lunes

ENVIO CORPORACION OTRAPARTE

EL CUENTO DE HECTOR
Dirigida por Marta Hincapié / Marisol SotoEspaña / Colombia, 2003 - 40 minutos
Héctor es un adolescente colombiano, ex guerrillero de las FARC, quien consiguió salvar su vida en una operación militar donde murieron combatientes menores de edad y ahora quiere aprender el arte de la cuentería. El documental es el seguimiento del proceso educativo que protagonizan el maestro Iván Torres de la Fundación Cultural Rayuela y el alumno Héctor Arango. Un proceso donde se cruzan dos intentos: el de Iván, que podría resumirse en una frase dicha a las directoras en Bogotá: “A ver si al menos consigo robarle un pelao a la guerra”; y el de Héctor, que consiste en aprender el difícil arte de contar cuentos y, quizás algún día, contar su propia historia...
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Marta Hincapié es abogada, periodista y documentalista colombiana, residente en Barcelona desde 1999. Colaboradora habitual en espacios documentales de La 2 de TVE, profesora de documental de la Universidad de Vic y de la Escuela Superior de Cine y Audiovisual de Cataluña (ESCAC).
Marisol Soto es autora de reportajes y documentales, la mayoría emitidos por TVE, cadena para la cual trabaja desde 1984. En 1991 formó parte del equipo fundador del programa Línea 900 de TVE, donde se desempeñó como reportera durante siete años. En 1997 creó Gran Angular, programa de TVE para Cataluña, y lo dirigió hasta 2004. También ha hecho documentales para la audiencia infantil (UER-TVE). Preside la Asociación Cultural Banda Visual, donde desarrolla proyectos de educación en comunicación. Actualmente es la directora del programa de TV y portal de Internet Granangular·cat de TVE Cataluña.

sábado

El perro que sigue su cola


Así es nuestra rutina política, como la de un perro que permanece en el círculo inmutable de perseguir su cola y morder a los demás. No salimos de los mismos temas, de las mismas distracciones y de las mismas mentiras. Las nuevas noticias son refritos y seguimientos de lo que se sabe desde el principio.
La 'nueva' noticia de la 'Operación Jaque' no es el uso del emblema de la Cruz Roja, sino la confirmación de que el Presidente, el Ministro y los mandos militares habían hecho, como de costumbre, una cadena de mentiras que fueron quedando en evidencia. Primero negaron haber usado el logo de la Cruz Roja.
Cuando los medios de comunicación pusieron en evidencia esa mentira, se inventaron otra. Que había sido la acción de un soldado fruto del nerviosismo. Cuando esa mentira también quedó en evidencia se inventaron otra. Que ni el comando de las fuerzas militares, ni el Ministro, ni el Presidente conocían el video y los detalles de la operación, que ellos reconocieron haber planeado y ejecutado al detalle el día de la celebración y niegan conocer el día de las evidencias.
Para tapar esa cadena de mentiras, salieron con una propuesta inverosímil. Que quitarán el reconocimiento y juzgarán por traición a la patria a los militares que, cumpliendo órdenes, arriesgaron su vida para rescatar a los secuestrados y luego filtraron un video de cómo lo hicieron. La filtración puede ser indebida, pero estoy segura de que lo que le parece realmente indebido y traición a sus jefes es que deje en evidencia sus mentiras. En este caso, el perro no sólo se muerde la cola sino que, además, muerde a los propios.
La otra 'nueva' noticia es que el Presidente persiste en usar su capital político para proteger a los 'parapolíticos' y legitimar su permanencia a su lado y en el poder. Esta vez lo hace proponiéndole al Congreso más judicializado en la historia del país que se encargue de reformar a sus jueces y, de paso, a toda la rama judicial. Y les enseña el camino. Primero, quitarle a la Corte Suprema de Justicia la facultad de juzgar congresistas. Segundo, ratificar la cooptación uribista de las Cortes, principalmente la Corte Constitucional y el Consejo Superior de la Judicatura, dándoles la facultad a las mayorías uribistas impuestas en esas Cortes de designar en adelante a sus miembros. Y tercero, crear una doble instancia para congresistas que los proteja más en futuras investigaciones judiciales y de carambola tumbe los procesos de 'parapolítica' en curso. Como si el problema fuera la falta de garantías de los congresistas y no el abuso de todas las que han tenido.
Esa ruta en la justicia la complementa con una propuesta de reforma política, que asegura que en los dos mandatos del presidente Uribe no se afecte la estructura de poder 'parapolítico' y pueda seguir gobernando. Cuando vuelve a quedar en evidencia que la mayoría de congresistas uribistas no pueden votar las reformas, especialmente la de la Justicia, por estar inhabilitados ética, política y legalmente, el Presidente les propone una fórmula para hacerles trampa a los impedimentos y sacar adelante la reforma, mientras fustiga a los opositores. El tradicional estilo de ladrarles a los demás, mientras el perro se limpia la cola.
Un mínimo ético y de sentido común evidencia que este Congreso no tiene legitimidad para abordar reformas estructurales, mucho menos una reforma judicial. La única salida que tiene es aprobar normas políticas y electorales de sanción y enmienda que le den algo de oxígeno para sobrevivir hasta el 2010. Cuando el Congreso quiso hacerlo en la legislatura pasada, el Presidente se opuso, hundió la 'silla vacía' y la reforma política.
El único chance del Congreso es dejar de hacer de perrito faldero y cuidar su propia supervivencia, dando muestras serias de autosanción y regulación, que limiten la posibilidad de que mafias y grupos armados sigan cooptando la representación política del país. Hasta que eso no ocurra, el perro seguirá persiguiéndose la cola y mordiendo a los demás, mientras el Presidente pasa por derecha lo único que de verdad le importa: su segunda reelección.
Claudia Lopez.

jueves

Vela al Viento Ediciones Patagónicas

"La poesía actual representa y resume esa aventura, esa tragedia que consiste en buscar una respuesta satisfactoria, de fondo, una evidencia, un signo, una señal que coloquen al hombre de nuevo ante su humanidad. (…) Jamás fue tan urgente su necesidad de asir la existencia, de atrapar un rostro, una imagen, un destello del cosmos, la huella de un dios, el gesto de una esperanza."[1]

Con este texto del poeta Raúl Gustavo Aguirre es posible introducir el libro de Isabel Victoria Krisch, resumir con ellas su ars poetica y aprehender su estructura y contenido. Urge esa necesidad y con esa avidez de captura, Apenas una línea, roja enhebra todos los puntos en una suerte de telaraña, en una red dispuesta para que la poesía no pueda escapar sino en los puntos de fuga que también forman parte de esa telaraña, esa red.
No es posible salir indemne de este libro de poemas. No. Es imposible no teñirse de rojo. No es Apenas ni a penas. Es una sublime línea, íntegra, compacta, como una flecha en manos de una arquera experta. Una flecha roja. No es Apenas una flecha.Se siente el peso inmediatamente.
Demasiada carga lleva el asno / el asno / la carga / demasiada (…) es demasiado // algo sustancial / en el cuerpo se rompe.
Y es en el cuerpo donde comienza a sentirse lo que se quiebra y se teje, lo roto y lo asido, la red y la trampa.
Sucede que un dedo pregunta si puede morirse / ir muriendo primero despacito porque se está cansando / el pie la pierna toda la osamenta se quiere morir / ya es tiempo dice el cuerpo la cabeza no quiere / no puede – entonces – la estructura la base se despide / de a poco empieza con el dedo y el pie se despega se / desbasa se deshace descoloca desaliña se / suave levanta del suelo despacio se eleva / pausadamente levita se muere lento el pie.
También en lo que más se quiere, claro, en el espejo inmediato que nos devuelve lo que somos, todo eso que somos y que queremos de nosotros cuando queremos a otros. Y claro que en la dignidad, en las señales que los ciegos del reloj no ven, en los gritos desesperados que los sordos del ringtone no oyen, y alerta Isabel, sobre la huella de un dios y el gesto de una esperanza.
Con orgullo y placer presentaremos
Apenas una línea, rojael lunes 25 de agosto de 2008 a las 19:30 horasen el Café Montserrat –San José Nº 524 – Buenos AiresSe referirán a la obra los escritores Emilce Strucchi y Augusto Casola.Los esperamos.