tangarife. El consejo en pleno aporta las actas de la visita efectuada el día 17 del mes pasado, a la prisión, las celdas de castigo de la quinta región militar de Burgos, es decir a la sede del regimiento, donde se encontraban los capturados Juvenal Blandón y Tomás Uribe.
4
En la visita les expliqué claramente los hechos: Preso de fiebre y dolores musculares, con síntomas de deshidratación y los bolsillos vacíos como mi estómago, mientras buscaba un sitio donde desalojar, encontré unas canecas con bolsas negras, en cuyo interior estaba el dinero obtenido en actividades ilícitas del grupo enemigo, equivalente al premio mayor de la lotería. Le avisé a mis tres compañeros, quienes pasada la sorpresa, hablaron de repartirse el botín de guerra. Yo, firme, mi Capitán, les dije que eso iba contra la patria, que ensuciaba los ideales por los que luchábamos, que era una afrenta a nuestra bandera. Ellos, recapacitaron y quedamos en que llevaríamos el dinero al campamento, para que el sargento decidiera. Pasamos los fajos de billetes de las bolsas a nuestras mochilas de campaña, envolvimos el resto en dos cobijas. Tomás y Mario se las echaron al hombro, cuando se turnaban para cargarlas, Uldorico dijo que el fardo pesaba mas que el fusil.
5
La resolución de separación del servicio será consecuencia de sentencia firme por delito de peculado por apropiación, si se impone pena de privación de libertad que exceda de seis años por cualquier delito o pena de inhabilitación absoluta como principal o accesoria.
6
No me vayan a excluir del servicio a la patria, que gustoso daría la vida en combate por ella, que fue el único aliciente mientras estuve en el hospital, me aferraba a ella, a la vida, a la patria, mientras los compañeros gastaban los dólares a raudales. Supe que Mario se compró una camioneta nueva, mientras que Uldorico y Tomás pagaban a mujeres de las casas de genocidio con los billetes robados.
7
Los encausados, en compañía de sus abogados, acuden a esta corte hoy, 4 de septiembre para notificarse de las condenas. El Consejo de Guerra impuso a los acusados penas superiores a las solicitadas por el fiscal Tangarife. Tomás Uribe, Uldorico Dominguez y Mario Osorio son condenados a dos años de prisión, cada uno de ellos. Juvenal Blandón será castigado con siete años y baja del servicio. Se hace constar, cuando son las cuatro de la tarde, que los abogados recibieron la comunicación de las penas impuestas, pero que ninguno de los defensores las firmó.
8
Soy inocente, ya les dije en el momento de mi detención, que se realizó mientras me encontraba en el hospital militar, recuperándome de una infección intestinal. Soy inocente, es cierto que esa noche Tomás vio que yo tomaba un fajo de billetes, y por eso se confundió y ahora me acusa como el autor intelectual. Ellos tres se llevaron todo el dinero, yo estaba tan enfermo que no podía cargar nada y solo tomé un fajo cuando, aún perdidos en la selva, noté que se nos había acabado el papel higiénico.
Cuento finalista en el X Premio de Cuento Carmen Báez de México en el año 2003 y publicado en la Antología de Cuento del Colectivo Artístico Morelia, Michoacán (México) en 2004.
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