domingo

Envio del amigo y poeta Esmir Garcés

PARA HACER VOLAR UN CUERVO
Poemas
Esmir Garcés Q.


Para hacer volar un cuervo, primero pienso en el aire. Un pequeño punto en el horizonte, como un grano de trigo. Un punto es la nada, esa misma fuerza que hace abrir la almendra en la tierra. Y luego, doy paso a la imagen y nace de la cáscara el pájaro. Aletea como señal de vida, escapa de la misma palabra y su cuerpo flota entre el mar invisible. Nada sorprende al ave: grazna porque sabe que en las páginas siguientes habitan otras aves.

En la página en blanco, el cuervo tiene su propio mundo y no depende de la mano del poeta. Una estela de palabras hace temblar el aire. Nada detiene su mirada, el vacío tiene su propio vértigo. La gramática va tazando su vuelo. El tiempo es un árbol de sonidos y palabras en el corazón del ave que palpita en la hoja.

Una mano entrega el pájaro; la otra recibe una moneda. Cada mirada, cada vuelo, es un valor: leche y pan para el cuerpo de las aves. Una voz pregona en todas las direcciones: “Vendo pájaros, quilates de aire, pan y leche para el alba, para las ramas, para las hojas desabitadas, para el sol que me espía con sus garras de gavilán”. Yo soy testigo de este azar, de la delgada línea que separan las aves y el comparador, del azar sobre el metal frío, de la puerta tocada por el conjuro de la luz.

Cada paso que damos es mortal. La vejez de todas los casos de cuanto vemos y tocamos, y todo ello, se revela ante los ojos como el temblor del aire. Se adhiere la tarde como una clara pintura sobre los muros, pero algo agoniza en cada paso que damos, en una ciudad donde deambula una piedra, un perro, una hoja. Una daga lanzada desde la muchedumbre viaja a lo largo de la noche. El hilo se rompe y abandona la madeja como los pájaros lo hacen de las ramas, pero la ciudad como un dios inventa sus propias batallas, sus propios verdugos, sus propios heridos.

Al final del crepúsculo un hombre se despide de la ciudad: tan lento es su respiro, tan agitado es su corazón que todas las palabras del mundo no alcanzarían a descifrar sus deseos. Su sombra pasa del rojo al gris y se esconde en una hoja, y luego salta una piedra; metal del fuego, humo del dolor, secreto hilo del cielo y del infierno. Huésped solitario en una ciudad extraña escuchando una música antigua.

DATOS BIOGRÁFICO
ESMIR GARCÉS QUIACHA.
e-mail: esgarqui@yahoo.es
Nació en Algeciras-Huila, Colombia, en 1969. Comunicador Social con énfasis en Comunicación Comunitario, (Unad); Periodista Cultural, Editor, Promotor literario. Ex-consejero Nacional de Literatura por la Zona Suroccidente ante el Ministerio de Cultura (2005-20006) y Consejero Departamental por el Área de Literatura ante la Secretaría de Cultura y Turismo del Huila (2005-2007). Cofundador del Encuentro Nacional de Escritores “José Eustasio Rivera” (2005). Actualmente es el Director de la Revista de Poesía Hojas sueltas de literatura. Primer puesto en el concurso Organización Casa de Poesía, 1997. Primer puesto en el concurso de poesía “José Eustasio Rivera”, 1998, 2000, 2001, 2004 y 2007 y segundos puestos (1999, 2002 y 2003). Incluido en el programa de televisión nacional Poetas Colombianos Capitulo N Nº 69 Señal Colombia del 2000. Poemas suyos han sido publicados en las siguientes Incluido en las revistas literarias Hojas sueltas de literatura Nº 1,2,3,4 y 5; La puerta Nº 2 y 3; Revista cultural de la Costa Ponqueyca Nº 14, 1999; Tiempo de palabra, Nº 7, marzo de 2003; La eskina, edición Nº 2, octubre de 2006; Revista de poesía Luna Nueva 1999; Revista Puesto de Combate Nº 56 y 66; Cuaderno Carmín de poesía Nº 13, 1999 (Buenos Aires - Argentina); Revista de literatura Alhucema Nº 4, 2000 (Granada-España). Hace parte de las antologías de poesía Crónica poética del Huila (1997), Nuevas voces de fin de siglo (1999), La lluvia y el ángel (1999), Antología de Ganadores de los concursos Departamentales de cuento y poesía, Fondo de Autores Huilenses de la Secretaría Departamental de Cultura (2001 y 2002), Antología de 7 poetas Homenaje 60 aniversario de la Biblioteca Departamental del Huila (2005) y Matamundo, una muestra de literatura huilense contemporánea (2005). Compilador de los libros Memoria secreta de la Infancia: Textos de veintiún escritores del Huila (2004), Parvulario: Dieciocho textos de maestros sobre la infancia (2005) y Memorias del Primer Encuentro Nacional de Escritores “José Eustasio Rivera” Zona Suroccidente (2005). Autor del libro de poemas Todos los ríos (2006) y Para hacer volar un cuervo, libro de poema inédito.

sábado

Envía Aquiles Eduardo León

El Grupo Marasmo: los poetas colombianos de Mayo de 1968

En 1970, a raíz de los sucesos de Mayo de 1968 en Francia y otras partes del mundo, incluida Colombia, el ex ministro de Gobierno y de Educación del gobierno conservador y frentenacionalista de Guillermo León Valencia, Doctor Pedro Gómez Valderrama, padre del actual Director de la Casa de Poesía Silva, Doctor Pedro Alejo Gómez, presentó en las Lecturas Dominicales de El Tiempo un grupo de artistas, del que hacían parte un pintor y dos poetas, desconocido entonces como Marasmo. Asombra, no sólo la clarividencia del narrador y miembro del grupo Mito, admirador de Borges y firmante de los decretos que ordenaron los bombardeos de Marquetalia y Rio Chiquito e implementador del Plan Attcot para la abolición de la historia y la poesía en la educación primaria y secundaria de Colombia, sino el acierto al elegir los poemas de los vates presentados, hoy sumamente reconocidos como grandes líricos nacionales por su hijo y por colegas suyos como Josemario y Roca Vidales.
Difundimos con orgullo patriótico su presentación, los espléndidos poemas de Urrego y Valdés y la foto que les muestra en plena juventud. Nada más justo, ante tantas certezas.
Dice Ezra Pound: "No se tienen ojos en la nuca. No creo que haya habido ningún hombre que fuera capaz de criticar a los que vinieron después de él". Esa verdad no exime de pensar, de tratar de comprender lo que en esta época piensa y siente la gente joven.
La semana francesa de Mayo de 1968 logró que el mundo mirara en otra forma la actitud de la juventud en el mundo. Ciertamente se han escrito ríos de apreciaciones de todos los matices; se ha intentado plantear todos los problemas. Con una circunstancia curiosa, y es !a de que los menos oídos han sido los protagonistas, la juventud.
Los términos del dilema se plantean en forma bien extraña, porque son planteamientos que, como el agua del río, no son iguales al día siguiente, porque los actores cambian de edad, y actúan precisamente en la época en que ese cambio es más rápido y notorio, la juventud. Ya hoy los personajes de la semana de mayo se preparan, seguramente, a entrar en el apacible reman; so de la burguesía de que tanto se enorgullece el espíritu conservador de Francia. Y seguramente a la vuelta de diez años no se encontrará uno que no esté dispuesto a reaccionar de ácida manera contra quienes aspiren a promover algo semejante.
Al lado de esta circunstancia, hay de otra, tan comentada, de la prolongación de la vida, que hace que al lado de la juventud el ejército de los viejos permanezca —tal vez con una mayor estabilidad— considerablemente aumentado. De modo que, a primera vista, aumentan el agua y el aceite. Pero al paso del tiempo los del primer ejército comenzarán a engrosar el segundo, a la vez que el primero se ve acrecido por gente nueva.
Hace unos años, un escritor francés, Marcel Aimé, escribió un cuento sobre, la rebelión de los niños, en el cual estos, dominadores del mundo por su número, se posesionaban de la dirección de él. La única salvación estaba en que poco a poco fuesen envejeciendo. Contrariamente a esto, un decoroso amigo, hombre brillante y ya en la cumbre de la madurez, me decía un día que pensaba necesario que se hiciese la revolución de los viejos.
El problema, en términos biológicos, es producido por el siglo XX, por la explosión demográfica, la filosófica, la social. Pero puede plantearse en términos filosóficos, económicos o políticos. El hecho es que cada día el divorcio es más hondo entre la juventud y la sociedad en que vive, la "sociedad carnívora" de Marcuse. Que el impulso de reforma, de renovación, mejor aún, de revolución contra lo ' anterior, está cada vez más arraigado, y suscita una mayor convicción en los jóvenes.
La especulación un tanto baldía sobre las razones de la actitud se ve altamente entorpecida por las generalizaciones. La “protesta", —palabra sagrada de la época actual — es víctima de la generalización, hasta el punto de que viene a ser considerado igual el muchacho que protesta en una Universidad americana contra el Vietnam, contra los fenómenos de su sociedad de consumo, o el protestante francés contra las estructuras aceradas de la burguesía, que aquél de cualquier país del tercer mundo que plantea su angustia y su desacuerdo contra los males y las tragedias del subdesarrollo. Ciertamente, existe un denominador común en la protesta, y éste lo forma la juventud, cambiante y distinta, que puede predecirse que en el curso de los años próximos van a verse cosas inesperadas y desconcertantes. Y en ese denominador común hay un sentimiento impreciso de reacción a la injusticia, de rebeldía, de desacuerdo. Pero como se dice las "motivaciones" no son siempre las mismas, y posiblemente en eso estriba el error de la mayoría de las interpretaciones.
Cuando los estudiantes europeos y norteamericanos no soñaban en protestar ya los latinoamericanos llenaban las calles. Después, al surgir la protesta en el seno de la "sociedad opulenta" parece como si esta hubiera absorbido la anterior. Pero no por ello dejan de ser diferentes si se quiere estudiarlas racionalmente. Para lo cual no queda mucho tiempo: el único que queda es aquél en que ellos puedan conservar el título de juventud, antes de llegar a una madurez frustrada.
Dentro de este planteamiento, en esta situación, en que se quiere comprender pero no se han acumulado los elementos suficientes, creo más que útil buscar el dato de la creación artística, que es la máxima posibilidad de comprensión. Es conveniente y necesario que se conozca lo que en forma seria y honesta se está creando en los medios juveniles. Me- parece necesario buscar esas claves. Acorde con este propósito, se presentan aquí obras de un grupo joven, que se encuentra en esa etapa de búsqueda de nuevas expresiones para traducir su visión del mundo. El mismo nombre del grupo —"Marasmo"— denota el conflicto entre lo que ven en torno suyo, entre la imposibilidad de dominar el medio denso, y lo que quieren" expresar. La escogencia, por otra parte, se hace en razón de la calidad literaria y artística. Los poemas de Igor Iván Valdés, y de Gustavo Urrego, así como la pintura de Fabio Rodríguez Amaya, a la vez que responden a una situación, representan valores de creación individual que los distinguen y destacan.
Considero que el conocimiento de la obra de estos nuevos artistas dará una clara apreciación del mundo en que se mueve su sensibilidad. Uno de los integrantes del grupo, Mario Salazar, ha dicho: "Consideramos que tan solo se puede hablar de un arte de compromiso cuando el artista "comprometido" muestra o refleja en cierta forma en su obra la -situación concreta del ambiente que vive o con el que convive, es decir, cuando refiere su universo artístico a los hechos como expresión de las ideas".
Los tres tienen un aspecto común dentro de una sinceridad digna y honrada: No temen tratar los temas angustiosos, problemáticos, ulcerados de la vida social, y enjuiciarlos con franqueza. No hay divorcio en la consideración de los valores estéticos y los sociales, y más aún, el arte llena una función, sin pertenecer a la clasificación de arte comprometido del pasado, pero sí con ese honorable compromiso que se acaba de describir en la transcripción anterior.
Creo que Valdés y Urrego los poetas que hoy se presentan, realizarán una labor futura que coincidirá ampliamente con lo que se anuncia en su creación actual, en lo literario, con su correspondiente y adecuado tratamiento en la pintura independiente y atractiva de Rodríguez Amaya.
Pero, además de la calidad intrínseca de su obra, que la hace merecedora de estudio y comprensión, no debe olvidarse que ella es traducción del pensamiento, de la inquietud de una juventud que vive hondamente los problemas de su mundo presente y futuro.
Pedro Gómez Valderrama

Donde se posan mis ojos se posa el hombre
Donde poso mis ojos, se posa el hombre
y abre de inmediato sus gestiones heliotrópicas.
Si miro arriba, arriba nace un hombre,
si atrás, me persigue la Historia,
si adelante, miro con placer al visionario,
al profeta, al precursor, al loco heroico.
Donde impongo las manos,
allí se impone el hombre con su tropa.
Si camino la bota, si persigo, si descubro,
el hombre llega instantáneamente
y reside con precisión en mis actos.

También cuando llego y moro en la mujer,
ella me despide a mí, recibe al hombre.
De manera que en el lugar
donde mi corazón se cierna
o que mi pecho se apropie
o que mi pubis atraviese,
se inmiscuye el hombre,
lanza sus lazos de nylon,
sus manos de robot,
sus gérmenes electrónicos y radiantes
para reinar en mi tarea
y dominar mi gesto animal avasallante.

Elegía metropolitana
De ir al lavamanos me daba la tristeza,
lo mismo por montarme en el avión,
por caminar al atardecer con mi gabán,
por salir de cine el último me daba la tristeza ,
al sentir ese aire pesado de risas y tensiones
que comienza a caer como un rescoldo
de oportunidades canceladas o perdidas.
Me ungía de sociedad, me bañaba
con un jabón bien anunciado,
asistía con asiduidad al certamen,
al concurso, a los salones y funciones,
pero cada vez me repetía más hondo
en esa tristeza metropolitana de las siete
de la noche sin saber a dónde ir.
Y si miraba los anuncios de neón
me parecía que anunciaban mi tristeza,
si observaba solamente sus guiños
era como presenciar en un cine
mi propio llanto callejero y emboscado.
Entonces me paraba en una esquina
y sentía a mi alrededor cómo se desenvolvía
el mundo de la principal avenida,
cómo iba la gente como piedras de molino
moliéndose unos a otros en los andenes atestados,
dejando un caldo de fricciones a su paso,
un lento caldo de piñones que se pulen,
una sopa negra de sudores exprimidos
y de prisas exprimidas y de cansancios populares.
Lo que me hacía sentir que la gente y yo
éramos ya muy lejanos, ni siquiera semejantes,
y que la tristeza de las multitudes es una herencia,
un microbio abstracto que se prende en la calle.

Igor Iván Valdés
Si vienes hacia mí
Si vienes hacia mí esconde los puños.
Frente a mi espejo, uno que se me parece
monopoliza el espacio
mientras respira.
Los ojos bifurcados, disidiendo,
en la mirada, los minutos,
paralelo sin ser yo mismo,
se aproxima y habla.
Si vienes hacia mí esconde los puños.
En la calle, mi vecino,
el mendigo de ademanes leprosos,
el perro que chorrea las esquinas,
los que caminan,
el que se esconde
en la penumbra del hurto,
el que se avergüenza de sus harapos,
el que predica desde la cólera de otros,
los que vuelven la espalda,
los que pierden la vida en las ruletas,
los que depositan su miseria en cajas fuertes,
la que moldea su sexo al caminar,
la que oculta su pecado en un rosario,
la que ofrece y trueca, la que hila
el retador y los que huyen,
los que enseñan los dientes
y esconden la sonrisa,
los avaros que ríen hacia adentro,
los que callan y no oigo,
los que tiritan y no veo,
los que conozco y reconozco en el encuentro,
todos aquellos que sin sospechar presiento
y aún éste que se para frente a mi espejo
para usurparme la figura, '
todos que me han de decir lo mismo.
Si vienes hacia mí
esconde los puños.
Vuelve la mejilla, ofrécela, vuélvete
y si tienes la verdad
ocúltala, esconde los puños.
Canción sangrante
Aún más debo decir sobre la herida
que escindió a mi pueblo:
mi padre en la penumbra de la muerte,
mi madre abortando sus quejas,
mi hermano asesinándose en mí, aquella gente del ayer,
pacífica, ensombreciendo el cielo
con sus pesadillas de acero y fuego,
mi pueblo quebrantando las alianzas,
mi pueblo enterrando para siempre
su. fe, su fe desmoronada, que ya no
reconcilia mi palabra.
Mi pueblo en la queja
del puñal
y el grito del fusil,
violando la tierra
en incestuoso ademán.
Y aún más puedo decir: repudiar a mi amigo por indolente
y negarme el amor que me hace blando;
convertir en rito mi clamor
y aún más gritar
hasta quedar exhausto, seca la garganta,
las manos recortadas
y este dolor como última penitencia,
¡Y aún más! Aún más!
¡Hasta que ya no pueda más!

Gustavo Urrego Ávila
Lecturas Dominicales de El Tiempo, Bogotá, 9 de Agosto de 1970, página 4

jueves

OTRA PARTE -ACTIVIDADES

Enlace:
http://www.otraparte.org/actividades/arte/marta-bravo.html
Otraparte, marzo 12 de 2008

Archivo “Arte en Otraparte”
CONFERENCIA
Débora Arango en Otraparte
Una mirada a la mujer, a la amiga entrañable y a la artista
—Viernes 14 de Marzo - 7:00 p.m.—

“Desnudo en el Paraíso” por Débora Arango

* * *

Con la participación de Marta Elena Bravo de Hermelin, Profesora Honoraria de la Universidad de Colombia sede Medellín, Facultad de Ciencias Humanas y Económicas. Investigadora en el campo de la historia y la política cultural. Miembro de la junta directiva de varias instituciones culturales, así como de diversos comités asesores. Fue integrante del Consejo Directivo del Museo de Arte Moderno de Medellín durante 21 años. Tiene varios artículos sobre la artista, incluyendo el de la publicación que se hizo en el Museo de América de Madrid con motivo de la exposición en 2005. Ha publicado además varios trabajos sobre cultura en revistas nacionales e internacionales, y tiene un libro de reciente aparición: “Itinerarios culturales 1995 - 2007 / Voces y presencias”. Es columnista del diario El Colombiano.

Se exhibirán reproducciones de sus obras en la Casa Museo Otraparte

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Exposición sobre Débora Arango

Por Marta Elena Bravo de Hermelin

El privilegio de haber gozado de la amistad y una buena cercanía con esa mujer extraordinaria que fue Débora Arango fue una oportunidad maravillosa de constatar cómo, además del gran valor artístico por lo cual buena parte de su obra se ha constituido en patrimonio que ha sido conservado y promovido por el Museo de Arte Moderno de Medellín, a la vez ella era un patrimonio vivo como ser humano. Quizá por eso, a un poco más de 2 años de su fallecimiento, he podido conservar la presencia fuerte de esa persona tierna, amable, a la vez que llena de vigor para defender lo que constituyó su más preciado valor: la libertad en la creación.

Como mujer Débora Arango además reivindicó la autonomía personal para expresar de una manera contundente el mundo que la rodeaba, pero también llena con una exquisita sensibilidad femenina que le da un toque especial a su pintura, tanto para mostrar las crueles realidades sociales y políticas, como para acercarse a lo más profundo del alma humana.

En la exposición que hace la Casa Museo Otraparte en este año cuando desde el pasado 4 de diciembre se celebra el centenario de la artista, quiero hacer referencia a un hecho especial, significativo para Débora, y que tal vez le dio una de sus más grandes satisfacciones: la exposición que se hizo en España en el Museo de América con el apoyo de los Ministerios de Cultura de Colombia y España, de la embajada nuestra en Madrid y del Museo de Arte Moderno de Medellín. Hacía 50 años su obra había sido descolgada de una exposición en la capital española, en el Instituto de Cultura Hispánica, por orden de Franco. Esto le causó un profundo dolor y siempre aspiró a que su obra se expusiera en ese país después de terminada la dictadura. De allí que fue uno de los acontecimientos más gratificantes para ella, muy poco antes de su fallecimiento. En el coloquio en Otraparte quiero hacer referencia tanto a los comentarios con que se recibió hace 50 años, cómo a lo que se suscitó en 2005.

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Débora Arango Pérez (1907 - 2005)

Ver Boletín N° 37 - Diciembre 5 de 2005

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La Corporación Otraparte recomienda:



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Casa Museo Otraparte

Cra 43A N° 27A Sur - 11
Avenida Fernando González
Envigado - Colombia

Teléfonos:

276 14 15 335 25 01

Entrada libre

Se puede utilizar el parqueadero del
Vivero La Campiña y El Café de Otraparte.

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Programación concertada:



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© 2002 - 2008 Corporación Fernando González - Otraparte

POEMAS BORIS GOLD

“EL SOLDADITO
DE PLOMO”

Yo vi con asombro
sin poder creerlo,
como un soldadito
ligero se escapó,
no quería batallas
que mataran gente,
aunque ese soldado
de plomo...nació.

Él quería en cambio
que los chicos tengan,
momentos de dicha
y un buen porvenir,
en un mundo donde
los niños crecieran,
sin violencia alguna
y siempre...reír.

El buen soldadito
en un gesto heroico,
le pidió a sus pares
desaparecer al fin,
para que no existan
soldados ni tanques,
jugar a la guerra
es algo...muy ruin.
Boris Gold




Que la infancia sea
solo cosas lindas,
y en mil fantasías
salgan a volar,
hacia los confines
del gran universo,
pues DIOS en lo alto
los ha...de mirar.

Habrá solo entonces
duendes y hadas buenas,
princesas muy bellas
y un rey bailarín,
muchas calesitas
girando sin pausas,
y caballos de madera
en casitas...de aserrín.

Esta es la historia
de un soldadito,
que aunque de plomo
tenía un corazón,
prefirió la muerte
para que los chicos,
jueguen otro juegos
de paz...y de amor.















“CARTA A UNA
AMIGA”
Mi querida Etelvina:

Luego del mal trance
por el que he pasado,
hoy puedo decirte
que me siento mejor,
el transplante ha sido
de lo más exitoso,
salvo algún detalle
podría haber sido...peor.

Vos me preguntabas
en que consistían,
los elementos puestos
en la intervención,
glándula de mono
y ovario de yegua,
que salvaron mi vida
me embarga...la emoción.

Después de operarme
no se que me hicieron,
ya no soy el de antes
que era propio, un rey,
los veo y me trepo
a algún que otro árbol,
y por culpa del ovario
me siento...un poco gay.

también te confieso
que tengo problemas,
al zoo no puedo
a mi nieta llevar,
la mona exitada
me tira besitos,
y el mono cabrero
me quiere...pegar.





Hoy tengo otros gustos
como diez bananas,
me constipo todo
que le voy a hacer,
entre sueños veo
venir a mi encuentro,
a la mona chita
y a Tarzán...también.

Estoy en el trance
de ver como hago,
me crece el pelo
que es un horror,
me hice mil brushing
claritos y rulos,
la vieja me huye
y ya no hago...el amor.

Quiero por este medio
agradecerles a todos
los buenos deseos
y su preocupación,
que me den el alta
y que me la firmen,
para que no crean
que perdí...la razón.

Sin más que contqrte
te dejo Etelvina,
a pesar de todo
en mi no hay maldad,
mientras te decidas
visitarme un día,
me hago la del mono
y viva...la amistad.
Boris Gold

sábado

POR MARTHA SEPULVEDA


Imagínense ustedes un colombiano, caleño, buena gente, decidido a irse del país porque esta vaina le quedó chica, y porque no se resignó a que fueran las circunstancias las que determinaran su ruta, sino porque quería trazar su propia carta de navegación, descubrir sus propios territorios y conquistar sus propias montañas.El cuento es que este hombre, se llama John Jairo Palomino, director de la fundación Memoria Cultural en Miami, terco como el solito, echao pa´lante, gestor de hacha y machete, y marinero que contra viento y marea ha sostenido por puro amor al arte, una revista que ha causado las más diversas opiniones en el medio, y que publica periódicamente, con diferentes tópicos de la literatura, actividades de la fundación y entrevistas insólitas a los más reconocidos escritores del continente.Medio brujo, porque cuando le pone el ojo a algún autor, el tipo 15 días después se gana un premio, seis meses después lo mandan con una beca a alguna parte y se convierte en el hit literario del momento. Aunque además de todo esto, es un tímido poeta, que escribe para sí mismo, y que hace poco me dejó con la boca abierta cuando leí sus poemas inconformes, que nos tiran de las orejas y nos obligan aunque no queramos a mirar de frente éste país nuestro, esta realidad latinoamericana que a veces da vergüenza.Pues bien, con el patrocinio de la fundación Memoria Cultural comandada por John Jairo, tendremos el privilegio de recibir en Miami, uno de los autores sobresalientes de estas tierras del Señor, como es el peruano Eduardo González Viaña, autor de EL CORRIDO DE DANTE, novela premiada como la mejor del 2007 en Estados Unidos.Este invitado se presentará en Miami, en el teatro Tower el Jueves 18 de Octubre con el auspicio del Miami Dade Comunity College y su Club de Lectura, liderado por otro querido quijote cultural José O Álvarez, y el viernes 19, auspiciado por Barnes & Noble de Coral Gables, en nuestro taller de lectura del mes de Octubre, como autor invitado.González Viaña (Si quieren saber algo más de él, pueden leer mi blog de Julio 17: Los chamanes tambien escriben) es un hombre preocupado por la suerte de los inmigrantes, contestatario a veces, visionario otras, nos envía en sus Correos de Salem por Internet sus cartas, sus notas y sus denuncias para que los que no nos hayamos despertado, abramos los ojos y nos demos cuenta de la realidad tan difícil que es ser inmigrante y sus consecuencias buenas y malas, dolorosas y felices, complicadas y contradictorias.Esta pequeña nota después de tantos días de silencio obligatorio, es simplemente para darle la bienvenida a nuestro invitado, para decirle que las puertas de Miami están abiertas para él, y que gracias a Memoria Cultural, podremos recibirlo y expresarle muestro respeto y admiración por su trabajo. Y para ofrecerle a Palomino un agradecimiento comunitario, por esta oportunidad y las que sé que se fabricará con esa baraja de ases que tiene bajo la manga, por abrir ese espacio tan necesario en Miami a nuevas propuestas de Latinos que nos hacen sentir orgullosos de lo que somos y de lo que intentamos fuera de la patria.A los que me leen, les pido que los acompañen, que no los dejen solos en sus esfuerzos por conquistar espacios para construir una ruta mas ancha en el único camino que redime al hombre frente al animal: El arte.
Publicado por Marta Sepúlveda Góngora